25 de junio de 2022: Uno de los momentos más increíbles en mi camino de Fe
Debo contar que siempre tuve un llamado, una fuerza interior que me anima y moviliza (aquella que se enuncia en Hechos
de los Apóstoles 1, 8) a realizar la peregrinación del 8 de diciembre. Es cuando movidos por la Gracia de María y junto a
ella vamos orando y alabando a nuestro Señor. Nuestros hermanos separados no entienden en absoluto su significado.
Vamos detrás de una imagen de la mujer más bella y perfecta que haya existido en la historia de la humanidad, es una
representación, es una manera de materializar a quien llevamos en el corazón; como los soldados cuando enarbolan su
bandera en el frente de batalla, la bandera por sí sola no significa nada, pero la realidad es que representa a un pueblo
luchando por su Patria, los identifica, es la causa máxima de su entrega al servicio. Para nosotros María es nuestro
estandarte que, seguida por el Pueblo de Dios, hace de éste un batallón de servidores. Esto es lo que brota de mi reflexión y
así, creo lo es para todos los devotos de la Virgen, un pequeño acto de sacrificio ofrecido al Padre y confiados que María,
nuestra Madre a quien recibimos como discípulos amados desde la Cruz (como está escrito en lo que todo cristiano reconoce
como Palabra de Dios, específicamente en el evangelio de Juan 19, 25-27) hablará a su hijo, nuestro Señor Jesucristo para
interceder en nuestro favor, haciéndole, una vez más, realizar un extraordinario milagro de transformarlo todo
considerando la necesidad de cada uno. Pues como ocurrió en las Bodas de Caná, Él, nuestro amadísimo misericordioso
Jesús, hizo posible que la fiesta continuara, procurando el mejor vino para el final (sería su propia sangre más tarde, la que
tomamos en cada misa en memoria de su entrega, ver Mateo 26, 17-29; Marcos 14, 12-28; Lucas 22, 1-29; Juan 13, 1-20) y
desde allí sabemos cómo sirvientes que debemos hacer lo que Él nos indica, plasmado en Juan capítulo 2, del 1 al 11.
En el 2021 sentí la necesidad de realizar esta caminata para agradecer a Dios estar recuperado, es más, me siento mejor que
nunca, de una caída a un abismo que me llevó a sentirme y estar discapacitado desde 2013. Pasando por una enfermedad,
para mí extrema, siendo que siempre he sido muy activo, estuve casi postrado, casi totalmente inmovilizado, sometido a
una medicación que bajaba aún más mi actividad física e intelectual. Estaba al borde de permanecer en un estado de
oscuridad y vacío. Era como sentirme dentro de un sepulcro. Pero el Espíritu Santo me inspiró a tomar fuertes
determinaciones y desde el centro de mi corazón sentía algo que me dijo: “Esto no es más para ti, debes hacer algo al
respecto”.
Ya, antes de este peregrinar, un par de meses, en alguna de las tantas veces que busco información a través de Google,
apareció un link sobre la medalla milagrosa. En ese momento solo vi su forma y no presté atención a los detalles.
Pasó un tiempo antes de Navidad y mi compañera de la Pastoral, Gloria Martínez, casualmente, una integrante de la
Legión de María, me regala un almanaque con la imagen que muestra cómo salen rayos llenos de Gracias desde sus manos.
Yo, ya la tenía en mi notebook, pero no era lo mismo, algo me llamaba la atención, sentía que había una razón para
buscarla y encontrarla. Así que la busqué. Nuevamente se cruzaron videos que son difundidos por YouTube. Encontré dos,
que fueron reveladores y totalmente significativos; uno realizado a través de History Channel
https://youtu.be/iZv6r9WiJEM y otro por un sacerdote llamado Padre Hucke https://youtu.be/SGybAdjOhZ0.
Allí, no me di cuenta que luego estos Caballeros de María y Heraldos del Evangelio serían quienes me reclutaran para
consagrarme a la Inmaculada.
Todo lo que venía sintiendo en esos días me indicaba que debía escribir mi reflexión respecto a nuestra oración del Ave
María. Tal es así, que no solo la hice, sino que la expuse frente a un grupo de presos, entre ellos algún evangelista y otros
que decían no saber nada y pretendían que se les explicara, como lobo agazapado que espera el momento propicio para
saltar y morder; también matar a la oveja. No pudieron rebatir una sola palabra de nuestra oración y hubo quien no volvió
a salir a nuestro encuentro semanal en la cárcel de la Unidad Penitenciaria Nro 1 de la Ciudad de Rio Grande Tierra del
Fuego, Argentina. No me desalienta esta reacción prejuiciosa porque reconozco el obrar del Maligno adversario y lejos de
disminuir mi grito en el desierto, solo infundió la fuerza de un volcán para expandir, como lava, lo que debiera significar
esta Mamá en cada cristiano del mundo.
