Más de quinientos jefes comunales de todo el país, nucleados en la Federación Argentina de Municipios, suscriben un documento crítico en el que califican la iniciativa del Gobierno nacional como regresiva y generadora de despidos. Advierten sobre un paralelismo con la polémica legislación de fines de los noventa.
Con una firme y unificada posición, los gobiernos locales de Argentina manifestaron su frontal oposición al proyecto de reforma laboral impulsado por la administración del presidente Javier Milei. A través de un comunicado oficial emitido por la Federación Argentina de Municipios (FAM), que reúne a más de quinientos intendentes de todas las regiones del territorio, se alerta que la iniciativa oficial representa un “retroceso histórico” hacia condiciones propias del siglo pasado.
El documento, rubricado por el presidente de la entidad y jefe comunal de La Matanza, Fernando Espinoza, sostiene con dureza que la propuesta, presentada bajo el rótulo de “modernización” de las relaciones laborales, carece por completo de ese carácter innovador. Por el contrario, según la federación, su aplicación conduciría a la aceleración de los despidos y a una degradación en la calidad de los vínculos entre trabajadores y empleadores, en lugar de fomentar la creación de puestos de trabajo.
La argumentación central de los mandatarios locales se basa en la afectación directa que, a su juicio, la reforma tendría sobre las capacidades de las provincias y los municipios. Señalan que la normativa limitaría severamente la posibilidad de que estos estamentos cumplan con su función esencial de proveer al bienestar general y atender aquellas necesidades que el sector privado no está dispuesto a cubrir.
El texto incorpora además una advertencia cargada de reminiscencias históricas. Los intendentes recuerdan que el país ya transitó una experiencia similar hace un cuarto de siglo, en referencia a la conocida como “Ley Banelco”, sancionada durante el gobierno de la Alianza, encabezado por Fernando de la Rúa. Aquel episodio, teñido por graves denuncias de corrupción y sobornos a legisladores, es evocado por la FAM como un antecedente sombrío que hoy parece repetirse. En ese contexto, destacan la participación en aquella administración de figuras que hoy ocupan roles centrales en el gobierno de Milei, como Patricia Bullrich y Federico Sturzenegger.
La crítica municipal, por lo tanto, no se limita al contenido concreto de los artículos del proyecto, sino que apunta a una valoración integral de sus consecuencias sociales y su legitimidad política. Con esta movilización colectiva, los jefes comunales buscan instalar en la agenda pública un debate profundo sobre el modelo de país que, aseguran, está en juego detrás de la reforma laboral.
