Washington Propone Cúpula en Miami Mientras la Guerra en Ucrania Se Recrudece

Washington Propone Cúpula en Miami Mientras la Guerra en Ucrania Se Recrudece

En medio de una escalada bélica y ataques masivos a la infraestructura energética, Zelenski revela un plan estadounidense para negociar el fin del conflicto antes del verano boreal, aunque las posiciones entre Kiev y Moscú permanecen diametralmente opuestas.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reveló este sábado que el gobierno de Estados Unidos aspira a que la confrontación entre Ucrania y la Federación Rusa concluya próximamente, fijando como meta el mes de junio. En una conferencia de prensa, el mandatario expuso que Washington ha planteado, por primera vez, albergar un diálogo directo entre los equipos negociadores de ambas naciones en suelo estadounidense, posiblemente en la ciudad de Miami, dentro de los próximos siete días.

Esta iniciativa surge tras los contactos mantenidos en Abu Dabi a mediados de semana, donde representantes de Kiev, Moscú y Estados Unidos sostuvieron conversaciones. Zelenski confirmó que su administración aceptó la propuesta, pero subrayó con firmeza que cualquier entendimiento futuro debe contar con la participación plena de Ucrania, descartando acuerdos bilaterales entre Washington y Moscú que excluyan a su país, especialmente en lo referente a la soberanía territorial.

El conflicto, que se aproxima a su quinto año, tiene actualmente a Rusia controlando aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano. Las fuerzas rusas intensifican su presión para dominar por completo la región oriental de Donetsk, amenazando con una ofensiva militar si las tratativas fracasan. Por su parte, Moscú exige la retirada de las tropas ucranianas de las áreas que aún conservan en dicha región, una condición que Kiev califica de inadmisible, argumentando que cualquier concesión territorial solo incentivaría nuevas agresiones.

La postura ucraniana se centra en rechazar cualquier pacto que no garantice una disuasión efectiva contra una futura invasión, proponiendo en cambio una congelación de las hostilidades según las líneas del frente actuales. Esta idea ha sido desestimada por el Kremlin. Mientras, la administración estadounidense sugiere transformar las zonas bajo control ucraniano en Donetsk en una «zona económica especial», libre de presencia militar de cualquiera de los bandos. Zelenski se refirió a esta posibilidad, destacando la necesidad de establecer normas equitativas y confiables para su implementación.

El panorama diplomático se desarrolla en un contexto de extrema violencia. Durante las mismas horas en que se exploraban vías de diálogo, Rusia lanzó una nueva oleada de ataques contra infraestructura crítica ucraniana. En la noche del viernes al sábado, una andanada compuesta por cientos de drones y decenas de misiles impactó el sistema energético nacional, provocando daños severos en subestaciones y centrales térmicas. Las defensas aéreas ucranianas lograron interceptar la mayoría de los proyectiles, pero los estragos fueron considerables.

El Ministerio de Energía reportó afectaciones graves que obligaron a las centrales nucleares a reducir su producción y derivaron en cortes eléctricos de emergencia en gran parte del país. El operador privado DTEK señaló que este constituye el décimo ataque masivo contra sus instalaciones desde octubre del año pasado. Las consecuencias para la población son graves: cientos de miles de ciudadanos se han visto privados de electricidad y calefacción en pleno invierno, con temperaturas que se prevé descenderán hasta los veinte grados bajo cero en los próximos días. La situación es tan crítica que Kiev ha solicitado ayuda de emergencia a Polonia para paliar la crisis.

En el ámbito militar, Zelenski recibió este sábado a la ministra de Defensa francesa, Catherine Vautrin, abogando por una cooperación europea reforzada en materia de defensa aérea y aviación militar. Estos llamados adquieren urgencia tras los reiterados bombardeos sobre ciudades ucranianas.

Paralelamente, la tensión se ve agravada por un incidente ocurrido en Moscú, donde un alto oficial de inteligencia militar rusa resultó herido por disparos. Las autoridades rusas han atribuido el ataque a Ucrania, aunque Kiev se ha abstenido de realizar declaraciones al respecto. Moscú, por su parte, sigue negando que sus operaciones tengan como objetivo a la población civil.

La conjunción de una frágil propuesta de negociación, el recrudecimiento de los ataques y las profundas divergencias entre las partes plantea un escenario complejo, donde la ventana para una solución diplomática parece estrecharse al mismo ritmo que la crisis humanitaria y militar se intensifica en el corazón de Europa.

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