Con un gol tempranero y una defensa férrea, el equipo de Claudio Úbeda doblegó 1-0 a Argentinos Juniors en La Bombonera, logrando su sexto triunfo al hilo y un lugar en la instancia decisiva del certamen.
Boca Juniors selló su clasificación a las semifinales del Torneo Clausura tras imponerse por la mínima diferencia ante Argentinos Juniors en el estadio Alberto J. Armando. El solitario tanto de Ayrton Costa en la etapa inicial, seguido de una actuación contundente de la defensa y del arquero Agustín Marchesín, bastaron para que el conjunto local extendiera su racha victoriosa a seis encuentros y se consolide como un aspirante firme al título. Ahora, el equipo Xeneize aguarda por el vencedor del duelo entre Racing y Tigre para conocer la identidad de su próximo rival en la lucha por la final.
El encuentro tuvo un guion claro desde el comienzo. El gol de Costa, surgido en los primeros compases, obligó al visitante a llevar la iniciativa durante el resto de la contienda. Sin embargo, se topó repetidas veces con la infranqueable figura de Marchesín, quien frustró con intervenciones claves los intentos de Diego Porcel y Alan Lescano. Ya en el complemento, la presión del Bicho persistió, encontrando su momento más peligroso en un cabezazo de Tomás Molina que rozó el palo, aunque sin conseguir quebrar la resistencia boquense.
EL MALESTAR VISITANTE TRAS LA DERROTA
La conclusión del partido dejó un marcado sabor a frustración en el plantel de Argentinos Juniors. Tanto el director técnico, Nicolás Diez, como sus futbolistas, cuestionaron el planteamiento del rival y manifestaron su sensación de injusticia deportiva.
“Nos faltó el gol, simplemente”, sostuvo Diez en conferencia de prensa. “Boca concretó su oportunidad y luego se replegó. No tuvo la pelota, no intentó jugar. A veces se merece más de lo que se obtiene, pero así es este deporte: puede ganar el rival que no fue superior”. El estratega reconoció la jerarquía del adversario para definir en situaciones estáticas, pero reivindicó el estilo de juego de su equipo.
En la misma línea, el volante Hernán López Muñoz expresó: “Un simple detalle nos costó el partido. Ellos llegaron, marcaron y después se limitaron a esperar. Insistimos, pero no alcanzó. El fútbol puede ser tan injusto que no siempre triunfa quien busca jugar mejor”. Por su lado, el defensor Erik Godoy fue más incisivo: “Nos vamos con amargura. Hoy se vio a un Argentinos protagonista, con posesión y buscando el juego. Boca, en cambio, se encontró con un gol de pelota parada y después se dedicó a perder tiempo. Hace tiempo que no veía a un Boca recurrir a esas prácticas”.
LA RESPUESTA SERENA DE ÚBEDA
Consultado por los comentarios de su par, el entrenador de Boca, Claudio Úbeda, prefirió eludir la polémica y centrarse en el análisis táctico. “No busco confrontar. Nosotros conocíamos las virtudes de Argentinos, un equipo que maneja bien la pelota, y supimos cómo contrarrestarlas. Cuando recuperamos y jugamos rápido a los espacios, generamos situaciones de gol. En el fútbol no solo se trata de atacar; también hay que saber defender, ocupar espacios y contrarrestar lo que te propone el contrario. Por eso el fútbol argentino es impredecible”, argumentó.
Además, negó categóricamente que su equipo haya sufrido excesivamente en el segundo tiempo. “No sé si ‘pasarla mal’ es la expresión correcta. Fue una cuestión de saber defenderse. Argentinos es un gran equipo, pero nosotros hicimos mejor las cosas en función del resultado que necesitábamos”, concluyó el técnico, satisfecho con un triunfo que acerca a Boca a su objetivo final.
