Con sala colmada en cada función, el ciclo artístico organizado por el Municipio de Río Grande cautivó a las familias durante el receso invernal. Entre conciertos teatralizados y homenajes a grandes figuras de la música argentina, la iniciativa no solo celebró el arte local sino que también se erigió como el epicentro del entretenimiento para los más pequeños en el marco del aniversario de la ciudad.
El frío invernal quedó opacado por el cálido murmullo de la expectativa y los aplausos infantiles que resonaron durante tres jornadas consecutivas en la emblemática Casa de la Cultura. En el marco de una nutrida agenda destinada a amenizar las vacaciones de los niños y niñas de la región, el Municipio de Río Grande logró congregar a más de un millar de pequeños espectadores, quienes, acompañados por sus progenitores y seres queridos, colmaron la capacidad del recinto para ser partícipes de una experiencia estética y lúdica inolvidable. Las presentaciones, que se extendieron entre los días 20 y 22 de julio, se consolidaron como el punto de encuentro familiar por excelencia, ofreciendo un acceso irrestricto y completamente gratuito que democratizó el arte y la cultura en pleno corazón de la ciudad.
Los primeros acordes de esta celebración artística estuvieron a cargo de la Orquesta Municipal Kayén, una agrupación que supo conquistar a la audiencia con su innovador espectáculo titulado «Monstruos». Durante las dos primeras fechas, la agrupación desplegó un montaje multidisciplinario donde la ejecución instrumental en vivo se amalgamó a la perfección con recursos teatrales y una narrativa cautivante. La puesta en escena giró en torno a un relato protagonizado por criaturas fantásticas, concebidas con una sensibilidad especial para interpelar la imaginación del público jovencito. A lo largo de cada función, el repertorio se nutrió de las pegadizas melodías del reconocido conjunto argentino Canticuénticos, cuyas canciones fueron interpretadas con maestría mientras eran acompañadas por la destacada participación de actores y actrices de la escena local, quienes infundieron de carisma y movimiento cada uno de los números.
La continuidad del ciclo, durante la tercera jornada, trajo consigo un giro emotivo y profundo al rendir tributo a una de las plumas más brillantes de la literatura y canción infantil argentina. La Banda Municipal, en su primera presentación dedicada a la obra de María Elena Walsh, ofreció un recorrido sonoro por los temas que marcaron a generaciones enteras. El repertorio seleccionado evocó la poesía y la fantasía de la célebre autora, en un despliegue que contó con la colaboración de diversos intérpretes de la ciudad. Esta iniciativa no solo persiguió entretener, sino también fungir como un puente generacional, acercando el legado inmortal de Walsh a las nuevas hornadas de niños que, a través de estas canciones, descubrieron un universo de valores, humor y ternura.
Estas actividades culturales se inscriben dentro de la ambiciosa programación delineada por la gestión municipal para el receso invernal, la cual adquiere un tinte aún más significativo al enmarcarse en los festejos conmemorativos por el 105° aniversario de la fundación de Río Grande. La respuesta multitudinaria observada durante las tres funciones es un reflejo inequívoco del arraigo que estas propuestas generan en la comunidad. Las familias, que desde el arranque del ciclo respondieron con entusiasmo, se convirtieron en las protagonistas del evento, demostrando que las políticas culturales inclusivas y de calidad son un pilar fundamental para el tejido social.
Para aquellos que aún no han tenido la oportunidad de sumergirse en esta experiencia artística, el Municipio anunció que la programación cerrará su telón el próximo sábado 25 de julio, con una nueva repetición del homenaje a María Elena Walsh. Esta última función está prevista para las 18:00 horas en la sede de la Casa de la Cultura, ubicada en la calle Elcano 179. Con el firme propósito de mantener el espíritu inclusivo que caracteriza al evento, las entradas continuarán siendo absolutamente gratuitas. Los interesados podrán retirar sus invitaciones en el horario de 9 a 16 horas en la misma boletería del recinto cultural, hasta agotar la capacidad total de la sala, garantizando así que el arte siga llegando a cada rincón de la comunidad fueguina.
