El Gobierno asegura un salvataje financiero de EE.UU. para contener la crisis

El Gobierno asegura un salvataje financiero de EE.UU. para contener la crisis

Ante la aguda escasez de divisas y el fracaso de su programa inicial, la administración de Milei logró el respaldo de Donald Trump. La medida, combinada con la eliminación de retenciones al agro, busca estabilizar la economía de cara a los comicios de octubre, aunque genera fuertes cuestionamientos políticos y económicos.

Acorralado por la severa falta de dólares y una crisis económica que se profundiza debido a errores de gestión, el presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, recurrieron a una medida extrema. Tras intensas negociaciones durante el fin de semana, consiguieron que el expresidente estadounidense Donald Trump ordene un auxilio financiero para un plan económico que se encuentra agotado. El objetivo primordial de este rescate es proporcionar un margen de oxígeno al gobierno para que pueda llegar a las elecciones legislativas de octubre con cierta estabilidad.

Este movimiento se produce horas después de que el propio Caputo y su equipo proclamaran que no solo venderían todas las divisas necesarias para contener la cotización del dólar, sino que además alardearan de contar con un colchón de 22.000 millones de dólares para frenar una eventual corrida cambiaria. Esos fondos, en realidad, no estaban disponibles. Por esta razón, y de manera paralela a un supuesto canje de divisas con el Tesoro de EE.UU., el Gobierno libertario anunció la eliminación total de las retenciones a la soja, con la esperanza de captar un ingreso masivo de dólares del sector agroexportador.

Ambas decisiones evidencian que el programa inicial se ha evaporado: por un lado, se quedó sin reservas y, por el otro, la regla de orden fiscal quedó en desuso. Presionado por la emergencia, Milei cedió aproximadamente 1.600 millones de dólares en recaudación por derechos de exportación, facilitándole liquidez a los grandes grupos sojeros mientras recortaba brutalmente el presupuesto a instituciones como el Hospital Garrahan y programas de discapacidad. Esos fondos alcanzarían para cubrir la asistencia social que el Ejecutivo negó a los sectores más vulnerables.

Como era previsible, esta batería de anuncios de alto impacto logró su cometido inmediato: calmar a los mercados financieros. El Riesgo País experimentó una baja de más de 300 puntos, ubicándose apenas por encima de los 1100 puntos, mientras que el dólar cerró a 1430 pesos, con una caída de 85 pesos respecto al viernes. También se registraron alzas significativas en las acciones locales y en Wall Street, junto con una notable recuperación en la cotización de los bonos argentinos. Los inversores interpretan el respaldo de Estados Unidos como una garantía contra un default, asegurando el cobro de sus títulos de deuda.

Los lineamientos generales de este nuevo plan, sustentado indudablemente en el salvataje norteamericano, quedaron en manos del titular del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent. Fue él quien, a través de su cuenta en la red social X, dio el mensaje clave, insinuando que habrá ayuda concreta. Bessent definió a la Argentina como un “aliado sistémicamente importante” para Washington en la región y aseguró que el organismo “hará lo necesario, dentro de su mandato, para apoyar al país”. Afirmó que “todas las opciones para la estabilización están sobre la mesa”, incluyendo líneas de swap, compras directas de divisas y adquisición de deuda soberana.

A su declaración se sumó la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien blanqueó la delicadeza de la situación y la trascendencia del rescate: “esto subraya el papel crucial de los socios en la promoción de políticas sólidas de estabilización y crecimiento en beneficio del pueblo argentino”.

Sin embargo, el mensaje de Bessent, si bien calmó las aguas, generó cierta confusión. Minutos antes, el canciller Gerardo Werthein había alterado los ánimos al afirmar que las especulaciones sobre un préstamo de 30.000 millones de dólares del Tesoro estadounidense eran «absolutamente equivocadas o falsas». Fuentes internas confirman que la declaración del canciller es acertada, ya que aún se desconoce el monto exacto que finalmente llegará. En este contexto, el presidente Milei viajó de urgencia a Washington para mantener un encuentro bilateral con Trump y una reunión con Georgieva.

Las condiciones de Washington

El tema de fondo es que Estados Unidos no brinda su asistencia sin exigir contrapartidas. Tampoco ve con buenos ojos que los fondos se utilicen para intervenir directamente en el mercado cambiario. Analistas familiarizados con las operaciones de ayuda, como el caso de Ucrania, sostienen que el interés de Washington en la Argentina está vinculado a sus riquezas minerales y recursos naturales.

Además, según pudo conocer este diario y como el propio Bessent ya había expresado en abril, Estados Unidos exigirá que la Argentina dé de baja los acuerdos de swap que mantiene con China si ingresa el dinero norteamericano. “Tienen un swap de crédito de 18.000 millones de dólares en yuanes. Argentina, bajo el anterior gobierno peronista, obtuvo 5.000 millones de dólares, y esa cantidad seguirá pendiente. A medida que esta administración mantenga su política económica inflexible, deberían eventualmente tener suficientes entradas de divisas para poder pagarlo”, señaló en su momento. El paquete de reclamos incluye, por lo tanto, intereses geopolíticos y comerciales que apuntan a debilitar los lazos argentinos con China.

Las tratativas secretas del fin de semana

Las dos estrategias que el Gobierno espera que le den aire –el aval estadounidense y la baja de retenciones– se cerraron durante el fin de semana. El domingo, colaboradores de Caputo mantuvieron conversaciones no solo con empresarios del agro, sino también con representantes de los sectores minero y petrolero, para sondear su capacidad de generar ingresos de divisas. Ante la respuesta de estos últimos, que advirtieron que no tenían un “flujo sostenido” de dólares, la opción quedó reducida exclusivamente al campo. En la madrugada del lunes, a las 6 AM, se notificó a los empresarios agroexportadores que la medida se publicaría en el Boletín Oficial en las horas siguientes.

Rápidamente, los sojeros tomaron la delantera y contactaron a los bancos para anunciarles que se abrirían cuentas para liquidar divisas. Un dato no menor: las entidades bancarias suelen mostrarse reacias a recibir grandes volúmenes de dólares debido a las garantías que deben constituir y a los estrictos controles, lo que requirió la intervención del Banco Central para agilizar las operaciones.

Por la mañana, Gustavo Idígoras, titular de la cámara de aceiteras y exportadoras CIARA-CEC, se reunió con Caputo en la Casa Rosada, junto a ejecutivos de grandes empresas como COFCO, Aceitera General Deheza, Viterra y Dreyfus. Por la tarde, se repitió la comunicación con los representantes de la Mesa de Enlace.

Dentro del sector evalúan que, aunque el potencial máximo de la medida podría alcanzar los 7.000 millones de dólares, el aporte real no superará los 4.000 o 4.500 millones. Existe un factor de incertidumbre: fuentes de la Mesa de Enlace afirman que muchos productores anticipan una devaluación después de las elecciones de octubre, lo que podría incentivarlos a retener la venta de granos, especialmente cuando se está cerrando la cosecha gruesa.

Según relatan quienes estuvieron al tanto de las negociaciones, Estados Unidos habría garantizado un swap de alrededor de 2.000 millones de dólares, que compensaría en parte los 1.600 millones que el Estado dejará de recaudar por la eliminación de las retenciones. La idea central de esta maniobra es que el Gobierno pueda acelerar la compra de reservas con los dólares que, en teoría, ingresarán por la liquidación agropecuaria. No obstante, lo que queda por verse es la reacción de los mercados en los próximos días, porque la verdadera llave de la estabilidad no son los dólares de la soja, sino el dinero que supuestamente prometió Estados Unidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *