El Presidente encabezó dos extensas reuniones en la Casa Rosada, confirmó la continuidad de su gabinete y creó una mesa de conducción para ordenar la interna oficialista. Afirmó que el rumbo económico es innegociable.
La Casa Rosada vivió este lunes su jornada más intensa desde el inicio de la gestión, marcada por una serie de extensas reuniones convocadas por el presidente Javier Milei para analizar las consecuencias del sorpresivo resultado electoral en la provincia de Buenos Aires. Lejos de generar un cimbronazo inmediato, el mandatario optó por la contención interna y la ratificación de su equipo, al tiempo que decidió involucrarse directamente en la arena política.
En un movimiento considerado clave, el Presidente constituyó una mesa de conducción política que será liderada por él mismo. Este espacio, inédito hasta ahora, estará integrado por su hermana Karina Milei —a quien decidió respaldar pese a la adversidad en el bastión bonaerense—, el ministro del Interior, Guillermo Francos; la titular de Seguridad, Patricia Bullrich; el estratega Santiago Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el portavoz oficial, Manuel Adorni. La decisión fue interpretada en su entorno como una señal de que Milei busca poner orden en las tensiones entre los sectores leales a su hermana y aquellos alineados con Caputo.
Quienes compartieron las largas horas de deliberación con el jefe de Estado lo describieron como sereno, exigente y de buen humor. Fue claro al transmitir que no habrá modificaciones en el Gabinete ministerial y que el modelo económico no es objeto de debate. “No es negociable ni alterable. Ni en gestión económica ni en desregulaciones”, fue el mensaje que reiteró con firmeza, según confirmó una alta fuente gubernamental.
Respecto al desempeño electoral, en el oficialismo admitieron que el resultado los tomó por sorpresa y reconocieron que existe un desfase entre los indicadores macroeconómicos y la percepción social. “Hay un porcentaje de la sociedad que no percibe los avances”, explicó un allegado al Presidente, quien añadió: “Cuando funciona la economía sana tarda en llegar. Nos hacemos cargo de esa insatisfacción”.
En el plano cambiario, si bien hay alerta por la volatilidad financiera, desde el Gobierno aseguraron que mantendrán las bandas establecidas y cumplirán con los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional. Descartaron de plano un control cambiario, una devaluación o una ampliación de la fluctuación permitida.
Milei no envió un mensaje directo al gobernador Axel Kicillof, sino que delegó en Francos el contacto con su par provincial, Carlos Bianco, aunque luego sí le cursó un saludo personal vía WhatsApp.
La derrota puso bajo la lupa a Sebastián Pareja, operador de Karina en el territorio bonaerense, cuya estrategia fue cuestionada incluso desde el sector de Caputo. Pese a las críticas, el Presidente lo ratificó como coordinador de la campaña de octubre, aunque existen dudas sobre su futuro como posible jefe del bloque legislativo.
También se especula con la continuidad de Martín Menem al frente de la Cámara de Diputados, puesto que varios gobernadores del centro del país impulsan a Juan Schiaretti para ese lugar.
Con miras a las elecciones de octubre, desde La Libertad Avanza insisten en que es posible revertir el escenario. Se aferran al ejemplo de la campaña de Mauricio Macri en 2019 y mantienen la esperanza de alcanzar los 40 puntos a nivel nacional. “Lo peor ya pasó”, aseguran con un slogan que evoca al expresidente. El camino que queda por delante será largo y demandará un esfuerzo extra, pero el mensaje desde Balcarce 50 es claro: no habrá cambio de rumbo.
