El Municipio transformó un terreno en la zona de Cabo Peña en la flamante plaza «Mam», un espacio de encuentro que rinde homenaje a la lengua materna de los pueblos originarios y ofrece nuevas opciones de esparcimiento para las familias.
En una iniciativa que refuerza el compromiso con la calidad de vida y la identidad cultural, el Municipio de Río Grande dio por finalizada la construcción de un nuevo pulmón verde y recreativo en el corazón del barrio Cabo Peña. Se trata de la plaza «Mam», cuya denominación, proveniente de la lengua Selknam, se traduce como «madre», un homenaje a las raíces más profundas de la región. El flamante paseo se erige en el cruce de las arterias Holken y Yourka, en el sector sur de la ciudad, un área que ahora ve potenciada su fisonomía con un espacio destinado al ocio y la vida comunitaria.
La intervención edilicia implicó una metamorfosis integral del predio. Las cuadrillas municipales desplegaron tareas que abarcaron desde la renovación total de la infraestructura lumínica con tecnología LED, garantizando mayor seguridad y visibilidad durante las horas nocturnas, hasta la parquización y el embellecimiento de los sectores verdes. Además, se instalaron modernos módulos de juegos infantiles y se acondicionaron áreas de descanso equipadas con mobiliario urbano, como mesas y bancos. Un punto central de la remodelación fue la puesta en valor de la cancha de básquet, que se erige como un imán para los jóvenes y deportistas del lugar, fomentando la actividad física al aire libre.
La inauguración no fue un mero acto protocolar, sino una verdadera fiesta popular enmarcada en la jornada recreativa «Tardes de Barrio». La convocatoria congregó a numerosas familias que celebraron el acontecimiento con entusiasmo. Los más pequeños fueron los protagonistas, estrenando los toboganes y hamacas, mientras que los castillos inflables y otras atracciones lúdicas completaron una tarde inolvidable que selló la relación de la comunidad con su nuevo espacio.
Los testimonios de los vecinos reflejan la importancia de la obra y la emoción por ver materializado un anhelo largamente acariciado. Yamila, residente histórica de Cabo Peña, compartió su satisfacción: «Es un lugar hermoso y amplio. Durante mucho tiempo necesitamos un sitio así y hoy es una realidad. Es ideal para traer a los niños o incluso para aguardar el transporte público. Esperemos que todos colaboremos para mantenerlo en óptimas condiciones».
La alegría trascendió los límites del barrio. Karina, proveniente del vecino barrio 15 de Octubre, relató una escena cotidiana que grafica el impacto de la nueva plaza: «Veníamos de la feria con mi nieta y, en cuanto divisó los juegos, me pidió quedarse. Me llena de felicidad saber que ahora goza de este sitio cerca de casa, sin necesidad de trasladarse grandes distancias. Es un patrimonio de los chicos, es su alegría, y debemos preservarlo».
Otros vecinos, como María, subrayaron el valor multifacético del lugar: «Me parece extraordinario que hoy podamos disponer de este punto de reunión. Es vital no únicamente para los niños y jóvenes, sino para que las familias enteras tengamos un pretexto para compartir jornadas al aire libre con nuestros seres queridos». En sintonía, Roberto agregó: «Es un parque bellísimo para la recreación infantil. Mi hija ahora tiene su propio espacio de juegos a la vuelta de casa, es algo realmente emotivo».
La concreción de este proyecto fue posible gracias a la inversión de recursos genuinos del erario municipal, una decisión que se inscribe dentro de las políticas de gestión del intendente Martín Perez. Su administración ha priorizado la recuperación y el embellecimiento de los espacios comunes en diversos puntos de la ciudad, entendiendo estas acciones como una herramienta fundamental para tejer lazos sociales, incentivar hábitos de vida saludables y, en definitiva, enaltecer el bienestar general de la comunidad riograndense.
