La ofensiva israelí registra la jornada más cruenta desde el inicio del cese al fuego, con víctimas civiles, entre ellos menores y mujeres, en varios puntos del territorio sitiado. Las autoridades sanitarias locales elevan la cifra de fallecidos a más de quinientos desde el inicio de la pausa humanitaria.
La Franja de Gaza vivió este sábado una de las jornadas más sangrientas desde la entrada en vigor del alto el fuego pactado el pasado 10 de octubre, con al menos treinta y dos palestinos muertos a causa de una serie de ataques militares israelíes. Entre las víctimas fatales se cuentan siete niños, según confirmaron fuentes médicas y de rescate locales, lo que pone en evidencia la extrema fragilidad de la calma en el territorio.
Los equipos de la Defensa Civil Palestina trabajaron durante horas para recuperar los cuerpos de las víctimas bajo los escombros de la comisaría de policía del barrio de Sheij Radwan, en la ciudad de Gaza. Mahmud Basal, vocero de dicha entidad, subrayó que la mayoría de los fallecidos en ese punto eran menores y mujeres. El impacto de un proyectil israelí contra la dependencia policial en horas de la mañana provocó diecisiete decesos, de acuerdo con informaciones procedentes de la morgue del Hospital Shifa.
Según detalles proporcionados por el centro asistencial y por el Ministerio del Interior gazatí, entre los muertos en el ataque a la comisaría se encuentran al menos nueve agentes de policía, cuatro de ellos mujeres. También perecieron cuatro individuos que se encontraban bajo custodia en el recinto, así como otros civiles que se hallaban en las inmediaciones.
La violencia se extendió a otras zonas del enclave costero. En el oeste de la ciudad de Gaza, un ataque contra una vivienda familiar cercana a un complejo educativo gestionado por la UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, se cobró la vida de tres personas. Paralelamente, durante la madrugada, bombardeos en distintos sectores terminaron con la existencia de otros doce gazatíes. Dos hospitales de la Franja confirmaron que entre estos últimos se encontraban seis niños pertenecientes a dos familias diferentes.
Con estas nuevas víctimas, el balance de palestinos fallecidos desde el inicio de la tregua entre Israel y Hamas se aproxima ya a los quinientos treinta, según las cifras oficiales del Ministerio de Sanidad de Gaza, que actualiza sus registros de manera constante. Más de un centenar de ellos son niños, una cifra que refleja el severo impacto del conflicto sobre la población más vulnerable. Los sucesos de este sábado marcan un preocupante punto de inflexión, ensombreciendo las perspectivas de una desescalada duradera y planteando serios interrogantes sobre el cumplimiento de los acuerdos humanitarios en la zona.
