El delantero del CD Tenerife, de 30 años, falleció este martes después de permanecer horas en la UCI a causa de una parada cardiorrespiratoria sufrida al colisionar con el guardameta del FC Andorra; Nico Paz, Gonzalo Crettaz y el club canario expresaron su dolor, mientras la Federación suspendió la jornada de Copa del Rey y un encuentro de la Sub-21
La noticia golpeó con fuerza al deporte rey. Jesús de Miguel Alameda, atacante del Club Deportivo Tenerife, perdió la vida este martes a las ocho de la mañana después de haber permanecido internado durante horas en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. El desenlace se produjo como consecuencia de una parada cardiorrespiratoria que el futbolista sufrió tras un impacto de enorme violencia con el portero del FC Andorra, Jesús Owono, en un lance del juego ocurrido el lunes. El trágico episodio ha sumido en una profunda consternación al ambiente futbolístico, que desde primera hora de la mañana se volcó con mensajes de pesar y muestras de apoyo a la familia del jugador.
El accidente se desencadenó cuando De Miguel corría en busca de un balón por el aire y Owono salió con decisión a interceptar la jugada. Ambos cuerpos se encontraron en el aire y el delantero quedó tendido sobre el césped sin conocimiento. El árbitro del encuentro, Pérez Hernández, no dudó en expulsar al guardameta con tarjeta roja y decidió suspender el partido. A partir de ese momento, la preocupación por el estado del atacante fue creciendo con el paso de las horas, hasta que el club canario confirmó la peor noticia a través de sus canales oficiales con un comunicado cargado de emoción: “Con un nudo en la garganta y sin poder creer que esto sea verdad, desde el CD Tenerife comunicamos el trágico fallecimiento”. En el mismo texto, la entidad blanquiazul expresó que no existen palabras de consuelo ni nada capaz de mitigar un sentimiento repleto de tristeza, y manifestó su acompañamiento a la desolada familia, a los seres queridos del jugador y a toda la afición tinerfeña que llora un desenlace tan cruel. La familia de De Miguel agradeció cada una de las muestras de afecto recibidas y solicitó, de corazón, el máximo respeto a su privacidad en estos momentos tan terribles.
La huella del delantero trascendió fronteras y generó reacciones inmediatas en el mundo del deporte. Nico Paz, mediocampista de la selección argentina y actual jugador del Como de Italia, replicó la publicación del Tenerife para sumarse al dolor colectivo. “No me lo puedo creer. Mucha fuerza a toda su familia y amigos en estos momentos tan duros. Descanse en paz”, escribió en sus redes sociales, seguidas por casi cinco millones de cuentas. El vínculo de Paz con la institución canaria es profundo: nació en Tenerife en 2003, su padre, el defensor argentino Pablo Paz, militó en el club local en dos etapas y la familia decidió echar raíces en la isla tras el retiro del exjugador de Independiente y Newell’s. Aunque Nico no llegó a debutar en el primer equipo del Tenerife, porque emigró a la cantera del Real Madrid a los once años en 2016, completó su formación inicial en las juveniles del club y el apellido Paz está íntimamente ligado al combinado de Canarias. El propio futbolista había explicado tiempo atrás su relación con la entidad: recordó que siempre iba al fútbol con su padre, que se marcó su infancia yendo a todos los partidos del Heliodoro sin perderse ni uno, y confesó que aún hoy no se pierde ninguno porque el Tenerife ha marcado su vida y es el club de sus amores.
Otro deportista argentino que compartió vestuario con De Miguel a lo largo de su trayectoria fue el arquero Gonzalo Crettaz, de 26 años y actualmente en el NEC Nimega de Países Bajos. Ambos fueron compañeros durante dos temporadas en el CD Castellón, entre 2023 y 2025, y tuvieron un papel determinante en el ascenso a la Segunda División del fútbol español en 2024. El guardameta, nacido en Argentina pero criado en Europa y con casi toda su carrera desarrollada en las ligas españolas, se despidió con un mensaje breve y sentido: “Descansa en paz”.
El fallecimiento de Jesús de Miguel también obligó a tomar decisiones de carácter organizativo. La Federación anunció la suspensión de la jornada de Copa del Rey y de un partido de la Sub-21, gesto que refleja la dimensión de la pérdida y el respeto que el fútbol español quiso rendir a la memoria del atacante. La figura del delantero, que tenía treinta años y defendía la camiseta del Tenerife, queda desde ahora ligada al recuerdo de una tarde trágica que conmocionó a propios y extraños, y a la imagen de un deportista que murió haciendo lo que amaba.
