TRUMP Y ZELENSKI ANUNCIAN AVANCES CRUCIALES EN LAS NEGOCIACIONES DE PAZ, PERO RECONOCEN OBSTÁCULOS PERSISTENTES

TRUMP Y ZELENSKI ANUNCIAN AVANCES CRUCIALES EN LAS NEGOCIACIONES DE PAZ, PERO RECONOCEN OBSTÁCULOS PERSISTENTES

Tras una extensa reunión en Mar-a-Lago, los mandatarios estadounidense y ucraniano destacaron un progreso significativo en el plan impulsado por Washington, aunque admitieron que las disputas territoriales siguen siendo un escollo fundamental para un acuerdo definitivo.

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmaron este lunes que las tratativas para concluir el conflicto bélico con Rusia han experimentado un progreso sustancial. La declaración se produjo luego de un extenso diálogo bilateral de casi tres horas en la residencia presidencial de Mar-a-Lago, en Florida. Ambos líderes concordaron en que la iniciativa de paz promovida por la administración estadounidense se halla próxima a materializarse, no sin antes reconocer la permanencia de desacuerdos esenciales, particularmente en lo referente al espinoso asunto de la soberanía territorial.

En una posterior rueda de prensa compartida, el mandatario norteamericano catalogó el encuentro como “excelente” y manifestó que se ha consensuado “alrededor del 95 por ciento” del contenido del proyecto. No obstante, precisó que resta solucionar “uno o dos temas muy difíciles” y se abstuvo de establecer una fecha límite para la conclusión del pacto. “En unas semanas sabremos si esto se concreta o no”, expresó, añadiendo una advertencia sobre la complejidad persistente y la posibilidad de contratiempos inesperados en el proceso.

La Casa Blanca difundió imágenes que muestran la participación en la reunión de altos funcionarios estadounidenses, incluyendo al secretario de Estado, Marco Rubio; al secretario de Defensa, Pete Hegseth; y a los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner. Los diálogos se centraron en un borrador de veinte puntos elaborado por Washington, que aún no ha recibido la aceptación formal de las dos partes en conflicto.

Trump reveló que, en el marco de estas gestiones, mantuvo dos comunicaciones telefónicas con el presidente ruso, Vladimir Putin: una antes y otra después de su reunión con Zelenski. En ellas, según relató, enfatizó la urgencia de terminar la guerra y subrayó los posibles dividendos políticos y económicos de un acuerdo para todos los involucrados. Sin embargo, no reportó avances concretos derivados de esas conversaciones.

Por su lado, Zelenski aseguró que las garantías de seguridad bilaterales con Estados Unidos están “acordadas al cien por ciento” y que el esquema de seguridad conjunto con Europa se encuentra “prácticamente definido”. El líder ucraniano enfatizó que este punto representa un “hito central” para una paz estable y resaltó el apoyo continuo de sus aliados occidentales. Afirmó que aproximadamente el 90 por ciento del texto del plan ya cuenta con un consenso general, y que los capítulos sobre seguridad y aspectos militares están totalmente acordados entre Kiev y Washington.

Uno de los puntos críticos sin resolver sigue siendo el estatus definitivo de los territorios del este de Ucrania bajo control ruso. Trump admitió que el futuro de la región de Donbás, específicamente de las provincias de Donetsk y Lugansk, constituye uno de los temas más sensibles de la negociación. “Es una cuestión grande y difícil, pero estamos más cerca”, declaró.

En este contexto, Zelenski recalcó que cualquier solución territorial debe ajustarse a la legislación ucraniana y a la voluntad popular“Tenemos que respetar nuestra ley y a nuestra gente. Respetamos el territorio que controlamos”, afirmó. El Presidente ucraniano reiteró que las decisiones fundamentales sobre el estatus de los territorios deberán ser refrendadas por la sociedad ucraniana, dejando abierta la posibilidad de celebrar consultas populares o un referéndum no solo sobre lo territorial, sino sobre otros aspectos del plan de paz.

Mientras se desarrollaba la cumbre diplomática, las hostilidades en el terreno continuaban. En las horas previas al encuentro en Florida, fuerzas rusas realizaron bombardeos contra infraestructura crítica en Jersón y la región de Dnipropetrovsk. Zelenski, en un mensaje en sus redes sociales, denunció que estos ataques, que incluyeron el lanzamiento de miles de drones y bombas en la última semana, son una prueba de que Moscú “no quiere la paz”.

El plan de paz en discusión contempla un pacto de no agresión, garantías de seguridad para Ucrania y un camino hacia su integración europea, además de compromisos económicos y de reconstrucción. Según informaciones, el borrador toma la línea actual del frente como base para un posible alto al fuego, lo que implicaría concesiones territoriales por parte de Kiev, que sin embargo se resiste a abandonar el porcentaje de Donetsk que aún administra, una de las principales exigencias del Kremlin.

Desde Mar-a-Lago, Trump se mostró optimista respecto a la disposición de ambos líderes, afirmando creer que tanto Zelenski como Putin son “serios” en su búsqueda de paz. “Tenemos las bases para un acuerdo. Falta darle cierre”, concluyó el Presidente estadounidense, dejando en claro que, a pesar del progreso anunciado, el camino hacia un tratado definitivo aún debe sortear sus desafíos más arduos.

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