La edición de este año promete descuentos exclusivos y facilidades de pago, aunque especialistas advierten sobre el aumento de ciberamenazas durante el evento.
Con el cierre del CyberMonday, los consumidores argentinos se preparan para una nueva instancia de adquisiciones con rebajas significativas: el Black Friday 2025. Este evento, que se extenderá entre el 28 de noviembre y el 1 de diciembre, congregará a una amplia gama de comercios y marcas que ofrecerán promociones de hasta el 50% y la posibilidad de abonar en cuotas sin interés en una selección de artículos y servicios.
La iniciativa, originada en Estados Unidos como el inicio de las compras navideñas tras el Día de Acción de Gracias, ha logrado consolidarse en Argentina como una alternativa clave para quienes buscan anticipar sus compras de fin de año. Durante estos cuatro días, tanto establecimientos físicos como plataformas digitales facilitarán el acceso a precios reducidos en rubros como indumentaria, tecnología, electrodomésticos, turismo y productos para mascotas, entre otros.
Entre las empresas confirmadas para participar en esta edición se encuentran reconocidas firmas como Samsung, Lenovo, Carrefour, NH Hotels, Latam y Nike, las cuales se sumarán a una campaña que busca dinamizar el consumo en un contexto económico desafiante.
No obstante, el incremento en el volumen de transacciones también atrae riesgos. Las autoridades alertan sobre el crecimiento de intentos de estafa, especialmente mediante técnicas de phishing, que representan casi un tercio de los incidentes informáticos reportados en el país. Este método, utilizado por ciberdelincuentes para suplantar la identidad de marcas legítimas, se propaga a través de mensajes de WhatsApp, correos electrónicos, publicaciones en redes sociales y sitios web fraudulentos.
Para minimizar vulnerabilidades, se recomienda efectuar las compras exclusivamente desde la página oficial del Black Friday, verificar que la dirección web incluya «https» y un candado de seguridad, y evitar almacenar datos de tarjetas en dispositivos compartidos. La prudencia y la verificación de los canales autorizados se erigen como las mejores defensas frente a posibles engaños.
En un escenario donde las ofertas conviven con amenazas digitales, la información y la prevención resultan esenciales para aprovechar las ventajas de esta tradición comercial sin comprometer la seguridad personal.
