Tras la contundente caída 4-1 ante Tigre, el entrenador de River Plate asumió la responsabilidad por una noche en la que «todo salió mal». En una conferencia lúcida y autocritica, pidió aferrarse a lo bueno construido y evitar que el fantasma del 2025 reaparezca.
El técnico de River Plate, Marcelo Gallardo, ofreció este sábado una conferencia de prensa marcada por la franqueza y la reflexión, luego de que su equipo sufriera una dura derrota por 4-1 frente a Tigre. El revés, que llegó después de un arranque invicto en el torneo, resonó como un campanazo inesperado. Con calma pero firmeza, el estratega recogió el guante de la crítica generalizada y analizó las causas de una performance colectiva que consideró deficiente en todos sus aspectos.
“Impensado, con relación a la evolución que mostrábamos”, comenzó Gallardo, eligiendo con cuidado sus palabras. “Esta noche nos salió todo mal. Cometimos una gran cantidad de errores y un rival acertado supo capitalizarlos con eficacia. No tuvimos continuidad con la mejora exhibida en las primeras presentaciones. Fue una jornada muy negativa que explica el resultado”, admitió sin atenuantes.
El entrenador hizo especial hincapié en la necesidad de aislar este traspié para que no contamine el trabajo positivo acumulado. “No me quedaré con esto ni con lo pasado”, afirmó, en alusión al complejo cierre del año anterior. “Voy a aferrarme a lo bueno que estábamos construyendo, a lo saludable de nuestro funcionamiento inicial. Analizaremos en profundidad lo malo de hoy para erradicarlo, porque tuvimos un partido malo. El fútbol tiene estas cosas: cuando uno juega muy mal y el contrario muy bien, la derrota puede ser contundente. No es aceptable, pero puede suceder”.
Al ser consultado por los errores defensivos individuales que facilitaron los goles rivales, Gallardo optó por una postura protectora hacia su plantel, enfocándose en una falla colectiva. “Los análisis puntuales se realizan puertas adentro. Somos un equipo, y hoy falló el comportamiento grupal. Cuando el funcionamiento no es el adecuado, cualquier error aislado te deja completamente expuesto”, explicó.
También se refirió al silbido de una parte de la hinchada hacia Facundo Colidio y Maximiliano Salas al ser sustituidos. “El futbolista profesional convive con esto. La reprobación es parte de nuestra actividad. Están aquellos que tienen la fortaleza para recuperarse, trabajar con más intensidad y salir adelante. El fútbol es un círculo permanente y ofrece revancha. No hay que anclarse en la frustración, sino superarla con trabajo y acompañamiento”, reflexionó.
Para cerrar, el «Muñeco» hizo un llamado a preservar la confianza y la energía positiva generada desde la pretemporada. “Esta derrota fue impensada precisamente porque no estaba en nuestra cabeza tener un mal partido que nos coloque nuevamente bajo esa lupa pesada. Veníamos con otra energía. Hoy jugamos muy mal y el rival fue contundente. La clave es que esto no active una rueda negativa. Obviamente, hay bronca y frustración, pero hay que levantarse”.
El camino para River no concede tregua. El equipo enfrentará una extenuante seguidilla de nueve compromisos en apenas 43 días, combinando el Torneo Apertura y la Copa Argentina. La primera parada será el próximo jueves, visitando a Argentinos Juniors, para luego viajar a San Luis y medirse con Ciudad Bolívar por la copa nacional.
