El pilarense protagonizará una exhibición histórica el próximo 26 de abril sobre la Avenida del Libertador y Sarmiento, a bordo de un Lotus E20 con motor V8. La cita, que incluirá dos carreras oficiales, busca acercar el ansiado regreso del Gran Premio de Argentina al calendario mundial.
La Fórmula 1 volverá a estremecer las calles de la Ciudad de Buenos Aires después de más de una década de ausencia, y lo hará de la mano del joven prodigio argentino Franco Colapinto. El próximo 26 de abril, el corredor nacido en Pilar se subirá a un monoplaza de la categoría reina del automovilismo para desplegar toda su destreza sobre un trazado urbano que se erigirá en el corazón de Palermo, marcando así el retorno de estos bólidos a la capital federal tras catorce años sin que se escuchara el estruendo de sus motores en el asfalto porteño.
La noticia fue confirmada por la propia escudería Alpine, casa del piloto, mediante un comunicado oficial en el que se detallaron los pormenores del evento. La emblemática Avenida del Libertador y la Avenida Sarmiento se metamorfosearán en un circuito callejero de dos kilómetros de extensión, donde tendrán lugar dos competencias oficiales que constituirán el clímax de la jornada. Este escenario, enclavado en uno de los barrios más icónicos de la ciudad, no solo ofrecerá un marco visual impactante, sino que también permitirá la instalación de diversas zonas de actividades para los fanáticos y gradas distribuidas en diferentes sectores, e incluso se dispondrá una visita guiada por los boxes para que los asistentes puedan vivir la experiencia completa del paddock.
El propio Colapinto no ocultó su emoción y se sumó al anuncio con palabras que reflejan la carga sentimental del momento. A través de sus redes sociales, el corredor expresó que conducir en su tierra natal un automóvil de Fórmula 1 se convertirá en uno de los instantes más extraordinarios de su existencia. Sostuvo que esta es su manera de devolver, aunque sea una pequeña parte, todo el respaldo y el afecto que recibió desde sus primeros años, un cariño que lo impulsa cotidianamente a continuar soñando con alcanzar la totalidad de sus metas en la disciplina. En otro mensaje difundido mediante una nota oficial, agregó que cada mensaje, cada insignia y cada aliento de aliento siempre estuvieron presentes en su camino, y que esta exhibición está dedicada a todos ellos, para disfrutar en conjunto ese momento tan especial. Con un tono más descontracturado y cercano, el pilarense también publicó un posteo en sus redes donde lanzó una invitación directa y cálida: “Nos vemos en casita, vengan todos”.
La concreción de esta muestra sobre ruedas fue posible gracias a un reordenamiento en el calendario internacional. La suspensión de los dos Grandes Premios previstos para abril —el de Baréin y el de Arabia Saudita— liberó una ventana en la agenda del corredor, permitiéndole disponer de un breve período para pisar suelo argentino. Según lo planificado, el deportista arribará al país el jueves 23 de abril, y tan solo tres días después, el lunes 27, ya emprenderá viaje rumbo a Miami, donde deberá competir desde el viernes 1 de mayo en el marco del calendario oficial de la temporada.
El vehículo elegido para semejante ocasión no es cualquier máquina. Se trata de un Lotus E20, modelo correspondiente a la temporada 2012, impulsado por un rugiente motor Renault V8, una joya de la ingeniería que promete ofrecer un espectáculo sensorial inolvidable. El acceso al evento contará con dos modalidades: por un lado, se dispondrá un sector abierto y gratuito para el público general; por otro, existirá un área exclusiva con entradas que saldrán a la venta el martes 7 de abril a partir de las dieciséis horas a través del sitio web enigmatickets.com. Como beneficio adicional, se habilitará una preventa exclusiva para quienes utilicen la tarjeta de crédito de Mercado Pago, patrocinador oficial del piloto, que ofrecerá la posibilidad de abonar en tres cuotas sin interés. La transmisión en vivo del acontecimiento estará a cargo de ESPN y la plataforma Disney+, garantizando que ningún fanático se pierda el retorno del monoplaza a las calles porteñas.
Más allá de la indiscutible carga histórica que supone ver a un argentino manejando un Fórmula 1 por el trazado urbano de Palermo, el gran objetivo que subyace a esta exhibición es mucho más ambicioso: acercar el regreso definitivo del Gran Premio de Buenos Aires al calendario oficial de la categoría. Esta iniciativa se suma al circuito urbano del TC 2000 que ya se llevó a cabo al inicio de la temporada, y se potencia con las obras de remodelación que actualmente se ejecutan en el autódromo Óscar y Juan Gálvez, las cuales permitirán recibir al MotoGP en marzo del año próximo. El gran desafío, el sueño máximo, es lograr el arribo de la Fórmula 1 en 2028, y cada rugido del Lotus E20 sobre el asfalto de Libertador será un paso más hacia esa meta.
