La maquinaria electoral se pone en marcha: Karina Milei acelera el armado con el PRO y el radicalismo de cara al 2027

La maquinaria electoral se pone en marcha: Karina Milei acelera el armado con el PRO y el radicalismo de cara al 2027

La hermana del Presidente, en su rol de estratega principal del oficialismo, ya coordina el tablero político con vistas a la reelección. Diálogos con Mauricio Macri, reuniones clave en Casa Rosada y un plan de reformas que apunta al corazón de la Provincia de Buenos Aires marcan la hoja de ruta de un oficialismo que no quiere dejar ningún cabo suelto.

El relato del tiempo político ha comenzado su cuenta regresiva y, en el epicentro del poder, la figura que emerge como la gran estratega de la reconquista no es otra que Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia, investida de una autoridad que trasciende su cargo formal para erigirse como la verdadera extensionista de la voluntad presidencial, ya ha puesto todos los engranajes en movimiento de cara al certamen electoral del próximo año. La certeza de que el oficialismo no puede desperdiciar un solo minuto ha impulsado una ofensiva diplomática sin precedentes hacia el principal socio de la coalición de gobierno: el PRO.

En las últimas horas, los murmullos provenientes del entorno del expresidente Mauricio Macri confirmaron un canal de comunicación fluido y constante con la hermana del mandatario. Las conversaciones telefónicas entre ambos se han intensificado, y desde el quinto piso de la Casa Rosada no solo no se desmintió la información, sino que se la validó con celeridad, subrayando la sintonía política que predomina en la cúpula dirigente. Esta sintonía encontrará su máxima expresión institucional este jueves, cuando a las once de la mañana, por expresa directriz de Karina, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el secretario de Legal y Técnica, Eduardo «Lule» Menem, reciban en la planta baja del palacio gubernamental a los principales referentes del partido amarillo en la Cámara de Diputados: Cristian Ritondo y Fernando De Andreis. El cónclave se perfila como el puntapié inicial para la construcción de un frente unificado que trascienda las mezquindades partidarias y se proyecte hacia la contienda mayor.

Sin embargo, el tablero que ocupa la atención primordial de la secretaria general no se limita al concierto de las fuerzas nacionales, sino que encuentra su verdadera obsesión en el territorio más vasto y conflictivo del país: la provincia de Buenos Aires. Consciente de que la victoria en el distrito bonaerense es la llave maestra para asegurar la continuidad del proyecto libertario, Karina Milei convocó durante la semana a la totalidad de los diputados y senadores provinciales al despacho de Balcarce 50. El encuentro, cargado de un tono de confidencialidad estratégica, tuvo un único propósito: comenzar a tejer el andamiaje de lo que será la campaña, sembrando las primeras semillas conceptuales que definirán el relato de la gestión. Según trascendió, la consigna impartida por la hermana del Presidente fue la de «ir sembrando ideas» entre la militancia y la opinión pública, con el foco puesto en una transformación estructural del estado provincial.

Dentro de esas ideas, la que cobra mayor vigor es la de una profunda reforma política que, en voz baja, ya se ensaya como uno de los ejes principales de la batalla cultural. La propuesta más disruptiva y que ya ha comenzado a filtrarse en el debate público es la eliminación del Senado provincial, argumentando la necesidad de ahorrar los recursos de los ciudadanos que actualmente se dilapidan en el sostenimiento de una bicameralidad considerada redundante y onerosa. Esta premisa, impulsada con vehemencia por el operador Sebastián Pareja, busca simplificar el aparato legislativo, reducir privilegios y, en definitiva, poner la política al servicio exclusivo del ciudadano, despojándola de sus ropajes más aristocráticos.

El propio Cristian Ritondo, en un movimiento calculado que lo posiciona como el vocero oficioso de este nuevo entendimiento, utilizó sus redes sociales para espoilear los contenidos del acuerdo, anticipando que el trabajo conjunto entre La Libertad Avanza y el PRO apunta a «dos reformas que van al hueso» de la Provincia. En su alocución, Ritondo no solo secundó la idea de la unicameralidad, sino que también abogó por poner un límite a la reelección indefinida de los jefes comunales, proponiendo un tope máximo de dos mandatos para los intendentes, con el claro objetivo de fracturar los feudos políticos enquistados en el territorio. En un giro ofensivo, el diputado macrista apuntó directamente al gobernador Axel Kicillof y al kirchnerismo, acusándolos de pretender obstruir estas iniciativas para garantizar que «los mismos de siempre se atornillen al poder», en una clara definición de la grieta que se avecina.