Trabajamos en la realización de almanaques, los que fueron dispersos en la ciudad durante los primeros meses de 2022.
Cada uno con un tema diferente, remarcando las fechas más relevantes de nuestra iglesia, con oraciones, imágenes
ilustrativas.
Siguió mi búsqueda, esta vez fui por una imagen de la medalla milagrosa. De hecho, la edité con distintos fondos y comencé
a regalarla, difundiendo su historia, devoción y donde encontrar la infoweb, como ella quiere o más bien como Yo siento
que debe llevarse a cabo. Es increíble, pero existe una posesión de mi voluntad que hace que realice cosas en favor de
expandir su devoción.
En marzo del 2022 le hice una propuesta a mi nuera Mayra Zubizarreta, casada con mi hijo Marcos Luciano, de quienes he
recibido el regalo precioso del cielo, mi Gema. Yo te pinto el interior de tu casa y vos pagas un tatuaje católico que creé.
El tatuaje en pocas palabras es un círculo púrpura que simboliza la eternidad e infinita realeza de nuestro Señor, Rey de
Reyes, nombre sobre todo nombre; dentro de él y en el fondo se encuentra la cruz roja templaria como expresión de sacrificio
y de quienes adopté el lema “ Non nobis domine, non nobis, sed nomini, tuo da Gloriam” (No sea a nosotros, Señor, sino a
tu nombre da Gloria); sobre ella la silueta del pez en azul, color del agua, fuente de vida – bautismo, lo que fuera una
contraseña que los cristianos primitivos, hace 2000 años usaban para reconocerse e identificarse como seguidores de Cristo;
en el medio del pez están las letras griegas que componen la palabra pronunciada Icthis (icdis , o iczus) y a su vez cada
letra tiene un significado particular:
Iota I = Jesús, Ji X = Christos, Theta Θ = Theou (de Dios),
Ípsilon Υ = Ios (Hijo), Sigma Σ = Soter (Salvador)
Llevo un sello divino que tiene su centro en Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador.
El tatuador se enfermó, estuvo bastante grave y se atrasó la realización del mismo. Solo puse su nombre en el altar y si
bien Mayra, viendo que pasaba mucho tiempo, me había propuesto cambiar de artista, Yo solo dije, este muchacho va a
necesitar trabajo. Cuando se recupere lo haremos.
Los primeros días de marzo, un preso llamado Mauricio me pide información acerca de la Virgen de
Fátima. Si bien conocía su historia, no había trabajado sobre ella. Lo que más me marcó del texto
encontrado son estas palabras: — Él también desea que tú establezcas devoción en el mundo entero
a mi Inmaculado Corazón. «¿Debo permanecer en el mundo sola?» No sola, hija mía, y no debes estar
triste. Yo estaré contigo siempre, y mi Inmaculado Corazón será tu consuelo y el camino que te llevará
hacia Dios. En el momento en el que ella dijo las últimas palabras, abriendo sus manos, Ella nos
transmitió por segunda vez, el reflejo de esa luz intensa. En ella sentíamos que estábamos sumergidos
en Dios —
El día en que se celebra a la Mujer en nuestro país, o sea el 28 de marzo es cuando edito lo encontrado
acerca de Fátima.
En la Parroquia Sagrada Familia del Barrio Intevu hicieron una convocatoria para participar de un retiro con miras a
celebrar la Pascua. Este triduo pascual, 14,15 y 16 de abril, se llevó a cabo en el Colegio María Auxiliadora. Mucho fue lo
vivido allí,desde cuestionarnos qué veníamos a buscar, reflexionar el cómo nos mira el Señor y compararla a nuestra forma
de mirar, redimensionar si las cosas que usamos muy a menudo nos edifican o nos desgastan, la apertura del cielo desde la
cruz, cuál era aquella que soportamos, entender que Jesús no murió por mi culpa sino por Amor, qué cosas oscurecen
nuestras vidas y la importancia de pertenecer a una comunidad, etc.
Siempre al escuchar a otros, sea en una exposición de la palabra o un testimonio de fe, enriquece al que está en modo
BUSCADOR. Por lo tanto, estos días fueron como un suculento plato que a uno lo deja satisfecho, pero con ganas de
repetirlo.
