El presidente argentino arribó a la Base Andrews para cumplir una agenda de casi sesenta horas que incluye reuniones con empresarios, un reconocimiento por su “Liderazgo e Impacto Global” y un acto contra el antisemitismo, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre electoral estadounidense.
El mandatario argentino Javier Milei arribó a las 08:41 —una hora más tarde en Buenos Aires— a la Base Andrews, en Maryland, para dar inicio a su vigésima visita a los Estados Unidos. La llegada se produce en un momento particularmente complejo para Donald Trump, quien enfrenta un escenario electoral intricado como consecuencia de sus decisiones geopolíticas en Medio Oriente y Europa. Justamente un año atrás, el 14 de octubre de 2025, Milei se había reunido con Trump en la Casa Blanca para ratificar su alianza personal e ideológica con el presidente estadounidense. Hoy, ese vínculo estratégico se ha consolidado con acuerdos que trascienden a ambos mandatarios y que abarcan una agenda común centrada en los minerales críticos, las cadenas de suministro, el flujo de inversiones hacia Vaca Muerta y la defensa regional frente a la ofensiva económica de China.
El jefe de Estado llegó acompañado por Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, y el canciller Pablo Quirno. En la Base Andrews se sumó Alec Oxenford, embajador argentino ante la administración Trump. La escueta comitiva se alojará en el hotel Carlton, ubicado en un barrio muy tranquilo a pocas cuadras de la Casa Blanca. A diferencia del año pasado, Milei no se encontrará con Trump, quien pasa sus horas tratando de articular una estrategia doméstica e internacional que le permita vencer a los demócratas en los comicios del 3 de noviembre. El presidente argentino permanecerá cerca de sesenta horas en Washington, donde apoyará sin matices la gestión de Trump, defenderá su programa de ajuste y ratificará su condena a la ola de antisemitismo causada por los ataques terroristas ejecutados por Hamas contra Israel.
La agenda oficial de Milei comienza a las 18.15, hora de Washington, con una audiencia concedida al empresario argentino Andy Kleinman, un desarrollador que conoció el año pasado en Los Ángeles y que creó los juegos de James Bond y del Mundial FIFA 2026, entre otros éxitos mundiales. A continuación, el presidente se reunirá con Harold Hamm, muy amigo de Trump y fundador de Continental Resources, una compañía petrolera que opera en Vaca Muerta y obtuvo un contrato formidable en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Pasadas las 20, con Black Tie, Milei ingresará al auditorio Andrew W. Mellon para ser protagonista principal de la Gala Hispana. Allí será reconocido por su “Liderazgo e Impacto Global en el marco de la Herencia Hispana”, y se aguarda un discurso de agradecimiento con su defensa a Trump y al programa de ajuste económico. En la Gala, Milei se encontrará con Eduardo Bolsonaro, hermano de Flavio y posible presidente de Brasil tras los comicios que debe dirimir con Lula da Silva.
Chris Wright, secretario de Energía de la administración republicana y amigo personal de Trump, tiene un papel clave en la coyuntura actual debido a las consecuencias económicas mundiales que causa la suba del precio del petróleo y sus derivados. Trump puede perder las elecciones de medio término por el precio de la nafta y el diésel, y Wright trabaja incansablemente al lado del presidente estadounidense para encontrar una salida al laberinto que en su momento terminó con el gobierno de Jimmy Carter. Sin embargo, y pese a su agenda cotidiana desbordada, Wright aceptó participar del evento que organiza la Cámara de Comercio de Estados Unidos. Mañana, a pocos metros de la Casa Blanca, la élite económica americana se reunirá para escuchar al presidente Milei, que además recibirá el premio “Campeón Mundial de la Libre Empresa”. El secretario Wright hará un discurso de apertura en la Cámara de Comercio, y a continuación Milei defenderá su plan de ajuste. La disertación presidencial lleva como título: “El caso argentino, el desafío del crecimiento económico tras décadas de populismo”.
Los socios de la Cámara de Comercio y sus invitados especiales que participarán del evento tienen mucho interés en escuchar la presentación del jefe de Estado. Asumen que es apoyado sin dudar por la administración Trump, pero a sus escritorios llegan los datos actuales de la economía argentina: aumentó el desempleo, cayó la inversión, cierran las empresas, bajó el consumo y el riesgo país oscila todos los días. La complejidad que exhiben los indicadores no afecta el respaldo de la Casa Blanca al plan de ajuste de Milei. Sin embargo, en Washington aún se acuerdan del respaldo de Trump al plan de ajuste de Mauricio Macri, su fracaso y la llegada del peronismo al poder. Tras participar en la Cámara de Comercio, Milei se moverá hasta la embajada de Argentina en Dupont Circle, donde habrá un acto multilateral para repudiar los ataques antisemitas que se replican a nivel global tras la ofensiva terrorista de Hamas contra Israel. El acto de repudio está organizado por la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), que preside Marcelo Mindlin, y se aguarda la presencia del rabino Yehuda Kaploun, enviado especial de Estados Unidos para combatir el antisemitismo. Están invitados todos los embajadores de América Latina frente a la Casa Blanca. El Gobierno ya sabe que los representantes de Brasil y México no estarán presentes. El 15 de octubre, Milei regresará a Buenos Aires.
