El Gobierno nacional confirmó el asueto para el 9 de noviembre y las provincias de Buenos Aires, Córdoba y la Ciudad Autónoma solicitarán extenderlo al martes 10 y miércoles 11. Las cinco fuerzas federales participarán de un despliegue de seguridad sin precedentes para custodiar al Sumo Pontífice, que arribará desde Montevideo y partirá hacia Lima tras cuatro jornadas intensas.
La decisión de declarar asueto el próximo 9 de noviembre, adoptada tras una reunión entre el Poder Ejecutivo y las máximas autoridades eclesiásticas, fue presentada este mediodía por la titular de la cartera de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien brindó pormenores del dispositivo que se instrumentará para recibir a León XIV. La funcionaria anticipó que la Ciudad de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires y Córdoba elevarán la solicitud para que las jornadas del martes 10 y del miércoles 11 también sean consideradas no laborables en sus territorios, con el propósito de facilitar el tránsito vehicular en las rutas y ordenar la ocupación de plazas hoteleras, cuya demanda comenzó a registrarse desde el fin de semana anterior.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, alrededor de siete millones de personas participarán de las distintas actividades programadas con motivo de la visita del Obispo de Roma. Una porción significativa de ese universo, calculada en dos millones de concurrentes, se congregaría en la explanada de la Basílica de Luján para participar de la misa central que el Santo Padre oficiará el miércoles 11.
En lo que respecta al resguardo de la máxima autoridad de la Iglesia Católica, Monteoliva precisó que se dispondrá la totalidad del personal de las cinco fuerzas federales. Desde el oficialismo calificaron el esquema como un sistema de protección inédito en el país. El operativo comprenderá, además, tareas logísticas en tres terminales aéreas, dado que el Pontífice llegará a territorio argentino a bordo de una nave de Aerolíneas Argentinas procedente de Montevideo y, culminada su estadía, proseguirá su gira internacional con destino a Perú.
Las labores de coordinación general se encuentran bajo la órbita de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien trabaja en conjunto con representantes de los gobiernos bonaerense y porteño.
Una agenda de cuatro días que recorrerá Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján
La visita comenzará el domingo 8 de noviembre, cuando el Sucesor de Pedro arribe al Aeroparque Jorge Newbery a las 16:30, luego de haber presidido una misa en la plaza de la Catedral Basílica de Florida, en Uruguay, y de despedirse del aeropuerto montevideano de Carrasco. Esa misma tarde, el Santo Padre colocará una ofrenda floral ante el Monumento al General San Martín y a los Ejércitos de la Independencia, en la Plaza San Martín, y será recibido con una ceremonia oficial en la Casa Rosada. Posteriormente mantendrá un encuentro privado con el Presidente de la República y, a las 18:30, se reunirá con autoridades, integrantes de la sociedad civil y representantes del cuerpo diplomático en el Palacio Libertad, Centro Cultural Domingo Faustino Sarmiento, donde pronunciará su primer discurso en suelo argentino.
El lunes 9, jornada declarada feriado nacional, el Pontífice visitará por la mañana el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, donde saludará al personal y a los asistidos. Al mediodía presidirá la Santa Misa en el Monumento de los Españoles. Por la tarde, está previsto un encuentro con el mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina y otro con líderes de comunidades cristianas y tradiciones religiosas en el Palacio San Martín. La jornada cerrará con la celebración de las Vísperas junto al Episcopado Argentino y los equipos sinodales en la Catedral Metropolitana de la Santísima Trinidad, seguida de una cena con los obispos en el Arzobispado.
El martes 10, el Santo Padre se trasladará a Córdoba. Partirá desde el aeropuerto internacional de Buenos Aires a las 7:30 y arribará a la terminal cordobesa Ingeniero Aeronáutico Ambrosio Taravella a las 9:00. Una hora más tarde oficiará una misa en la explanada de la Escuela de Aviación Militar y, por la tarde, se reunirá con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, seminaristas y agentes pastorales en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. A las 16:55 emprenderá el regreso a Buenos Aires para participar, a las 20:15, de una vigilia con los jóvenes en el Monumento de los Españoles.
El miércoles 11, última jornada de su estadía, el Papa visitará a las 8:00 el Complejo Penitenciario Federal de Buenos Aires y dos horas después presidirá la misa central en la plaza de la Basílica Nuestra Señora de Luján, el punto de mayor convocatoria de todo el viaje. A las 13:30 se llevará a cabo la ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza, desde donde partirá a las 14:00 con rumbo a Lima. Ya en territorio peruano, arribará a la Base Aeronaval del Callao a las 17:30, será recibido oficialmente en el Palacio de Gobierno y mantendrá una audiencia con el Presidente de esa nación antes de encontrarse con autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático en el Gran Teatro Nacional.
