Mientras la oposición intenta rechazar el DNU 70/2023 en Diputados, el oficialismo planifica insistir con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aprobada en el Senado pero frenada por el repudio popular.
En una aparente paradoja que despierta fuertes cuestionamientos, el Poder Ejecutivo Nacional pretende avanzar en el Congreso con una iniciativa denominada “defensa de la soberanía nacional”, al mismo tiempo que justifica la vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, mediante el cual se derogó la Ley de Tierras y se habilitó que cualquier ciudadano extranjero pueda adquirir desde una ciudad hasta una provincia entera.
Frente a la posibilidad de que, tras el fallo de la Corte Suprema, la oposición consiga los votos necesarios para rechazar ese DNU en la Cámara de Diputados el próximo 15 de octubre, desde el Gobierno planean redoblar la apuesta con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Ese proyecto ya obtuvo media sanción en el Senado, pero nunca fue tratado en la Cámara Baja debido al fuerte rechazo que generó entre la población.
La discusión sobre cómo proceder en caso de que la oposición logre imponerse en la votación estaba prevista para el martes en la reunión de la mesa política. No obstante, el encuentro fue suspendido debido a que Karina Milei viajó a Salta. En tanto, el vocero Adrián Ravier fue el encargado de salir a defender la postura oficialista ante la opinión pública.
El escenario plantea una tensión evidente: mientras se promociona una norma que invoca la soberanía, se sostiene un decreto que facilita la venta de territorios a capitales foráneos, lo que ha encendido las alarmas en amplios sectores sociales y políticos.
