El Club Río Grande abre sus puertas para formar a las futuras promesas del rugby fueguino

El Club Río Grande abre sus puertas para formar a las futuras promesas del rugby fueguino

La tradicional institución deportiva lanzó una convocatoria destinada a infancias y juventudes de la ciudad con el propósito de ampliar la base de jugadores y promover los valores fundamentales de esta disciplina en pleno crecimiento en la provincia.

En el sur del país, donde el viento suele ser un rival tan desafiante como cualquier adversario en la cancha, el rugby continúa afianzándose como una de las alternativas deportivas con mayor proyección en Tierra del Fuego. En este contexto de expansión y entusiasmo colectivo, el Club Río Grande ha decidido renovar su compromiso con la comunidad mediante una iniciativa que busca integrar a las nuevas generaciones al mundo ovalado.

La entidad con sede en la ciudad riograndense presentó formalmente una propuesta abierta a la participación de varones y mujeres desde temprana edad, con el objetivo de nutrir sus divisiones inferiores y consolidar un semillero que garantice la continuidad de la práctica en el tiempo. La invitación, que permanecerá vigente durante las próximas jornadas en este arranque de temporada, pretende captar el interés de aquellas familias que deseen introducir a sus hijos en una actividad que trasciende lo meramente competitivo.

Durante una reciente comunicación con Radio Fueguina, Matías Cena, responsable de coordinar las actividades infantiles dentro de la institución, compartió los lineamientos centrales de esta cruzada formativa. El referente del club explicó que la mirada está puesta en un desarrollo integral que acompañe a los más pequeños no solo en la adquisición de destrezas físicas sino también en su evolución personal dentro de un ámbito contenedor.

Cena enfatizó que esta disciplina posee una característica particular que la distingue de otras: la necesidad imperiosa del otro para crecer. En ese sentido, subrayó que el juego se construye colectivamente y que no existen barreras de ingreso relacionadas con la contextura física o el conocimiento previo de las reglas. «Acá todos tienen un lugar», afirmó, al tiempo que extendió una invitación cálida a las madres, padres y tutores para que se acerquen a conocer las instalaciones y el método de trabajo implementado.

Las prácticas están diagramadas para recibir a niños y niñas a partir de los 5 años, abarcando un recorrido que se extiende hasta la adolescencia, específicamente hasta los 14 años. Durante esta etapa, los entrenamientos se estructuran alrededor de dinámicas lúdicas y estímulos adecuados a cada momento madurativo, donde la competencia queda en un segundo plano para dar prioridad a la asimilación natural de habilidades motoras y al afianzamiento del espíritu colectivo.

Desde la organización recordaron que quienes decidan sumarse a esta experiencia deberán cumplimentar los procedimientos administrativos habituales, que incluyen la ficha de inscripción y la presentación del certificado de aptitud física, un recaudo indispensable para garantizar el bienestar de los participantes durante la actividad.

Con esta movida, el Club Río Grande reafirma su vocación de servicio a la comunidad y su rol como actor clave en el entramado social y deportivo de la ciudad, apostando a una formación basada en el respeto mutuo, la solidaridad y la inclusión como ejes vertebradores de una propuesta que promete dejar huella en las nuevas generaciones fueguinas.

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