La víctima, una mujer de 31 años oriunda de Río Grande, fue evacuada por tierra tras un complejo operativo que demandó más de doce horas. El subdirector de Defensa Civil de Ushuaia detalló las difíciles condiciones del terreno y la articulación con una empresa privada para el traslado de rescatistas.
En un operativo que demandó más de media jornada y se extendió hasta la madrugada, los equipos de auxilio lograron evacuar a una montañista de 31 años que sufrió una aparatosa caída mientras ascendía por una de las canaletas próximas a la cima del Cerro Bonete, en los alrededores de Ushuaia. El siniestro, ocurrido durante la tarde del domingo, movilizó a decenas de especialistas en rescate de alta montaña, quienes debieron sortear la abundante escarcha y las bajas temperaturas nocturnas para llegar hasta la damnificada.
El subdirector de Defensa Civil de la capital fueguina, Walter Ruano, precisó que la emergencia fue notificada cerca de la una de la tarde por la pareja de la víctima. La llamada daba cuenta de un grupo de andinistas que progresaba fraccionado en dos tandas, todos ellos unidos por cuerdas de seguridad. En pleno ascenso, tres de los expedicionarios perdieron pie y se precipitaron por el hielo, lo que derivó en lesiones de distinta consideración para los involucrados. El cuadro más alarmante correspondía a una mujer riograndense, quien en un primer momento presentaba una fractura expuesta en uno de sus brazos, múltiples heridas cortantes diseminadas por el cuerpo y un violento impacto en la cabeza que había quebrado su casco protector.
Ante la gravedad del parte, la Comisión de Auxilio activó de inmediato el protocolo de emergencias y convocó a todas las instituciones intervinientes en la zona. Uno de los factores que resultó determinante para agilizar los primeros auxilios fue la colaboración de una empresa privada, que puso a disposición un helicóptero. Gracias a esa aeronave, se logró trasladar hasta el lugar del accidente a personal técnico especializado en maniobras con cuerdas y a un equipo médico, con el objetivo de estabilizar a la herida en el mismo terreno del siniestro.
Ruano explicó que se concretaron dos vuelos para acercar a los rescatistas a la canaleta del Bonete. Paralelamente, otro contingente avanzó por tierra hacia la zona del percance. Sin embargo, las labores de asistencia y aseguramiento resultaron extremadamente minuciosas y demandaron muchas horas. Cuando el sol se ocultó tras la cordillera, las condiciones imperantes ya no ofrecían garantías para proseguir con las operaciones aéreas, por lo que se resolvió que el descenso de la mujer se ejecutara íntegramente por vía terrestre.
El desenlace del rescate se produjo cerca de las dos y media de la madrugada, mientras que la desmovilización completa de todas las entidades actuantes se extendió hasta aproximadamente las tres de la mañana. La evacuación terrestre en plena noche y con temperaturas bajo cero elevó la complejidad del operativo, aunque los equipos lograron mantener la integridad de la accidentada durante todo el trayecto.
Respecto de las características del entorno, el funcionario subrayó que, si bien la jornada había amanecido con buen tiempo y cielo despejado, la acumulación de escarcha era abundante a causa del frío nocturno. Los montañistas, en su mayoría, contaban con el equipamiento apropiado para desplazarse sobre ese tipo de superficies, incluyendo cuerdas de seguridad y elementos técnicos, pero la violencia de la caída superó cualquier posibilidad de detención.
En cuanto al estado de salud de la mujer, identificada como Andrea Ramúa (31), Ruano señaló que los primeros dictámenes posteriores a su arribo al centro asistencial sugerían que la lesión más grave podría ser una luxación de hombro, acompañada de diversas heridas cortantes. No obstante, aclaró que las evaluaciones médicas continuaban practicándose durante el transcurso de la jornada del lunes. El exitoso rescate en una de las zonas montañosas más exigentes del cordón fueguino volvió a poner en valor la articulación entre el Estado, los cuerpos de auxilio y la iniciativa privada, en un operativo que pudo haber terminado en tragedia de no mediar la rápida reacción de todos los involucrados.
