El presidente viajará una vez más a Estados Unidos para participar de la Asamblea General de la ONU y recibir distinciones personales, en medio de reclamos por la falta de información sobre los costos de los desplazamientos oficiales y las provincias argentinas que aún no visitó
El mandatario argentino emprenderá un nuevo periplo por el exterior que lo mantendrá alejado del país durante toda la semana. En esta ocasión, volverá a dirigirse a territorio estadounidense para intervenir en la Asamblea General de las Naciones Unidas y, otra vez, para ser distinguido con galardones a título personal y ofrecer disertaciones. Se trata de su trigésimo quinto desplazamiento fuera de las fronteras desde que asumió el poder y el decimoctavo —esto es, el cuarenta por ciento— que tiene como destino la nación gobernada por Donald Trump. La cifra resulta elocuente respecto de sus prioridades de gestión, sobre todo si se considera que todavía no ha pisado nueve provincias argentinas.
Aunque el propio Milei sostiene que no le agrada viajar, continúa utilizando recursos del erario público para hacerlo. Si bien periodistas y legisladores reclaman detalles acerca de los verdaderos costos de esas travesías y de quiénes integran las comitivas, entre otras cuestiones, desde el Ejecutivo optan por esconder datos y no brindar mayores precisiones o, incluso, enviar información contradictoria.
De acuerdo con datos surgidos de diversos pedidos de acceso a la información pública formulados por el diputado Nicolás Trotta y a los que tuvo acceso Página/12, se identificaron incongruencias en torno al costo de los desplazamientos, además de que la administración decide no entregar datos relevantes sobre los desembolsos realizados con dinero estatal.
Según la información recabada por el legislador, un cálculo preliminar, elaborado sobre la base de las giras realizadas hasta marzo de este año, arroja un gasto aproximado de 1.600 millones de pesos en combustible y viáticos, más otros 2,9 millones de dólares en vuelos privados y alojamiento. La cifra, de todos modos, está teñida de opacidad: las respuestas son parciales y el gobierno se niega a comunicar las nóminas completas de las comitivas.
El diputado presentó solicitudes de acceso a la información pública al amparo de la Ley N° 27.275 para obtener, en particular, datos vinculados con las giras internacionales de Milei. En ese marco, requirió que se detallaran los motivos de los viajes, cómo estuvieron conformadas las comitivas y los gastos en combustible y alojamiento. La información fue pedida a distintas dependencias: la subsecretaría de Asuntos Presidenciales (SSAP), la Casa Militar, la Dirección General de Administración y la Flota Aérea Presidencial.
Ninguna de ellas proporcionó información precisa y todas ocultaron datos. La Casa Militar, por ejemplo, invocó el artículo 8° inciso J para reservar toda la información vinculada con los gastos de seguridad de los viajes presidenciales, argumentando que su divulgación “permitiría a terceros establecer patrones de movimiento del Presidente”. La Dirección General de Funcionamiento y Mantenimiento de la Flota Aérea Presidencial, por su parte, se negó a informar la nómina de las comitivas que transportó y los datos de la tripulación, “por instrucción expresa de limitar la divulgación de traslados aéreos que puedan facilitar el establecimiento de itinerarios”.
Además, se detectaron inconsistencias entre las distintas fuentes. Por ejemplo, uno de los pedidos de acceso a la información pública reportó 35 giras internacionales, mientras que la Casa Militar detalló solo 12 viajes oficiales. El informe dejó al descubierto gastos millonarios en combustible y alojamiento y, en particular, llamó la atención el costo que se indicó para el viaje a Nueva York que Milei realizó en septiembre de 2024, cuando también acudió a pronunciar su discurso ante la Asamblea General de la ONU, donde se mencionó que se habían gastado 302 millones de dólares.
Una vez que regrese de la gira por Estados Unidos, que lo tendrá fuera del país toda la semana, Milei habrá permanecido en otras naciones 134 días desde que asumió la gestión. Es decir, el trece por ciento de su presidencia transcurrió fuera del territorio argentino.
Por otro lado, según un relevamiento realizado por el politólogo Pablo Salinas, mientras el mandatario viajó al exterior en 45 oportunidades, a las provincias lo hizo en 55. No obstante, aún hay ocho provincias que no visitó: Chubut, Formosa, Jujuy, La Pampa, Catamarca, San Luis, La Rioja y Salta. En cuanto a sus giras internacionales, recorrió Estados Unidos, Italia, España, Brasil, Paraguay, Suiza, el Vaticano, Israel, Chile, Francia, El Salvador, Alemania, República Checa, Uruguay, Noruega, Hungría, Perú, Ecuador y Colombia.
Desde el gobierno decidieron no responder varios puntos de los pedidos de acceso a la información pública. No especificaron los aportes que pueden haber realizado terceros; es decir, no aclaran si fundaciones, think tanks, empresas privadas o gobiernos extranjeros pusieron dinero o pagaron en especie algún viaje. Tampoco entregaron la nómina completa de las comitivas, esto es, quiénes viajaron sin cargo oficial. Solo trascendió el caso de Betina Angeletti, esposa del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, a partir de una foto publicada por medios argentinos.
Tampoco informaron si el presidente cobró por participar de eventos o si se utilizó su imagen para recaudar fondos privados, y nada dijeron sobre la posible explotación comercial de la investidura presidencial, es decir, si existieron convenios que autorizaran a privados a lucrar con la imagen del mandatario argentino.
Muchos de esos viajes tuvieron como finalidad recibir premios a título personal, como cuando fue a Bari, Italia, y a Zúrich, Suiza, en 2024 para recibir la condecoración “Orden de la Libertad”. También cuando viajó a Madrid y Hamburgo para recibir ese mismo año el premio Juan de Mariana. En junio de 2025 se trasladó a Israel para recibir el premio Génesis en Jerusalén y en abril a Palm Beach, Estados Unidos, a la Gala “American Patriots”, donde obtuvo el premio “Lion of Liberty”. Por último, en diciembre de ese año aterrizó en Noruega, no para recibir un galardón, sino para entregarle el Premio Nobel de la Paz a la militante antichavista María Corina Machado, lo que finalmente no concretó porque regresó antes de que ella llegara a la ciudad. En esta oportunidad también recibirá distinciones en Estados Unidos.
La gira que comienza
Este lunes por la noche, el mandatario partirá en un vuelo hacia Nueva York. El martes arribará y a las 16 disertará en la institución educativa Yeshiva Darchei Torah y recibirá el premio “Ohev Yisrael”. A las 19, en tanto, mantendrá un encuentro con el economista Roberto Salinas, “experto en desarrollo económico, políticas cambiarias y monetarias, comercio internacional y derechos de propiedad”. A las 20:30 sostendrá una reunión con el economista estadounidense Xavier Sala I Martín.
El miércoles a las 12 será el turno de pronunciar su discurso en el Debate General de la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas. A las 16 disertará en la conferencia “Western Values, Economic Freedom & Strategic Security”, organizada por la Fundación Federalismo y Libertad, con el acompañamiento institucional del International Republican Institute (IRI). Y a las 18 de ese mismo día tendrá una reunión con empresarios, socios de Americas Society/Consejo de las Américas. De ese encuentro participará la presidenta y CEO Susan Segal y una mesa de empresarios. A las 19.30 sostendrá un encuentro con el rabino estadounidense Simón Jacobson, perteneciente al movimiento Chabad Lubavitch, y el jueves a las 13 dará otro discurso, esta vez en The Economic Club of New York. Regresará a Buenos Aires el viernes.
