Los niños de 12 y 10 años habían sido arrastrados por la corriente de un río el domingo pasado en las proximidades de la Ruta Nacional 40; el hallazgo se produjo mediante un sobrevuelo y posteriores rastrillajes terrestres en las inmediaciones del puente de Güer Aike
El gobierno de la provincia de Santa Cruz comunicó en las últimas horas la triste noticia del hallazgo sin vida de Leo y José Virreira, los dos hermanos menores de edad que permanecían desaparecidos desde el domingo anterior, cuando fueron arrastrados por la corriente de un curso de agua en un paraje cercano a la Ruta Nacional 40. La confirmación oficial puso fin a una angustiante búsqueda que se extendió por varios días y que movilizó a más de un centenar de efectivos de distintas fuerzas de seguridad y organismos de rescate.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades, los pequeños, de apenas 12 y 10 años, se encontraban el domingo por la tarde jugando en un sector conocido como La Toma, próximo al paraje Palermo Aike, acompañados por otros dos hermanos de 14 y 15 años. Los adolescentes perdieron de vista a los más chicos y, al no poder localizarlos, alertaron de inmediato a sus familiares, lo que dio inicio a un amplio operativo de búsqueda en el que participaron más de 120 agentes de diversas dependencias.
En una conferencia de prensa, el jefe de Gabinete del gobierno santacruceño, Pedro Luxen, confirmó el hallazgo de los cuerpos luego de un sobrevuelo realizado en helicóptero por la zona. Según sus declaraciones, durante una de esas aeronavegaciones, en la que participó el padre de los niños, se logró divisar al mayor de los hermanos. Aproximadamente una hora y media después, personal policial que llevaba a cabo rastrillajes terrestres encontró al segundo niño en las cercanías del puente de Güer Aike.
El jefe de la Policía de Santa Cruz, Diego Agüero, precisó que los menores fueron localizados a distintas distancias del punto cero de búsqueda. Uno de los hermanos fue hallado a cerca de un kilómetro, mientras que el otro apareció a unos nueve kilómetros del lugar de origen del operativo. Por su parte, el comisario mayor Pablo Aguirre, jefe del Departamento de Grupos Especiales, detalló que las diligencias combinaron tareas de buceo, rastrillajes y trabajos de remoción de ramas y raíces en la zona.
Tras confirmarse la noticia, el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, expresó su pesar y acompañamiento de corazón a la familia Virreira por el momento de enorme tristeza que enluta a toda la comunidad. “No hay palabras que puedan aliviar un dolor tan inmenso como el que hoy atraviesan. Agradezco especialmente a cada una de las personas que participaron de la búsqueda, a los equipos de rescate, las fuerzas de seguridad, las instituciones y los vecinos que se sumaron y colaboraron incansablemente. Mi abrazo sincero a la familia y seres queridos. Seguiremos acompañándolos y brindándoles toda la contención que necesiten”, manifestó el mandatario provincial.
Leo y José eran apasionados del fútbol y venían de consagrarse en sus respectivas categorías en el Club Talleres de Río Gallegos apenas dos semanas antes de desaparecer, según relató en los últimos días el abuelo de ambos, Emilio Virreira. “Tenían una propuesta de Comodoro para poder ir a hacer su prueba”, contó a medios locales. El miércoles, frente a la prensa y desde el mismo lugar donde los niños desaparecieron, el hombre confesó que no había palabras para describir el momento que atravesaba la familia. “No hay consuelo”, expresó.
