Con un triunfo ajustado pero valioso sobre Central Córdoba, el conjunto de Eduardo Domínguez selló su pasaporte a la siguiente instancia del Torneo Clausura y ahora aguarda con expectativa la definición de los últimos cruces.
Santiago del Estero fue testigo de un partido de alta tensión que culminó con la victoria del equipo visitante. Estudiantes de La Plata, con un solitario tanto que hizo la diferencia, consiguió doblegar a Central Córdoba en su propio feudo. Este resultado crucial no solo le otorga tres puntos de oro, sino que, lo más importante, certifica su clasificación a las semifinales del certamen.
El Pincha, bajo la conducción técnica de Eduardo Domínguez, demostró once más su capacidad para superar desafíos complejos en escenarios adversos. La contundencia de su defensa y la eficacia en el momento justo le permitieron controlar las acciones y llevarse un premio que anhelaba. Ahora, el camino no termina aquí, y la mirada está puesta en el horizonte inmediato.
La incógnita del próximo rival se mantiene vigente, pendiente del duelo que sostendrán Barracas Central y Gimnasia. El ganador de ese encuentro será la próxima piedra en el camino del conjunto platense, en una fase de la competencia donde los márgenes de error se reducen a su mínima expresión.
Mientras tanto, el escenario de los cuartos de final aún tiene tres compromisos por resolver. Este domingo, Boca Juniors se medirá a Argentinos Juniors en un choque que promete emociones. La jornada del lunes ofrecerá un doblete: por la tarde, Barracas Central y Gimnasia definirán al último semifinalista, y por la noche, Racing Club y Tigre se enfrentarán en una batalla que garantiza fuego y pasión.
Es importante destacar que, en esta instancia decisiva, la ventaja de ser local corresponde al equipo que haya culminado en una mejor posición durante la fase regular. Si al concluir el tiempo reglamentario la igualdad persiste en alguno de estos compromisos, la normativa establece la disputa de un suplementario de dos períodos de quince minutos cada uno. Una eventual paridad tras esta prórroga conduciría de manera inexorable a la dramática definición mediante tiros desde el punto penal, un escenario que siempre deja héroes y villanos.
