En medio de la emotiva jornada que marcó el adiós de Lionel Messi a la Selección argentina, el entrenador Lionel Scaloni protagonizó un gesto que no pasó desapercibido: se acercó a la familia del astro y mantuvo una conversación afectuosa con Thiago, el hijo mayor del diez, quien se forma en las divisiones inferiores del Inter Miami.
Tras el encuentro amistoso frente a Benín, mientras la multitud aguardaba las palabras del capitán, una escena paralela acaparó la mirada de los presentes. El director técnico del combinado nacional se aproximó al entorno más íntimo de Messi y entabló un intercambio cordial con Thiago. Lo abrazó y le formuló diversas preguntas, mostrando interés por conocer los pormenores de aquello que conversaban. Durante ese ida y vuelta, el joven respondía y dirigía la vista hacia Antonela Roccuzzo, quien permanecía a un costado, prestando suma atención al vínculo que se desarrollaba entre su hijo y el estratega.
La difusión de ese momento no tardó en convertirse en un fenómeno viral. En las distintas plataformas digitales, los internautas desplegaron todo tipo de ocurrencias acerca del contenido de la charla. Entre las hipótesis más difundidas, muchos supusieron que Scaloni le consultaba a Thiago en qué categoría competía, o incluso fantasmearon con una eventual convocatoria bajo la frase: “Che, ¿estás para jugar el Mundial que viene?”. Otros optaron por el humor y se imaginaron al entrenador impartiendo instrucciones tácticas al vástago del máximo referente.
En paralelo, la noche tuvo su costado más solemne. Messi se despidió de la camiseta albiceleste en el amistoso que concluyó ante Benín y, una vez finalizado el cotejo, se dirigió a los más de ochenta mil aficionados que colmaron el estadio Monumental. Visiblemente conmovido, el capitán confesó que resultaba muy difícil pronunciar palabras en semejante contexto y admitió que lo primero que acudió a su mente fue el recuerdo de su progenitor, Jorge, fallecido a comienzos de agosto.
Con la voz quebrada, el astro expresó que solo le restaba agradecer y subrayó que defender esa camiseta durante más de veinte años constituyó un orgullo enorme. Rememoró que incluso en los momentos más adversos debieron luchar, pelear, entregarlo todo y sostener el deseo de estar siempre presentes. Aseguró que no volver a vestir la celeste y blanca le provocará un dolor inmenso y juró que le gustaría regresar de por vida, porque jugar en la Selección es lo más hermoso que puede sucederle a un futbolista.
El diez argumentó que siente que ha llegado el momento de dar un paso al costado. Explicó que el último Mundial fue demasiado intenso por todo lo que le tocó atravesar, que anhelaba cumplir el sueño de volver a consagrarse campeón del mundo y que estuvieron muy cerca de lograrlo. Sostuvo que no ocurrió nada extraño, que dieron todo y que el partido con Inglaterra significó un desgaste enorme, por lo que llegaron con lo justo. Remarcó que pelearon como siempre, aunque lamentablemente no pudieron quedarse con el título, y destacó que los compañeros que tuvo al lado siempre dejaron todo por esa camiseta.
Finalmente, Messi calificó la jornada como el día más triste de su carrera, porque le dice adiós a la Selección y a los hinchas. Manifestó que los va a extrañar y que extrañará defender los colores del equipo nacional, pero prometió que a partir de ahora estará del lado de ellos, acompañando desde otro lugar.
