Un documento presentado por Tecpetrol ante la Comisión Nacional de Valores expone los riesgos del modelo de Javier Milei, desde la incertidumbre cambiaria hasta el fantasma del default, y revela las crecientes dudas del establishment sobre la continuidad del proyecto oficialista
La petrolera del Grupo Techint, comandada por Paolo Rocca, depositó a comienzos de septiembre un suplemento de prospecto ante la Comisión Nacional de Valores con el objetivo de ampliar en hasta trescientos millones de dólares una colocación de obligaciones negociables que vencen en enero de 2033. La maniobra, destinada a captar financiamiento entre inversores del exterior, incluye un diagnóstico sin concesiones sobre la situación del país y sobre el porvenir del programa económico que encabeza Javier Milei.
En la sección denominada «Factores de Riesgo Adicionales», la compañía describe un escenario de «delicada situación económica» y pasa revista a los principales focos de inquietud que, según su evaluación, podrían comprometer tanto la capacidad de pago de las empresas argentinas como la solvencia del propio Estado nacional. El texto, que trasciende el ámbito estrictamente financiero, se convierte en una radiografía del humor del empresariado respecto de un gobierno que supo tenerlo como aliado entusiasta y que hoy lo trata con desdén.
El dólar y la sombra de los controles
El capítulo dedicado al mercado cambiario figura entre los más categóricos del documento. La firma sostiene que una depreciación del peso puede golpear negativamente la aptitud de determinadas compañías locales para honrar sus compromisos en divisas, generar presión inflacionaria, reducir de manera sustancial los salarios en términos reales y poner en peligro la estabilidad de negocios como el suyo, cuyo desempeño depende en gran medida de la demanda del mercado interno. La misma devaluación, agrega, podría menoscabar la habilidad del Gobierno Nacional para afrontar sus obligaciones de deuda externa.
El prospecto recuerda que la moneda argentina se depreció cerca del cuarenta y uno por ciento durante 2025, de acuerdo con el tipo de cambio de referencia del Banco Central, y reconoce que la brecha entre el dólar oficial y los dólares financieros se ha reducido hasta resultar, a la fecha del suplemento, poco significativa. No obstante, la empresa advierte que no puede garantizar que el gobierno no introduzca nuevas modificaciones regulatorias sobre el mercado de cambios ni que se impongan restricciones y controles adicionales, incluida la posibilidad de un desdoblamiento del tipo de cambio.
Una inflación que se resiste a ceder
El segundo foco de alerta lo constituye la evolución de los precios. El documento afirma que la inflación continúa siendo elevada y que podría mantenerse en niveles similares en el futuro. Cita datos del INDEC según los cuales el índice de precios acumuló 211,4% en 2023, la marca más alta desde 1991, para luego descender a 31,5% en 2025 y ubicarse en 19,3% en los primeros siete meses de 2026. Tecpetrol vincula ese fenómeno con el resto del cuadro macroeconómico y señala que los altos índices inflacionarios afectan la competitividad del país en el exterior, profundizan la desigualdad social y económica y debilitan la confianza en el sistema bancario nacional.
La compañía admite que el producto bruto interno avanzó 4,4% en 2025 y 2,3% interanual en el primer trimestre de 2026, pero aclara que esas cifras conviven con una deuda pública que sigue siendo elevada como porcentaje del producto, un déficit fiscal alimentado por el aumento discrecional del gasto público y una inversión que se mantiene muy baja. A ese panorama se suman riesgos de otra índole, como la posibilidad de una cantidad significativa de manifestaciones o huelgas, tasas elevadas de desempleo e informalidad laboral y un suministro energético que podría resultar insuficiente para sostener la actividad industrial.
El ruido político y la incertidumbre electoral
El suplemento sintetiza el desafío oficial en una frase: el gobierno argentino enfrenta retos macroeconómicos singulares, como reducir la tasa de inflación, lograr superávit comercial y fiscal, acumular reservas, sostener el peso, refinanciar la deuda contraída con acreedores privados y mejorar la competitividad. Sin embargo, es en el terreno electoral donde el documento describe con mayor crudeza la fragilidad del respaldo político.
