El titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, descartó el Palacio Legislativo como escenario para la despedida del emblemático músico tras una evaluación conjunta con el Ministerio de Seguridad. Mientras la familia prepara una ceremonia íntima, los seguidores convocan a una multitudinaria reunión en Plaza de Mayo y en La Plata.
En las últimas horas se confirmó una decisión que atravesó el ambiente político y cultural del país. Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, anunció oficialmente que el edificio del Congreso de la Nación no será el sitio elegido para rendir homenaje a Carlos Alberto “Indio” Solari, fallecido esta mañana a los 77 años. La determinación surgió tras un análisis pormenorizado que involucró a las carteras de Estado pertinentes.
Según detalló el propio funcionario a través de su cuenta en la plataforma X, se consultó al Ministerio de Seguridad de la Nación y a las áreas técnicas competentes ante la eventualidad de que la despedida del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota ocurriera en el recinto parlamentario. El veredicto fue contundente: el Palacio Legislativo no presenta las condiciones adecuadas de infraestructura, logística y protección para un acontecimiento de semejante convocatoria popular.
Menem subrayó que, más allá de esta imposibilidad, el Gobierno nacional se encuentra con la mayor predisposición para colaborar estrechamente con la familia del artista. La intención oficial es seleccionar un espacio que esté a la altura del enorme significado que Solari posee para la sociedad argentina, un sitio donde puedan garantizarse todos los resguardos necesarios para una ceremonia despedida acorde a su inmenso legado.
La solicitud para que el músico fuera velado en el Congreso había sido impulsada por la diputada Cecilia Moreau, quien elevó formalmente el pedido a las autoridades de la Cámara baja. La iniciativa también cosechó las firmas de sus colegas Germán Martínez y Paula Penacca, mientras que el legislador Pablo Juliano, de Provincias Unidas, había requerido de manera independiente las instalaciones para el último adiós al cantante.
Mientras las versiones sobre posibles sedes alternativas comenzaban a circular, la propia familia de Solari rompió el silencio en las redes sociales para confirmar la peor de las noticias. “La noticia más triste, esa que hubiésemos querido no dar nunca, es cierta. Nuestro amado Indio —su cuerpo, su manifestación física— ya no está”, publicaron en la cuenta oficial de Instagram del artista, en un mensaje que invitaba a compartir el dolor sin necesidad de explicaciones.
En ese mismo comunicado, los familiares adelantaron que el velatorio íntimo se llevará a cabo en la esfera privada, como un acto de despedida reservado para los suyos. No obstante, prometieron informar en breve el lugar donde tendrá lugar una ceremonia pública abierta a todos aquellos que lo amaron, para que puedan brindarle su último adiós. “Mientras tanto, lloremos como corresponde, escuchemos sus canciones y, sobre todo, cuidémonos entre nosotros, como él nos enseñó. Graciosos y valientes”, concluyó el texto.
En paralelo a las gestiones oficiales, el fervor popular no esperó. Decenas de miles de seguidores del máximo referente del rock argentino comenzaron a organizarse de manera espontánea a través de grupos de fanáticos y plataformas digitales. La convocatoria más resonante invita a una “misa ricotera” este viernes a las 18 horas en la Plaza de Mayo, el histórico escenario frente a la Casa Rosada. Se anticipa una masiva asistencia de devotos que planean llegar con banderas, remeras alusivas y otros símbolos de la liturgia ricotera.
Otra iniciativa paralela propone que todos los “ricoteros” se congreguen en la ciudad de La Plata, cuna de los primeros pasos de la mítica banda. La cita es para hoy a las 19 horas en la emblemática esquina de 7 y 50, un rincón sagrado para el recuerdo del Indio, donde se espera que el sentimiento colectivo se despliegue con la misma fuerza desbordante que siempre despertó su figura inmortal.