En lo que respecta a la confección de la oferta electoral, la Casa Rosada mantiene un hermetismo calculado, aunque los corrillos políticos ya empiezan a calentar motores. Si bien no se han pronunciado definiciones oficiales, la figura de Diego Santilli emerge con fuerza como el potencial abanderado a la gobernación, una aspiración que el propio jefe de Gabinete ha dejado traslucir en diversas entrevistas y que sus pares del espacio libertario dan por descontada. La posibilidad de que Santilli encabece la fórmula junto a Sebastián Pareja es una de las alternativas que más peso cobran en el entorno íntimo de Karina. No obstante, existe un movimiento pendular que podría desviar esta candidatura hacia la Ciudad de Buenos Aires, dejando un vacío de poder en la Provincia que algunos sectores ya comienzan a llenar con el nombre de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, aunque desde el oficialismo se apresuran a enfriar estas especulaciones, argumentando que aún resta un largo trecho para que esas piezas encajen.

Paralelamente, la secretaria general mantiene una vigilancia estrecha sobre los movimientos de la senadora Patricia Bullrich, quien no ha ocultado sus ambiciones presidenciales o su eventual rol como compañera de fórmula de Javier Milei. Aunque el Presidente afirmó que su elección para la vicepresidencia ya está tomada, el nombre de Bullrich ronda los pasillos como una posibilidad que mantiene en vilo a todo el espectro político, generando un escenario de incertidumbre que Karina Milei maneja con la sutileza de una experta ajedrecista.

Mientras tanto, la estrategia territorial avanza con meticulosidad en los 135 municipios bonaerenses. En Balcarce 50, los cálculos más optimistas sugieren que la alianza entre libertarios, macristas y radicales podría alzarse con la victoria en 67 distritos, siempre que se logre un entendimiento maduro y pragmático. La consigna es clara y tajante: en cada comuna se debe postular al mejor candidato, sin importar su origen partidario. En este sentido, se menciona el caso de Vicente López como un ejemplo de claridad, donde la figura de Soledad Martínez aparece como indiscutible. Por el contrario, en distritos como Zárate, donde la gestión de Marcelo Matzkin genera controversias, se baraja la posibilidad de impulsar a un outsider como el exfutbolista Oscar Aumada, demostrando que la flexibilidad y la eficacia electoral primarán por encima de cualquier lealtad sectorial.

Este trabajo de inteligencia política está siendo orquestado por Sebastián Pareja, quien, bajo las órdenes de Karina, no solo ha tendido puentes con el PRO, sino que también ha mantenido encuentros con el senador radical Maximiliano Abad, ampliando el espectro de la alianza hacia el centroderecha tradicional. «Tengo un mandato de Milei que es el de ganar la provincia de Buenos Aires y vamos a hacer todo para lograrlo», repiten sus asesores, aunque la ambigüedad del mensaje deja la puerta abierta a si la orden emana del Presidente o de su hermana.

Finalmente, en el horizonte estratégico del oficialismo, un objetivo se destaca sobre el resto: la reconquista del voto joven, ese electorado que en 2024 se volcó masivamente hacia la figura de Milei y que hoy, según los sondeos, muestra signos de escepticismo o arrepentimiento. Conscientes de que este segmento del padrón es decisivo, La Libertad Avanza se prepara para una disputa feroz con el peronismo, que ya comienza a movilizar sus propias juventudes. Sin embargo, el frente interno también presenta desafíos, ya que los referentes de la tribu juvenil «Fuerzas del Cielo», como los legisladores Agustín Romo y Nahuel Sotelo, pugnan por un lugar en el armado de listas que en la elección anterior les fue negado en favor de los hombres de Pareja y los Menem. A pesar de que estos sectores cuentan con el respaldo de Santiago Caputo y estuvieron presentes en la reunión del lunes con Karina, la correlación de fuerzas en el entorno de la secretaria general parece inclinar la balanza hacia los operadores más experimentados, dejando a los jóvenes en una encrucijada que promete tensar las cuerdas de la interna libertaria en los meses venideros.

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