Un experto del FMI anticipa un escenario de riesgo para la estrategia cambiaria de Javier Milei

Un experto del FMI anticipa un escenario de riesgo para la estrategia cambiaria de Javier Milei

El execonomista jefe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) y actual miembro de Brookings Institution, Robin Brooks, encendió las alarmas al cuestionar la eficacia del anclaje cambiario en la gestión libertaria. En medio de una notable baja del dólar oficial y un contexto de fuga de capitales, el analista sentenció que la historia económica argentina demuestra el rotundo fracaso de este tipo de políticas.

En las últimas horas, un nuevo y contundente pronunciamiento sacudió el tablero financiero local. Robin Brooks, una figura recurrente en la trinchera crítica contra el rumbo económico del gobierno de Javier Milei, volvió a poner el foco sobre lo que considera el talón de Aquiles de la administración: la política monetaria y su vínculo con el tipo de cambio. A través de su cuenta en la red social X, el exfuncionario del Fondo Monetario Internacional lanzó una advertencia que retumba en los pasillos del Ministerio de Economía justo cuando el Palacio de Hacienda celebra la baja del billete verde en el mercado minorista, el valor más reducido en cinco meses.

«Desde que tengo memoria, Argentina ha buscado, infructuosamente, anclar su credibilidad y estabilidad al dólar estadounidense. El balance de esta táctica, ensayada en innumerables ocasiones a lo largo de décadas, es absolutamente nulo. Jamás ha brindado una solución perdurable. El fracaso es recurrente y la historia se repite», sentenció Brooks en su publicación, reavivando un debate que enfrenta al staff técnico con la cúpula económica local.

El momento elegido para el embate no es casual. El viernes último, la divisa norteamericana profundizó su tendencia declinante en el segmento mayorista, respaldada por una jugosa operación de u$s475,7 millones en el mercado de contado. Este movimiento, lejos de ser una señal de fortaleza, permitió al Banco Central continuar con su racha compradora sin alterar la trayectoria descendente de las cotizaciones, aunque los interrogantes sobre la sostenibilidad del esquema se multipliquen.

La cotización mayorista finalizó la semana con un retroceso de 13 pesos frente al jueves, representando una caída del 0,9% que la ubicó en $1.376, un piso que no se observaba desde mediados de octubre. En el acumulado de febrero, la pérdida del peso oficial asciende a 71 pesos, un 4,9%, mientras que en el primer tramo de 2026 la sangría ya alcanza los 79 pesos, equivalente al 5,4%. La amplitud de la banda cambiaria establecida por la autoridad monetaria se ensancha así a su nivel más holgado desde julio de 2025, ubicándose a un 16% del techo fijado en $1.595,93.

La trinchera oficial contra el «gurú» de moda

Este nuevo capítulo de la pulseada dialéctica entre Brooks y el equipo de Luis Caputo no es un hecho aislado. El actual secretario de Política Económica, José Luis Daza, había salido al cruce en enero pasado, calificando como un «error del 100%» los diagnósticos del economista germano-estadounidense sobre la realidad cambiaria argentina. Previamente, el propio Caputo y su entonces secretario de Finanzas, Pablo Quirno, ya habían protagonizado escaramuzas públicas con el analista, tratando de minimizar el impacto de sus observaciones.

Caputo, en más de una ocasión, ironizó sobre el tratamiento mediático que recibe Brooks, cuestionando que se lo eleve a la categoría de «gurú» y restando valor a la influencia que sus escritos puedan tener sobre la dinámica real de los mercados. Sin embargo, la insistencia del experto en señalar las falencias estructurales mantiene encendida la mecha de la controversia.

Fuga de capitales y la sombra del fracaso histórico

Mientras los funcionarios salen a desmentir a Brooks, las variables económicas dibujan un panorama complejo. La economía local acaba de atravesar una de las hemorragias de capitales más significativas de las últimas dos décadas. Medios especializados hicieron eco de los análisis de Brooks, quien no dudó en señalar que la reciente salida de fondos superó los registros de crisis previas, coincidiendo con una persistente presión sobre las reservas y una brecha cambiaria que se resiste a converger.

El argumento central del experto de Brookings Institution trasciende la coyuntura y se interna en la historia económica argentina. Al abordar la obsesión por la dolarización o la fijación cambiaria, Brooks rememoró episodios como la Convertibilidad y otros intentos de estabilización fallidos para concluir que, en ninguna de sus versiones, la estrategia logró construir confianza genuina ni apuntalar la estabilidad en el largo plazo. Para él, el problema de fondo radica en la ausencia de reformas institucionales profundas y la falta de resolución de los desequilibrios estructurales, males que ningún anclaje nominal puede curar por sí solo.

La credibilidad en duda y el futuro de la economía

En este ring de intercambios, mientras el dólar oficial perfora pisos y los dólares financieros se mantienen en niveles elevados, la atención de los agentes del mercado permanece dividida entre las señales que emite la política oficial y los pronósticos de las voces internacionales. La persistente desconfianza, reflejada en la continua salida de capitales, alimenta el pesimismo de analistas como Brooks.

A medida que el gobierno festeja los logros de corto plazo en la inflación y la cotización de la divisa, el economista afincado en Washington insiste en mirar el espejo retrovisor: la historia no perdona y, según su visión, la credibilidad no se decreta ni se importa atando una moneda débil a una fuerte. El debate sobre el vínculo peso-dólar y la sostenibilidad del esquema promete, así, seguir siendo el eje de la discusión pública en los próximos meses, navegando en un mar de volatilidad y expectativas encontradas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *