Documentos judiciales revelan la extensa trama local del caso, con menciones a posibles víctimas, envíos de dinero, tratativas comerciales y contactos con figuras públicas y empresarias. La Argentina habría sido, incluso, el último destino planeado por el acusado antes de su arresto.
Una nueva serie de archivos liberados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha iluminado con detalles inéditos la conexión argentina dentro de la red operada por el ya fallecido financista Jeffrey Epstein. La documentación, de carácter sensible, incluye al menos 711 fragmentos que aluden directa o indirectamente a la Argentina o a ciudadanos de este país, tejiendo una compleja urdimbre que abarca desde posibles víctimas y maniobras financieras hasta vínculos con personalidades conocidas del ámbito local.
Entre los hallazgos que más han concitado la atención de los investigadores, se destaca un intercambio de mensajes electrónicos entre agentes federales estadounidenses. En dicha comunicación, los oficiales deliberan sobre la necesidad de contar con traductores y apoyo terapéutico, haciendo referencia explícita a la obligación de “comunicar avances a tus víctimas en la Argentina”. Esta línea sugiere la existencia de personas afectadas por los delitos de Epstein que se encontrarían en territorio argentino.
Paralelamente, la evidencia documental da cuenta de álbumes fotográficos remitidos a la cuenta de correo electrónico del acusado, donde aparecen consignados los nombres de tres modelos de nacionalidad argentina. Se ha establecido, además, que una agencia de modelos con sede en Buenos Aires mantuvo un envío periódico de boletines informativos a Epstein durante los años 2012 y 2013.
La faceta económica de las operaciones de Epstein también dejó su huella en el mercado local. Los papeles desclasificados incorporan un reporte de 2018 de su agente financiero, Paul Barrett, quien lamentó pérdidas millonarias a causa de la exposición a la moneda y los bonos argentinos durante la crisis económica vivida en el gobierno de Mauricio Macri. Barrett llegó a catalogar esa inversión como una de las tres peores de su carrera, equiparándola con una operación desventajosa en la corporación General Electric.
La trama argentina se ramifica con menciones a diversas figuras. Una de ellas es el ya desaparecido peluquero y organizador de eventos Roberto Giordano. Extractos bancarios incluidos en los archivos demuestran que Giordano recibió múltiples transferencias de fondos, por montos generalmente cercanos a los quinientos dólares, provenientes de Epstein. El estilista, conocido por producir desfiles de moda en Punta del Este y Pinamar, mantenía este vínculo financiero con el procesado.
El nombre del magnate británico Joe Lewis también emerge en los registros. Conversaciones mantenidas en 2009 entre Epstein y el entonces máximo ejecutivo del banco Barclays, Jes Staley, revelan que este último confirmó haber compartido una jornada con Lewis en la ciudad patagónica de San Carlos de Bariloche.
Otro vínculo documentado es el del empresario Federico “Fred” Machado, actualmente acusado de narcotráfico y extraditado a Estados Unidos. Los archivos detallan tratativas y contratos preliminares de 2015 para la venta de un jet Gulfstream, valuado en diez millones de dólares, de Machado a Epstein. La posterior asociación pública de Machado con el economista José Luis Espert tuvo un impacto directo en la carrera política de este último, quien debió abandonar su intento de reelección como diputado nacional.
En un giro adicional, la información corroborada por este medio indica que la Argentina pudo haber sido el último destino proyectado por Epstein antes de su captura. Un correo electrónico del 31 de diciembre de 2018, enviado por Julian Leese, contiene una invitación al financista para visitar el país y participar en una cacería durante 2019. Epstein respondió afirmativamente con un escueto “Sí”, pero su arresto en julio de aquel año frustró definitivamente el viaje, cerrando así un capítulo de conexiones transnacionales que ahora salen a la luz con una crudeza inesperada.
