Arruabarrena fue autocrítico pese a la clasificación: “Pasamos, pero así será muy difícil competir”

Arruabarrena fue autocrítico pese a la clasificación: “Pasamos, pero así será muy difícil competir”

El entrenador de Boca Juniors celebró el acceso a los octavos de final de la Copa Sudamericana tras eliminar a O’Higgins por penales en Rancagua, aunque admitió que el rendimiento del equipo estuvo lejos de lo esperado. Reconoció falencias futbolísticas, respaldó a sus dirigidos y aseguró que el plantel necesita mejorar con urgencia para afrontar los desafíos que se vienen.

Boca Juniors consiguió el objetivo de avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana, pero la clasificación dejó más interrogantes que certezas. Luego de igualar la serie frente a O’Higgins y sellar el pase desde los doce pasos en el Estadio El Teniente de Rancagua, el entrenador Rodolfo Arruabarrena realizó un profundo análisis del rendimiento de su equipo y reconoció que el funcionamiento estuvo muy por debajo de las expectativas.

El director técnico no ocultó su preocupación por la imagen exhibida en territorio chileno y sostuvo que el único aspecto positivo de la noche fue haber alcanzado la siguiente instancia del certamen continental. “Lo importante era clasificar, pero no nos gustó la manera en la que lo hicimos”, afirmó con sinceridad durante la conferencia de prensa posterior al encuentro.

El «Vasco» admitió que Boca perdió el control del partido luego de un buen inicio y reconoció que el conjunto local logró imponer condiciones durante gran parte del desarrollo. Si bien remarcó que en los minutos finales su equipo generó algunas oportunidades para quedarse con el triunfo, entendió que O’Higgins fue superior en el trámite y complicó constantemente al conjunto argentino.

El entrenador explicó que el plantel atraviesa un período de reconstrucción y que todavía necesita tiempo para consolidar una identidad futbolística. En ese sentido, remarcó que apenas lleva un mes y medio de trabajo al frente del equipo y que el crecimiento dependerá de la continuidad de los entrenamientos. «Sabemos que jugando de esta forma vamos a conseguir muy pocas victorias», reconoció, al tiempo que lamentó la imprecisión, los errores en la circulación del balón y la falta de decisión para asumir el protagonismo del encuentro.

A pesar de la fuerte autocrítica, Arruabarrena destacó el valor anímico que representa superar una serie eliminatoria en un contexto deportivo complejo. Consideró que una eliminación hubiera significado un golpe muy duro para el grupo y aseguró que el pase a octavos puede convertirse en un impulso para recuperar confianza de cara a los próximos compromisos.

Durante la conferencia también fue consultado por la escasa cantidad de modificaciones realizadas durante el partido, ya que únicamente dispuso el ingreso de Leonel Flores en reemplazo de Sebastián Villa. El entrenador explicó que las decisiones responden exclusivamente a la lectura que hace del desarrollo de cada encuentro y recordó que días atrás, frente a Deportivo Riestra, había realizado una amplia rotación. Según manifestó, en esta oportunidad consideró que el equipo estaba respondiendo de manera aceptable tras recibir el empate y entendió que no era necesario alterar demasiado la estructura.

Asimismo, dejó en claro que mantiene plena confianza en todos los futbolistas del plantel y sostuvo que la rotación seguirá siendo una herramienta habitual debido a la seguidilla de compromisos. El objetivo, explicó, es encontrar un nivel de rendimiento estable que permita al equipo soltarse futbolísticamente y recuperar seguridad. Sin embargo, reiteró que el triunfo no alcanza para disimular las falencias observadas durante el encuentro.

Otro de los temas abordados fue el mercado de pases, cuya etapa final obliga a la dirigencia a acelerar gestiones. Arruabarrena confirmó que mantiene conversaciones permanentes con el presidente del club para evaluar la incorporación de un centrodelantero, especialmente si la recuperación física de Adam Bareiro demanda más tiempo del previsto. Aunque reconoció que no resulta sencillo encontrar un refuerzo disponible en esta etapa del año, aseguró que la dirigencia continúa explorando alternativas.

Respecto al desarrollo del partido, el entrenador analizó el tanto convertido por O’Higgins y evitó responsabilizar a un solo futbolista por la acción que terminó con la definición de Francisco González, luego de un despeje defectuoso de Jorge Figal. Explicó que se trató de una jugada originada en una pelota detenida y destacó el mérito del delantero chileno por resolver con una volea de gran precisión. También consideró que Boca no sufrió excesivamente en las transiciones ofensivas del rival, aunque sí reconoció problemas en la presión y en la recuperación del balón.

Arruabarrena valoró además la respuesta del equipo tras recibir el gol, aunque aclaró que la reacción tuvo un componente más emocional que futbolístico. Explicó que el grupo intentó ir en busca del resultado apoyado en el impulso anímico, pero insistió en que todavía falta traducir esa actitud en un juego más sólido y convincente. En ese sentido, pidió que sus futbolistas crean en las condiciones que poseen y puedan reflejarlas dentro del campo de juego.

Con la mirada puesta en lo que viene, el entrenador aseguró que el equipo ya comenzó a enfocarse en el compromiso frente a Newell’s por la Liga Profesional. Reconoció que Boca necesita transformarse en un conjunto mucho más protagonista y competitivo, ya que todos los partidos exigirán un rendimiento superior al mostrado en Chile.

Uno de los momentos más llamativos de la jornada se produjo al finalizar el encuentro, cuando ningún integrante del plantel brindó declaraciones a la prensa. Arruabarrena explicó que la decisión estuvo relacionada con el estado de ánimo de los jugadores, quienes entendieron que, pese a la clasificación, el desempeño colectivo no había estado a la altura de la historia del club.

El entrenador señaló que existe una fuerte autocrítica dentro del vestuario y remarcó que todos son conscientes de la responsabilidad que implica vestir la camiseta de Boca Juniors. Afirmó que el pase a los octavos de final debe servir para fortalecer la confianza del grupo, aunque advirtió que también representa una oportunidad para reconocer que el nivel actual necesita una mejora inmediata si el equipo pretende pelear por los objetivos de la temporada.

Con esta clasificación, Boca logró mantener con vida su ilusión internacional después de un comienzo de semestre con resultados dispares. El conjunto de la Ribera había iniciado la segunda parte del año con una sólida victoria por 2-0 frente a Sarmiento que le permitió avanzar en la Copa Argentina y posteriormente había conseguido una valiosa ventaja en la ida de esta serie gracias al gol de Miguel Merentiel. Sin embargo, la dura derrota por 3-0 frente a Deportivo Riestra en el inicio del Torneo Clausura había sembrado dudas sobre el presente futbolístico del equipo.

Ahora, el calendario obliga a Boca a cambiar rápidamente el enfoque. El próximo desafío será la visita a Newell’s Old Boys por la tercera fecha del campeonato local, mientras que el encuentro pendiente frente a Estudiantes fue reprogramado para la próxima semana. Paralelamente, el plantel comenzará a preparar la serie correspondiente a los octavos de final de la Copa Sudamericana, instancia que se disputará durante agosto y que representa uno de los principales objetivos deportivos del club en esta temporada.

Más allá de la clasificación, el mensaje de Arruabarrena fue contundente. El entrenador celebró haber cumplido con la obligación de avanzar de ronda, pero dejó en claro que el rendimiento mostrado en Rancagua no alcanza para competir al máximo nivel. La autocrítica, el trabajo diario y la necesidad de elevar el funcionamiento colectivo aparecen como los pilares sobre los cuales Boca intentará construir una recuperación futbolística en las próximas semanas.

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