En un encuentro de trámite ajustado y físico, el conjunto de Barracas logró un triunfo agónico con un solitario gol de Nicolás Blandi, sellando así su pase a los cuartos de final.
Barracas Central consiguió un valioso triunfo ante Deportivo Riestra por la mínima diferencia, en un partido correspondiente a una fase decisiva del Torneo Clausura. Ambos equipos, con un historial de enfrentamientos en los campeonatos de ascenso, se reencontraron esta vez en la máxima categoría, en un contexto de alta tensión y emociones.
El llamado «Malevo» regresaba a su feudo tras ver interrumpida una racha histórica de resultados, mientras que el «Guapo» llegaba con moral alta después de un controvertido empate frente a Huracán. Sin embargo, el partido no comenzó con el ritmo esperado. La primera mitad transcurrió con un juego rústico y escasas oportunidades claras de gol.
Fue cerca del minuto 25 cuando Barracas Central mostró su primer aviso significativo. Desde un tiro de esquina ejecutado por Iván Tapia, Bruera remató de cabeza con potencia, pero el esférico rozó el poste, dejando a los aficionados con el corazón en un hilo. Por su parte, Riestra apenas generó peligro en el arco rival, con un remate de Céliz que fue controlado sin mayores complicaciones por el guardameta Miño.
Al regresar de los vestuarios, el equipo dirigido por Benítez mostró una notable mejora. Con mayor intensidad y vocación ofensiva, creó en pocos minutos varias ocasiones de peligro. Miño, otra vez clave, detuvo un remate potente de Alonso y, poco después, Alexander Díaz probó suerte con una audaz chilena dentro del área que estuvo a centímetros de marcar el tanto.
La presión de Riestra se mantuvo, y en otra jugada al límite, Miño volvió a intervenir con seguridad ante un furibundo intento de Céliz. Sin embargo, el partido dio un giro trascendental con la expulsión de Iván Guaraz, quien cometió una falta violenta con el codo, dejando a su equipo con un jugador menos para el tramo final.
La emoción siguió en aumento cuando Bruera anotó un tanto que fue invalidado, jugada en la que además el arquero Arce resultó lesionado en un dedo y debió abandonar el campo visiblemente afectado, dando paso a Manganelli bajo los tres palos.
Ya en los instantes finales, cuando todo parecía encaminarse a un desenlace incierto, apareció la experiencia de Nicolás Blandi. Tras una brillante jugada de Porra, el delantero, que no marcaba desde hacía dos años, convirtió el gol de la victoria en sus primeros minutos con su nuevo equipo, desatando la euforia en las filas de Barracas Central.
Con este resultado, el Guapo aseguró su lugar en los cuartos de final, manteniendo vivas sus aspiraciones en el Torneo Clausura y cerrando una noche inolvidable para su afición.
