La firma rosarina se convertirá en la nueva propietaria del gigante agroexportador luego de que el juez Lorenzini homologara su propuesta de pago, que obtuvo un respaldo mayoritario en el marco del proceso concursal. La operatoria comercial quedará en manos de la controlada Commodities, mientras que Cargill y Bunge gestionarán las terminales portuarias.
En un desenlace que marca un hito en el derecho concursal argentino, la empresa Grassi SA está a un paso de convertirse en la nueva titular de Vicentin SAIC. La adquisición se concretará una vez que expire el plazo legal para impugnaciones, luego de que el juez Fabian Lorenzini otorgara su aprobación al acuerdo de pago presentado por el corredor de cereales de la Bolsa de Comercio de Rosario.
La resolución judicial, firmada por el magistrado del juzgado comercial de Reconquista, notificó a los legitimados concursales sobre la obtención de conformidades suficientes por parte de Grassi SA para la aprobación del acuerdo preventivo. El fallo establece un período de cinco días para que los interesados presenten eventuales objeciones, tras lo cual se consumaría la transferencia automática de las acciones.
La propuesta de la firma rosarina, canalizada a través de su empresa controlada Commodities SA, dedicada a la comercialización mayorista de granos, había logrado previamente el aval de la Sindicatura. El organismo verificó que la oferta superaba holgadamente los mínimos legales exigidos por el mecanismo de cramdown previsto en la Ley de Quiebras. El respaldo se materializó con la adhesión de 1.141 acreedores sobre un total de 1.708 computables, representando un capital que supera el 84% del monto total verificado.
Un elemento crucial que consolidó la posición de Grassi fue el apoyo de último momento de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que en su carácter de acreedora adhirió a la propuesta el mismo 31 de octubre. Ese día, el consorcio integrado por Molinos Agro y Louis Dreyfus Company, que competía por la adquisición, también había informado contar con las mayorías necesarias, pero su oferta no cumplió con las validaciones subsiguientes requeridas.
El esquema de pagos consensuado se erige sobre pilares fundamentales que buscan balancear los intereses de todas las partes. Uno de los aspectos más relevantes es la conversión de los créditos en pesos a dólares, utilizando el tipo de cambio oficial vigente al momento de la presentación concursal, el 10 de febrero de 2020. Todos los acreedores conforman una única categoría y disponen de un menú de alternativas para elegir la opción que mejor se adapte a sus necesidades.
La propuesta presenta un atractivo diferencial clave para los acreedores del sector granario: aquellos que se mantengan vinculados al flujo de negocios, comprometiendo la entrega de sus granos para la industrialización y exportación a lo largo de los próximos diez años, tienen la posibilidad de recuperar la totalidad de su acreencia e incluso obtener un valor superior al originalmente adeudado. Por el contrario, la opción de cobro inmediato en efectivo conlleva quitas severas que pueden alcanzar el 91 por ciento.
En lo que respecta a la estructura operativa futura, se configuró un modelo de gestión compartido. Grassi, a través de Commodities, se hará cargo de toda la operatoria comercial de granos, incluyendo el acopio y la compra directa a los productores. En un movimiento estratégico, las multinacionales Cargill y Bunge, dos gigantes del sector, participarán del esquema llevando adelante la gestión de las plantas y las cruciales instalaciones portuarias de Vicentin, asegurando así la cadena de agroexportación.
El proceso contó con una compleja ingeniería financiera que incluyó la verificación de cesiones de crédito por parte de entidades financieras internacionales, las cuales, mediante acuerdos previos, adhirieron a la propuesta de cancelación de deudas. Con este acuerdo, se cierra un extenso y complejo capítulo para Vicentin y se abre uno nuevo bajo el liderazgo del grupo Grassi, que asume el desafío de reflotar una de las empresas emblemáticas del agro argentino.
