El siniestro ocurrió durante la tarde del sábado en el cruce de Cabo de Hornos y Santa Rosa. Ambas conductoras fueron atendidas en el nosocomio local y recibieron el alta rápidamente, mientras que los exámenes de alcoholemia practicados arrojaron resultados negativos.
En una jornada sabatina que transcurría con normalidad en la ciudad de Río Grande, un incidente vial alteró la tranquilidad de la tarde. El hecho tuvo lugar en la intersección de las calles Cabo de Hornos y Santa Rosa, un punto que, por causas que aún son materia de investigación, se convirtió en el escenario de una colisión protagonizada por dos vehículos.
Los protagonistas de este episodio fueron una camioneta Ford Ranger, de tonalidad gris, que era guiada por Marta Romero, y un automóvil Nissan Kicks, de color blanco, al mando de Liliana Villalba. Por motivos que los peritos buscan esclarecer, ambos rodados terminaron impactando violentamente, lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia en la zona.
Tras el impacto, y ante la posibilidad de que las ocupantes de los vehículos hubieran sufrido lesiones de consideración, se dio aviso a las autoridades. Personal perteneciente a la Comisaría Tercera acudió al lugar para abocarse a las tareas de rigor, resguardando la escena y recabando los primeros testimonios. Poco después, y como medida preventiva fundamental, se solicitó la presencia de una ambulancia. Las dos mujeres fueron rápidamente asistidas por los profesionales de la salud y posteriormente derivadas al Hospital Regional de la ciudad para una evaluación más exhaustiva.
Tras ser sometidas a las correspondientes revisiones médicas en el centro asistencial, se confirmó que las heridas que presentaban eran de carácter leve. Esta favorable evolución permitió que tanto Romero como Villalba fueran dadas de alta en un breve lapso, retornando a sus hogares sin mayores complicaciones.
En paralelo a la atención médica, y cumpliendo con los procedimientos habituales en este tipo de siniestros, efectivos de la Dirección de Tránsito Municipal se hicieron presentes en el lugar. Su labor incluyó la realización de los tests de alcoholemia a ambas conductoras, un examen de rutina para determinar si el consumo de alcohol había sido un factor incidente en el choque. Los resultados de estas pruebas fueron unánimes: ambos arrojaron un resultado negativo, descartando así la presencia de alcohol en sangre.
Con todos los datos recolectados en el lugar del hecho y los resultados de las pruebas, las autoridades dieron inicio a las actuaciones judiciales y administrativas correspondientes. Se busca ahora determinar con precisión la dinámica del accidente y las responsabilidades que pudieran caber a cada parte en este confuso episodio ocurrido en el cruce de Cabo de Hornos y Santa Rosa.
