Con una actuación determinante de Ángel Di María y un golazo de Julián Fernández sobre el final, el Canalla se impuso 3-2 a Atlético Tucumán, escaló a la cima de la Zona B y se afianzó en puestos de Copa Libertadores.
En una noche que había comenzado de manera inmejorable para Rosario Central, con dos tantos de Gastón Ávila en apenas siete minutos, el conjunto de Jorge Almirón pareció encaminar una victoria sencilla. Sin embargo, el equipo tucumano reaccionó con fiereza y, en un lapso de cinco minutos, dio vuelta un resultado que parecía resuelto gracias a las conquistas de Alexis Canelo y Ramiro Ruiz Rodríguez. Ese tramo de desconcierto visitante, producto de una siesta peligrosa en la etapa inicial, encendió las alarmas y transformó el encuentro en un trámite de suspenso.
El Decano se fue al descanso con el impulso del empate y el partido quedó gobernado por la incertidumbre. Pero Central, lejos de resignarse, recuperó el control de las acciones con el correr de los minutos. Entendió que debía acelerar y encontró en Ángel Di María a su conductor ideal: el rosarino manejó los tiempos con su jerarquía encendida, empujó al equipo hacia el área rival y desequilibró en el uno contra uno cada vez que tomó la pelota. A su alrededor, Campaz aportó picante por la izquierda, Cantizano llegó con criterio por la derecha y los ingresos de Franco Cervi y Julián Fernández le dieron otro ritmo al equipo.
Precisamente fue Fernández quien selló la historia. Había entrado apenas cuatro minutos antes cuando tomó la pelota en campo propio, vio el pasillo, avanzó entre tres rivales y, con un remate de zurda, colocó el balón lejos del alcance de Ingolotti. Una jugada personal brillante que resolvió un partido que para Rosario Central había entrado en zona de riesgo y que terminó por inclinar la balanza en favor del conjunto visitante.
El desarrollo fue de ida y vuelta, con ambos equipos pasando a pura velocidad por la zona media, pero fue Central el que mejor manejó la pelota en el segundo tiempo y el que se mostró más incisivo. El Decano también cambió de ritmo cuando pudo en ataque, aunque careció de la continuidad necesaria para sostener la remontada. Así, el triunfo del Canalla resultó merecido: impuso su jerarquía y arribó a seis juegos sin perder, con cinco triunfos y una caída.
El valor de la victoria excede lo deportivo. Le permitió a Rosario Central subir a lo más alto de la cima en la Zona B, con el mismo puntaje que Argentinos (25 unidades), aunque con mejor diferencia de gol. Además, se colocó tercero en la tabla anual con 53 porotos, a uno solo de Argentinos y Boca, en terreno de clasificación a la Copa Libertadores 2027. Un triunfo que despeja dudas, confirma el buen momento del equipo y deja al Canalla bien posicionado en la lucha por los primeros puestos.
