Científicos argentinos crean un programa basado en inteligencia artificial que analiza el mal plegamiento de proteínas, un fenómeno clave en enfermedades neurodegenerativas. La innovación promete acelerar el camino hacia terapias más efectivas.
En un avance significativo para la neurociencia y la medicina computacional, un equipo de investigadores argentinos ha creado una herramienta digital capaz de analizar con precisión los complejos procesos moleculares vinculados a enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson y la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
Bautizado como “AggrescanAI”, este software emplea técnicas de aprendizaje profundo para descifrar y anticipar el plegamiento erróneo de proteínas, un evento biológico crítico en el desarrollo de patologías neurodegenerativas. Cuando estas proteínas se pliegan de manera incorrecta, tienden a agregarse y formar acumulaciones tóxicas en el cerebro, desencadenando o acelerando el deterioro neuronal.
El desarrollo es el resultado de una colaboración multidisciplinaria entre especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), la Fundación Instituto Leloir y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires. Sus hallazgos fueron publicados recientemente en la prestigiosa revista Journal of Molecular Biology, donde detallan el funcionamiento y el potencial de esta innovadora plataforma.
Según explican las científicas involucradas, AggrescanAI no solo permite comprender mejor la progresión de estas enfermedades, sino que también podría convertirse en una pieza fundamental para el diseño de nuevas drogas y estrategias terapéuticas. “Al predecir cómo y dónde se producirán estos agregados proteicos tóxicos, podemos identificar blancos moleculares más específicos para intervenir”, señaló una de las responsables del proyecto.
La herramienta representa un puente entre la investigación básica y la aplicación clínica, ofreciendo un modelo predictivo que ahorraría tiempo y recursos en la búsqueda de compuestos capaces de detener o revertir el daño cerebral. Aunque todavía no está lista para su uso en pacientes, su implementación en laboratorios de todo el mundo ya está siendo considerada como un recurso valioso para acelerar el descubrimiento de fármacos.
Este logro posiciona a la Argentina en la vanguardia de la bioinformática aplicada a la salud neuronal y genera esperanzas en la lucha contra trastornos que afectan a millones de personas a nivel global.
