En declaraciones a FM La Isla, Luis Schriber, representante de los almaceneros de Río Grande e integrante de la Cámara de Comercio, se refirió a la actualidad del sector. El comerciante señaló que “en plena pandemia hay muchos comercios –del rubro almacén- que trabajaron muy bien” y agregó que ahora se ve “tranquilidad, vuelta a las épocas normales”, siempre en referencia al rubro almacén.
Preguntado por las asistencias del Estado para los almaceneros, dijo que había mucha variedad de opiniones, “algunos dicen que los ayudaron varios que no, que nunca te dan nada, hay de todo”, señaló. En ese sentido, dijo que no han podido concretar buenas comunicaciones con las áreas del Estado destinadas a apoyar al sector privado, en gran medida dada la falta adecuación de os comerciantes del sector a la nuevas formas de comunicación que se tornaron la única alternativa durante la pandemia.
“Muchos hemos tenido que aprender a hacer transferencias, a hacer cosas más rápido de lo que veníamos haciéndolo, aprender en un tiempo veloz porque no teníamos plata, no teníamos nada”, graficó Schriber y agregó, “muchos comerciantes son gente grande, acostumbrada a la lapicera y el cuaderno”.
El comerciante dijo que hay un incipiente proceso de retome en la organización de la cámara de almaceneros y que se están dando ciertas charlas para abordar alguna problemáticas puntuales como es la dificultad de competir con los grandes supermercados que permanecen abiertos durante una enorme porción del día obligando a los almaceneros a permanecer hasta horas tardías del día a fin de generar ingresos suficientes.
Además se refirió a que hay otras competencias desleales para el sector, como son los delivery de alcohol que venden fuera de horario y a domicilio sin autorización del Estado. En ese sentido dijo que hace falta más control. “Nadie quiere quitarle el trabajo a nadie pero tampoco que se haga esto de manera tan irregular, porque por un lado nos prohíben a nosotros vender alcohol y por otro lado ellos venden a la hora que sea, cosa que es muy remunerativa porque lo mismo que yo vendo a 100 pesos ellos lo venden a 150, 180 o 200 pesos, deja una ganancia extraordinaria”, culminó
