Estrellas y Sombras en el Único: Estudiantes Supera a un Boca Opaco

Estrellas y Sombras en el Único: Estudiantes Supera a un Boca Opaco

En un partido de jerarquía dispar, el conjunto platense mostró superioridad táctica y colectiva, aprovechando los errores de una defensa visitante desconcertada. Aunque el Xeneize esbozó una reacción tardía, la victoria local fue merecida y deja interrogantes en el equipo de la Ribera.

En la fría trasnoche del miércoles en el estadio de La Plata, la escena fue de contundencia local y fragilidad ajena. Estudiantes, con un juego sólido y cohesionado, dejó al descubierto las múltiples falencias de un Boca Juniors que pareció ausente durante largos tramos del encuentro y que debió conformarse con un marcador que, lejos de reflejar una derrota ajustada, pudo haber sido más abultado.

La ausencia del recién transferido Ascacibar no supuso un vacío para el equipo dirigido por Eduardo Domínguez. Por el contrario, el mediocampo pincha ejerció un dominio absoluto del terreno, anulando por completo a las figuras rivales. Mientras los volantes locales, con nombres como Medina o Pérez, distribuían el juego con holgura, la tríada xeneize inicial (Paredes, Belmonte, Alarcón) y su refuerzo de lujo, Ander Herrera, ingresado en el complemento, fueron simples espectadores de un monólogo futbolístico.

El relato de los goles locales tiene un protagonista forzoso y desafortunado: Ayrton Costa. El defensor central de Boca vivió una noche para el olvido. Su flotante marca permitió que Javier Núñez abriera el score tras un preciso centro de Benedetti, y más tarde apareció desorientado en la acción del segundo tanto, cabeceado por González Pirez. Su calvario continuó en la segunda etapa con un penal cometido y anulado por el VAR, sumado a varios desatinos en la salida que contagió incluso al experimentado arquero Agustín Marchesín. Sin embargo, a diferencia de Costa, el guardameta terminó erigido como el salvador de su equipo, atajando al menos tres oportunidades claras que hubieran significado la goleada.

Boca se aferró al arco de Marchesín y a la falta de puntería de Carrillo y Meza para evitar un castigo mayor. Solo en el tramo final, aprovechando el desgaste físico del rival y con la entrada de jóvenes como Gonzalo Gelini y Tomás Aranda, el conjunto visitante logró generar peligro. La reducción de la distancia en el marcador llegó a los 81 minutos por intermedio de Zeballos, tras una jugada colectiva que mostró un destello de lo que pudo haber sido y no fue.

El resultado final, 2-1, deja a Estudiantes con aire fresco en la tabla de posiciones, mientras que Boca se va de La Plata con más dudas que certezas. La imagen de un equipo flojo, desarticulado y dependiente de los errores individuales y la inspiración de su arquero es la postal que se llevan sus hinchas. El equipo de Jorge Almirón tiene trabajo por hacer si aspira a ser protagonista, lejos queda ya la sombra de aquel Boca contundente y temible. La reacción, si es que llega, deberá verse en la próxima presentación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *