El mandatario colombiano rechazó de manera categórica la posibilidad de intercambiar rehenes por guerrilleros presos, mientras las fuerzas militares rescataron a ocho personas que llevaban dos años cautivas en el Catatumbo. Tres fallos judiciales adversos ponen en jaque su estrategia de mano dura.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, descartó este viernes de manera tajante cualquier posibilidad de canje de rehenes con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), luego de que esa guerrilla confirmara que mantiene en su poder a tres uniformados de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol y a una ciudadana, todos ellos plagiados hace un mes en el nordeste del país. El mandatario de ultraderecha, quien promete doblegar a los grupos armados con el respaldo de Estados Unidos, fue enfático al señalar que no habrá ningún tipo de intercambio.
A través de su cuenta en la red social X, el jefe de Estado escribió que el ELN confirmó que retiene al mayor Fredy Alexis Russi González, a los patrulleros Erika Tatiana Monroy Hurtado y Edinson Yesid Medina Traslaviña, integrantes de la Dijín, así como a la ciudadana Angi Jácome. Ante la pretensión de la guerrilla de hablar de un posible canje, De la Espriella sentenció que eso no ocurrirá. Los tres agentes y la civil fueron interceptados el 17 de agosto cuando se desplazaban en un vehículo particular por la ruta que une las ciudades de Cúcuta y Ocaña, en el departamento de Norte de Santander. El plagio se produjo en una zona rural del municipio de Bucarasica, en un sector conocido como La Curva, donde hombres armados detuvieron el automóvil.
El ELN, por su parte, confirmó que estas personas se encuentran retenidas en buenas condiciones de salud y atención, y las acusó de varios delitos, además de vincularlas con los mercenarios narco paramilitares de la banda Frente 33. En un comunicado, la guerrilla indicó que ha recibido comunicaciones desde la Policía en las que se aboga por una pronta liberación de los tres agentes, a lo que respondió que se mantendrán bajo captura en tanto puedan esclarecer las acciones criminales que venían desarrollando. Asimismo, agregó que la posibilidad de recuperación de la libertad o canje siempre es una posibilidad que el ELN valora.
De la Espriella, además de rechazar cualquier posibilidad de diálogo e intercambio de rehenes, sostuvo que desde que se denunció este secuestro ordenó desplegar toda la Fuerza Pública para liberarlas. Y advirtió que cada secuestro, cada ataque contra sus soldados y policías y cada acción terrorista tendrá una respuesta contundente del Estado. Enfatizó que emplearán toda la capacidad operacional legítima de sus Fuerzas Militares y de Policía contra las estructuras, los cabecillas y las capacidades criminales de los grupos armados, siempre dentro de la Constitución y la ley.
En otro hecho relevante, las autoridades colombianas rescataron este martes a ocho personas que permanecían secuestradas desde hacía dos años por el ELN en una zona rural de Norte de Santander, en la convulsa región del Catatumbo. Según informó el propio presidente, en una operación ofensiva de precisión quirúrgica, las Fuerzas Militares, el Ejército Nacional, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional, con inteligencia interagencial, rescataron a ocho colombianos que permanecían cautivos por el ELN en zona rural de Convención, Norte de Santander. El mandatario detalló que el grupo antiextorsión y secuestro del Ejército llegó hasta esa zona rural y ejecutó una acción rápida y contundente que permitió liberar a estas ocho personas. En su cuenta de X, De la Espriella publicó un video en el que se observa a los liberados con chalecos antibalas en compañía de integrantes de las fuerzas militares que llevaron a cabo su rescate en el departamento fronterizo con Venezuela.
El presidente felicitó a sus soldados, policías y a todos los hombres de inteligencia que participaron en esta operación, al tiempo que advirtió al ELN que su gobierno va a perseguir a quienes secuestran, extorsionan y aterrorizan a los colombianos. El Catatumbo, conformado por los municipios de Ábrego, Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, La Playa, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú, es una región que, a pesar de ser rica en recursos naturales, presenta altos índices de pobreza y bajos niveles de desarrollo. En esa zona operan el ELN, disidencias de las FARC, un reducto del Ejército Popular de Liberación y otras bandas que se disputan el control de los cultivos de coca y de los corredores para el narcotráfico.
Por otra parte, De la Espriella dijo el domingo que impugnará las decisiones judiciales que frenan su política de mano dura contra el crimen, tras tres fallos en su contra en el último mes. El abogado multimillonario lleva a cabo una ofensiva a muerte contra los guerrilleros desde que asumió el poder el 7 de agosto, con tres bombardeos letales contra sus campamentos en los que murieron seis menores. Distintos jueces ordenaron al gobierno en el último mes suspender los bombardeos si hay información de presencia de menores, retirar videos de cadáveres de redes y frenar pruebas de aspersión aérea de narcocultivos. Ante esta seguidilla de reveses judiciales en poco más de un mes de mandato, el presidente afirmó en una alocución que las decisiones judiciales se respetan y las órdenes vigentes se cumplen, pero eso no significa renunciar a controvertirlas.
La oposición, colectivos de defensa de derechos humanos y de libertad de prensa critican sus métodos. Incluso, una fundación de defensa de derechos humanos denunció amenazas de muerte anónimas tras interponer la acción judicial para frenar las pruebas de aspersión aérea de narcocultivos con un cuestionado herbicida.
