Multitudinaria Protesta en Buenos Aires Condena Intervención Militar de EE.UU. en Venezuela y Exige Unidad Continental

Multitudinaria Protesta en Buenos Aires Condena Intervención Militar de EE.UU. en Venezuela y Exige Unidad Continental

Organizaciones sociales, políticas y sindicales convergieron frente a la embajada norteamericana para repudiar el ataque y el secuestro de Maduro, en una jornada donde se levantaron voces a favor de un movimiento regional contra el avance imperialista y se criticó con dureza el alineamiento del gobierno de Milei con Washington.

Bajo una fuerte custodia policial que selló el perímetro de la embajada estadounidense, una extensa columna de manifestantes expresó este lunes su contundente rechazo al bombardeo y posterior secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, en una operación militar dirigida por el gobierno de Donald Trump. La movilización, convocada por un amplio espectro de fuerzas sindicales, sociales, políticas y de derechos humanos, se transformó en un ferviente llamado a la resistencia continental frente a lo que los oradores calificaron como una avanzada imperialista ya sin disimulos.

Desde primera hora, el llamado a la acción resonó con fuerza. El Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, propuso desde la sede de la CTA Autónoma “generar un movimiento continental” y declarar “un día de rebeldía de conciencia de los pueblos”, una idea que rápidamente fue adoptada como consigna por los distintos referentes a lo largo de la jornada. En una conferencia de prensa, el activista apuntó también contra la política exterior del presidente Javier Milei, a quien describió como “un sirviente del imperio norteamericano”.

La diputada del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, en diálogo con este diario, contextualizó el ataque directo como parte de un plan intervencionista de larga data. “Ya lo habían hecho en Brasil con Dilma Rousseff, con el golpe a Evo en Bolivia, con los encarcelamientos de Lula y de Cristina Kirchner. Son fenómenos que tienen la marca de Estados Unidos, pero esto es un salto a una intervención militar directa que debemos repudiar doblemente en Argentina, país que aún sufre la ocupación colonial en Malvinas”, afirmó. Bregman enfatizó la urgencia de recuperar una conciencia antiimperialista en la región y aseguró que el pueblo no aceptará mansamente “este ataque inadmisible que terminó en una operación de la CIA”.

La crítica al gobierno nacional fue un eje transversal de las intervenciones. Los manifestantes repudiaron con vehemencia el posicionamiento internacional de la administración de Javier Milei, quien celebró públicamente las acciones en Venezuela. “Milei es directamente un trapo de piso del gobierno de Estados Unidos. Apoya el genocidio en Palestina y está apoyando las cosas más infames. No nos representa, y por eso estamos en la calle”, aseveró Bregman. Desde el Nuevo MAS, Federico Winokur fue aún más contundente: “Milei me da asco, igual que Adorni. Son sirvientes de los yanquis. La Cancillería debería repudiar este accionar y romper relaciones”. Winokur alertó que este precedente invasor pone en riesgo los recursos naturales de toda la región, incluyendo Argentina.

La convocatoria a una respuesta unificada de América Latina y el Caribe fue reiterada. El diputado de Unión por la Patria, Juan Marino, citando las recientes y alarmantes declaraciones de Trump sobre otros países, sostuvo: “No podemos permitir que el ataque terrorista en Venezuela se transforme en una guerra contra toda América. Exigimos al Congreso de EE.UU. que ponga un límite y llamamos a una coordinación regional contra la guerra imperialista”.

Néstor Pitrola, referente del Polo Obrero, analizó la situación con una perspectiva de lucha extendida. Desestimó los organismos internacionales como la ONU o la OEA, a la que llamó “el Ministerio de Colonia”, y reveló que se ha planteado un paro de las centrales sindicales argentinas contra la intervención, sumándose a la iniciativa de un paro continental. “Hemos visto el comunicado colaboracionista de la presidenta encargada en Venezuela. La intención de Trump es montar un régimen títere, pero eso generará fuertes convulsiones. Tenemos que lograr que haya una convulsión popular en toda América Latina”, argumentó.

El momento más emotivo de la tarde llegó con las palabras de la escritora y militante venezolana Lillia Ferrer. Envuelta en la bandera de su país y con la voz quebrada, arengó a la multitud: “En esta nación están celebrando que han bombardeado mi patria, que han muerto civiles y militares. No hagamos silencio, compañeros”. Su intervención siguió a la reproducción del Himno Nacional Argentino y del venezolano, interpretado por la voz del expresidente Hugo Chávez, que unificaron a la concurrencia en un grito colectivo: “¡Patria sí, colonia no!”.

Desde el sector sindical, Belén D’ambrossio, secretaria general del Sindicato de Trabajadores del Reparto por Aplicación, aportó la mirada de los migrantes venezolanos. Afirmó que muchos repartidores en Argentina “rechazan la invasión imperialista” y advirtió que las penurias que atraviesa Venezuela, si bien muestran el fracaso del madurismo, “no justifican una invasión que sólo empeorará la situación”.

La protesta en Buenos Aires se inscribe en un mapa global de repudio que, según los organizadores, demuestra que el antiimperialismo ha comenzado a caminar nuevamente. Frente a una embajada blindada, el mensaje fue claro: el camino para frenar la ofensiva de Trump no pasa por las diplomacias tradicionales, sino por la movilización popular y la unidad de los pueblos en las calles.

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