El texto rememora que, tras el triunfo opositor en las legislativas desdobladas de la provincia de Buenos Aires, el mercado reaccionó con un aumento de la volatilidad y una caída en el precio de las acciones. El cuadro se revirtió el 26 de octubre, continúa el prospecto, cuando el oficialismo obtuvo 40,7% de los votos para Diputados y 42% para el Senado a nivel nacional, contra 31,7% y 28,4% de Fuerza Patria. Los mercados respondieron con una mejora inmediata: el peso se apreció y subieron los bonos y las acciones. Pero el propio documento matiza el festejo al señalar que, a pesar de la mejora inmediata en la confianza del mercado, no hay garantía de que estas condiciones se mantengan a lo largo del tiempo, y agrega que la oposición política o social a las medidas de reforma del gobierno, los acontecimientos externos adversos o los retrasos en la implementación de políticas estructurales podrían revertir estas tendencias y generar volatilidad en los mercados financieros argentinos.
La incertidumbre no se agota en el resultado de las urnas. El 1 de marzo, al abrir las sesiones ordinarias del Congreso, Milei anunció un paquete de unas noventa iniciativas legislativas para modificar, entre otros cuerpos normativos, los códigos Civil y Comercial, el Código Aduanero, el Código Penal, el sistema tributario, el sistema electoral, el Poder Judicial y las Fuerzas Armadas. La propia empresa admite que resulta incierto si estas reformas propuestas serán aprobadas y que, en caso de serlo, su alcance final, cronograma e impacto también son inciertos.
El FMI, el default y las estadísticas bajo sospecha
El capítulo más extenso del suplemento repasa la relación con el Fondo Monetario Internacional y llega a una frase que suena a advertencia: en el supuesto de que el Estado Nacional no cumpla con los compromisos y metas económicas y fiscales acordadas con el FMI, o que el acuerdo no sea aprobado por el Directorio Ejecutivo del organismo, la Argentina podría verse en situación de default respecto a la deuda contraída con el Fondo. A la fecha del documento, el gobierno completaba la tercera revisión del programa de veinte mil millones de dólares aprobado en abril de 2025, con metas fijadas al 30 de junio de 2026 todavía pendientes de aprobación.
Sobre la capacidad de pago del país en general, el suplemento multiplica las alarmas: la recaudación y los resultados fiscales de la Argentina podrían ser insuficientes para cumplir con sus obligaciones de servicio de deuda, por lo que el país podría no ser capaz o no estar dispuesto a acceder a los mercados de capitales internacionales o locales, con un efecto adverso significativo sobre la capacidad de la República Argentina de cumplir con los pagos de su deuda pública pendiente. A eso se suman litigios ante el CIADI por unos tres mil ochocientos cuarenta millones de dólares y un riesgo país que, pese a bajar desde 2024, fluctuó entre seiscientos y ochocientos puntos básicos durante 2025.
La firma observa señales de mejora en la suba de calificación provistas por Fitch, S&P Global y Moody’s entre mayo y julio. Pero el propio suplemento aclara que las agencias continúan señalando las vulnerabilidades externas de Argentina y las restricciones en materia de moneda extranjera.
El documento también anota que la Argentina cayó cinco posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparency International, hasta el puesto 104 entre 182 países, y que en febrero de 2026 el titular del INDEC renunció en medio de desacuerdos con el Ministerio de Economía por la metodología de cálculo del IPC, un antecedente que reaviva viejas dudas sobre las estadísticas oficiales. La frase que cierra el capítulo de riesgos resume el ánimo con el que Techint mira el año electoral que se abre: la reciente inestabilidad económica de Argentina ha contribuido a una caída en la confianza del mercado en la economía del país, así como al deterioro del entorno político.
Lo que se describe en el informe resume el debate que cruza al Círculo Rojo, donde crecen las dudas sobre las posibilidades de reelección de Milei. Lo importante es la continuidad del proyecto, sintetizó esta semana la senadora Patricia Bullrich, una antigua mimada de Paolo Rocca que asoma, en un juego de palabras con la primera letra de su apellido, como el Plan B de la élite.
