Organizaciones de derechos humanos denunciaron el empleo desmedido de armamento no letal contra manifestantes, periodistas y observadores, en el marco de una jornada de protesta que derivó en escenas de extrema violencia
La jornada de movilización masiva frente al Palacio Legislativo culminó con un nuevo balance de víctimas y aprehendidos como consecuencia del accionar de las fuerzas de seguridad. De acuerdo con el informe elaborado por la Comisión Provincial por la Memoria, la cifra de personas damnificadas por el operativo ascendió a por lo menos quinientas cincuenta, quienes resultaron alcanzadas por el estallido de más de ciento veinte artefactos de gas lacrimógeno, así como por centenares de proyectiles de goma y municiones químicas de la marca Byrna. A esto se sumó la intervención de dos vehículos hidrantes pertenecientes a la policía, cada uno de los cuales descargó más de tres tandas de agua a presión sobre los presentes.
El saldo del despliegue también alcanzó a quienes cumplían tareas de verificación y registro. Dieciséis integrantes del equipo de observación de la CPM sufrieron el impacto directo de postas de caucho y la inhalación de sustancias irritantes, lo que evidencia que ni siquiera los monitores de organismos de derechos humanos quedaron a resguardo de la violencia desplegada.
En materia de privaciones de libertad, se contabilizaron cinco personas mayores de edad apresadas, a quienes se les atribuyó la presunta comisión del delito de resistencia a la autoridad. Por su parte, la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional confirmó a este medio la aprehensión de dos adolescentes de catorce años, alumnos del colegio Avellaneda, quienes recuperaron la libertad horas más tarde. A ellos se sumó la demora de otro joven de diecisiete años.
Uno de los episodios de mayor gravedad tuvo como víctima a Laura Quispe, trabajadora de prensa del medio de comunicación originario Telesisa, quien recibió siete impactos de balas antitumulto en la región de la cadera y la cintura. Debido a la gravedad de las heridas, la cronista debió ser trasladada de urgencia al hospital Ramos Mejía para recibir atención médica.
El ensañamiento del operativo también tuvo como blanco a representantes de la prensa. El fotógrafo de Página/12, Guido Piotrkowski, fue alcanzado por un disparo de bala de goma en el pecho mientras desarrollaba su labor de cobertura gráfica en las inmediaciones del Congreso.
Si bien diversos medios de comunicación difundieron la versión de que se habían producido seis detenciones en los alrededores del Palacio Legislativo, al cierre de esta edición la organización Correpi no contaba con registro de otros arrestos que hubieran sido convalidados, lo que deja abierta la posibilidad de que la cifra oficial difiera de la efectivamente comprobada.
