El macabro descubrimiento se produjo tras allanamientos en el sur del conurbano. Un familiar de las víctimas apuntó contra la demora de la Justicia. La investigación sigue la pista de una banda narco y hay cuatro detenidos.
Un desenlace trágico conmocionó a la comunidad tras confirmarse el hallazgo sin vida de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, las tres jóvenes cuyo paradero se desconocía desde la noche del pasado viernes, cuando fueron vistas por última vez en la rotonda de La Tablada, en el partido de La Matanza. Los cuerpos fueron localizados e identificados durante una serie de procedimientos realizados en el partido de Florencio Varela.
Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que los familiares realizaron el doloroso reconocimiento en la morgue judicial de Florencio Varela, donde se pudo establecer la identidad de los restos. En medio del dolor, Antonio, abuelo de Brenda y Morena, se dirigió a la prensa con palabras cargadas de angustia y frustración. «Ocurrió el final que no deseábamos, pero también era terrible la posibilidad de no volver a verlas», manifestó el hombre, visiblemente afectado.
Con firmeza, el familiar dirigió sus críticas hacia el sistema judicial, expresando su descontento. «No voy a agradecerle a nadie más que a los medios de comunicación, que se movilizaron y nos brindaron su apoyo». Y cuestionó con dureza: «No es posible que se solicite el rastreo de las líneas telefónicas recién ayer, ¿por qué no se hizo antes?». Anunció que la familia se reunirá para deliberar sobre los próximos pasos a seguir, asegurando que «como familia, nosotros mismos vamos a averiguar la verdad».
La investigación penal se encuentra bajo la órbita del fiscal Gastón Dupláa, de la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada N° 2 del Departamento Judicial de La Matanza. Las pesquisas avanzan sobre la hipótesis de que el crimen estaría vinculado a una banda narco asociada al barrio 1-11-14. Elementos cruciales para el lúgubre descubrimiento fueron el análisis de las filmaciones de cámaras de seguridad municipales y la triangulación de las señales de los teléfonos móviles de las víctimas.
En este contexto, las fuerzas policiales ya han procedido a la detención de cuatro personas. Entre los arrestados se encuentran la pareja que se encontraba limpiando el inmueble al momento de los allanamientos, así como la propietaria del lugar y un ciudadano de nacionalidad peruana.
De acuerdo con los testimonios recogidos de las madres de las jóvenes e incluidos en el informe policial, las tres se desempeñaban habitualmente en la prostitución en la zona de Flores. En esta oportunidad fatal, «habrían sido contactadas mediante Lara Gutiérrez para concretar un servicio por el cual recibirían una suma de 300 dólares cada una».
Un familiar cercano, en declaraciones desgarradoras, reflexionó sobre el sufrimiento padecido por las víctimas. «¿Se imaginan lo que deben haber padecido esas chicas en sus cuerpos? Nosotros exigimos justicia, pero ¿qué clase de justicia vamos a encontrar? Probablemente capturen a quien vende pequeñas cantidades de droga, no a los verdaderos responsables». Rechazó cualquier intento de culpar a las jóvenes, afirmando: «Las únicas que saben lo que sucedió fueron ellas. No las voy a culpar, ignoro qué ocurrió realmente». Y cerró con una promesa: «Vamos a luchar para descubrir quiénes fueron, vamos a averiguar qué pasó».
La Pista Definitiva: La Última Imagen
La clave inicial para reconstruir lo sucedido fue un video de vigilancia que captó el instante en que Brenda Loreley del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15) subían a una camioneta Chevrolet Tracker de color blanco en la rotonda de La Tablada. Esas imágenes, que se difundieron ampliamente, permitieron establecer que el vehículo, posteriormente hallado calcinado, cruzó la avenida General Paz con rumbo hacia la Ciudad de Buenos Aires.
El cruce de información entre la grabación y el registro del impacto de los celulares de las jóvenes en las antenas de telefonía circundantes permitió a la Policía de la Provincia de Buenos Aires dirigir las pesquisas hacia una vivienda ubicada en Florencio Varela. Fue en el patio de esa propiedad donde, tras realizar los allanamientos, se produjo el macabro hallazgo de los tres cuerpos enterrados. Entre los detenidos se cuenta el presunto conductor de la camioneta, lo que consolida una de las líneas de investigación más sólidas en este caso que estremece a la sociedad.
