Raízen sella un acuerdo multimillonario con Mercuria para desprenderse de Shell, su operación downstream en Argentina

Raízen sella un acuerdo multimillonario con Mercuria para desprenderse de Shell, su operación downstream en Argentina

La transacción, valuada en 1.420 millones de dólares, abarca la totalidad de las estaciones Shell en el territorio nacional, la refinería de Dock Sud y otros activos estratégicos, aunque la icónica marca de la concha amarilla permanecerá visible para los conductores.

En una maniobra que redefine el mapa energético local, el conglomerado Raízen comunicó formalmente a sus inversores y a la totalidad del mercado la concreción de un pacto definitivo para transferir su unidad de negocio de Downstream en Argentina al grupo Mercuria Energy Group. La operación, cuyo valor económico total se estima en 1.420 millones de dólares, incluye el completo entramado de estaciones de servicio que operan bajo la insignia de Shell en el país sudamericano.

La desinversión fue notificada oficialmente ante el Bovespa, el índice bursátil que concentra las cotizaciones de San Pablo, mediante la divulgación de un “hecho relevante”. Así lo pudo reconstruir este medio, en estricto cumplimiento de las disposiciones normativas vigentes en Brasil. Dentro del perímetro de la transacción quedan comprendidas tanto los activos físicos como las participaciones societarias ligadas al desarrollo local de la compañía.

Pese al cambio de manos, trascendió que el acuerdo contempla la facultad de retener el uso de la denominación comercial y la identidad visual de Shell en los puntos de venta al público. En consecuencia, para el automovilista común y el resto de los consumidores, la experiencia en el surtidor no sufrirá modificación perceptible alguna.

Entre los bienes cedidos se destacan activos de relevancia crítica: la refinería situada en Dock Sud, dentro del territorio bonaerense; una factoría de lubricantes localizada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; dos aeroplantas emplazadas en Ezeiza y Aeroparque; un par de terminales para el almacenamiento y distribución de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe; y, por supuesto, la vasta red conformada por 894 estaciones de servicio de la marca Shell distribuidas a lo largo y ancho del país.

El monto económico total previsto para la operación asciende a los 1.420 millones de dólares, aunque dicho valor quedará supeditado a los reajustes usuales en este tipo de cesiones, entre los que figuran conceptos como capital circulante, disponibilidades de caja, nivel de endeudamiento y erogaciones directamente vinculadas al proceso de transferencia.

Según detalló la propia Raízen, esta decisión se inscribe dentro de su política de perfeccionamiento del portafolio de propiedades, simplificación de su organigrama funcional y avance hacia una asignación rigurosa de recursos financieros, concentrándose exclusivamente en aquellos mercados y jurisdicciones que la firma considera prioritarios dentro de su plan estratégico. La compañía añadió que los fondos netos que obtenga de la enajenación serán destinados a la administración de la estructura de capital del grupo.

El cierre definitivo de la transacción tiene fecha estimada para el ejercicio 2026/2027, y su concreción final dependerá del cumplimiento de las condiciones suspensivas habituales en estos acuerdos. Entre ellas sobresale la obtención de las autorizaciones regulatorias y judiciales correspondientes. Raízen se comprometió a mantener informados tanto a sus accionistas como al conjunto del mercado sobre cualquier novedad relevante vinculada a este proceso, siempre en línea con la normativa aplicable.

Quién está detrás del desembarco: Mercuria Energy Group, el gigante suizo que ahora comanda las estaciones Shell en Argentina

Mercuria Energy Group se erige como uno de los conglomerados independientes más prominentes del orbe en el ámbito energético y el trading de materias primas. Fundado en Ginebra, Suiza, en 2004, este actor despliega sus operaciones en más de 50 naciones distribuidas en cinco continentes y genera ingresos anuales superiores a los 140.000 millones de dólares. La firma participa activamente en diversos eslabones de la cadena de valor energética: petróleo crudo, derivados refinados, gas natural, gas natural licuado, electricidad, fuentes renovables y metales. En América Latina, su presencia se extiende desde México y Panamá hasta el Cono Sur, con actividades que abarcan la producción, el almacenaje y el abastecimiento de hidrocarburos y otros productos energéticos.

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