Pablo Quirno, secretario de Finanzas, salió a explicar la reciente intervención oficialista. Aseguró que no existe una fractura en el plan de bandas de fluctuación y que se trató de una acción específica para garantizar la liquidez. La ausencia del ministro Caputo genera especulaciones.
En un intento por disipar la nube de incertidumbre que se cernió sobre los mercados financieros, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, se erigió como la voz oficial para garantizar que la reciente medida del Gobierno de participar activamente en el mercado de divisas no constituye una ruptura del esquema cambiario vigente. Frente a la escalada de la cotización del dólar, el funcionario descartó de plano que la administración esté “persiguiendo un nivel específico de tipo de cambio” y caracterizó la operación como una “intervención circunstancial”.
Quirno, quien fue el designado para comunicar el abrupto viraje de la política económica y no el propio ministro de Economía, Luis Caputo –quien mantiene un llamativo silencio–, se dedicó a matizar el alcance real de la determinación. “La política cambiaria está muy clara”, afirmó con contundencia el secretario, buscando transmitir un mensaje de estabilidad y control pese a la sorpresa que generó el anuncio inicial.
En sus declaraciones, el alto funcionario fundamentó la medida en la necesidad de preservar el normal funcionamiento del mercado. “Estamos asegurando la liquidez del mercado”, explicó, al detallar que desde la cartera financiera “han identificado una situación específica de liquidez que se está administrando con los recursos propios disponibles”. Esta puntualización intenta enviar un mensaje tranquilizador a los operadores, subrayando que no se ha abandonado el marco de las bandas de fluctuación preestablecidas, sino que se actuó dentro de ese esquema para corregir una distorsión puntual.
La estratégica aparición pública de Quirno, en reemplazo de la usual figura del ministro Caputo, no pasó desapercibida en los círculos políticos y económicos, alimentando toda clase de conjeturas sobre las dinámicas internas dentro del equipo económico y la estrategia de comunicación elegida para manejar una coyuntura de alta volatilidad.