Tuve una confesión con el Padre Guillermo del Sagrado Corazón, que confesó junto a otros sacerdotes en la Parroquia
Virgen del Carmen, como si Yo nunca hubiera hecho una y tal vez lo sorprendí un poco, porque repasé mis faltas e
iniquidades desde el primer al último de los mandamientos. Necesitaba presentarme a recibir la Pascua 2022 lo más limpio
que me fuera posible, aunque, reconozco que el blanco perfecto es solo una aspiración y por ello debemos mantener la
tradición y costumbre de nuestras celebraciones como cuando con humildad y sumisión, al igual que el centurión (Mateo
8, 5-13), decimos: Señor Yo no soy digno que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme. En mi mente,
en mi corazón yace inscripto un grito que continua ese orar con: “Dilo, Ya, por favor”.
En el Mes de María, mayo obviamente, en mi Facebook aparece una invitación a través del Padre Manuel Rodríguez de los
Caballeros de la Virgen, Heraldos del Evangelio. ¿Por qué se mete esta invitación, este reclutamiento, en mi face?
La preparación a mi consagración estuvo basada en el libro de San Luis María Grignion de Montfort, llamado Tratado de
la verdadera devoción a la Santísima Virgen de finales del siglo XVII o sea fines del 1600, aprox.
Da comienzo el 24 de mayo, día en que se celebra a María Auxiliadora. De quién oí
innumerables veces, en los años de mis estudios primarios y secundarios en un colegio
salesiano, el Colegio e Instituto Don Bosco. Y como lo marca su nombre, fue desde este santo
que conocí a quien me protege debajo su manto. De quien aprendí lo que significa auxilio de
los cristianos. Y a quien visitara tantas veces, en una de sus casas, el colegio que lleva su
nombre, en la vereda de enfrente, el encantador IMA.
En la medida que me adentraba en las líneas de Montfort y escuchaba atentamente las aulas
vertidas por el Padre Manuel, seguía descubriendo cosas, cada vez más reflejantes de la luz
de la verdad respecto a nuestra Madre.
Aprendí que ella es Templo del Santísimo, arca de la alianza nueva, Sangre real, la hija del Rey y por lo tanto, Reina a la
derecha del Rey de Reyes (Salmo 44, 13-17 (45)), esposa del Espíritu Santo, puente y camino propicio a ser recorrido por los
que ostentan alcanzar la gloria eterna.
Miércoles 22, luego de nuestra reunión de pastoral carcelaria, llamada San Dimas, en la parroquia, hablo con el Padre Iván
para expresarle que para mí sería mucho más concreto y verdadero, realizar mi consagración en el templo puesto que lo
considero lugar sagradísimo siendo que ha sido consagrado según el Libro del Éxodo 30, 36. Su respuesta fue inmediata, sin
dudas, disponibilidad absoluta.
Durante la semana de consagración, unos días antes se confirma la realización de mi tatuaje. Para mí no podía ser mejor
que el jueves anterior fuera sellado por los símbolos que elegí para llevar un mensaje grabado en la piel, aún a sabiendas
que ya he sido marcado en la frente con el óleo santo (preparado por sacerdotes los jueves santos como la tradición indica
en Éxodo 30) durante mi bautismo y confirmación (Apocalipsis 7, 3).
El mismo día llegó la compra que realizara donde venían un par de pantalones blancos. No los había comprado para esta
ocasión, es un estilo de vestir que solía lucir en mis años adolescentes. Solo fue un hecho fortuito que me revistiera con
ellos para presentarme ante el Señor y nuestra Madre. ¡La blancura de nuestros trajes!!! Cuánto desearía ser parte de
aquellos que son profetizados en el Apocalipsis 7, 13.
El viernes, me visita mi hijo menor, Marcos Luciano, no lo preví. Esa mañana había comprado una máquina para cortarme
el cabello, pero no tenía quien lo hiciera y mi mamá se resistía a hacerlo. Entonces, luego (quedaría en mi corazón) llega
este hijito mío, el hijo menor, él, que llega al lado de su padre y al revés de la parábola de Lucas 15, es él quien, divirtiéndose
alegremente, me emprolija el cabello.
Llegó el día, sábado 25 de junio de 2022, me desperté muy temprano, de madrugada, a diferencia de lo acostumbrado a ver
en Tik Tok, solo se multiplicaban videos relativos a Dios, como que Él mismo se dedicara a bombardearme con breves
videos, infundiéndome confianza y fe en lo que estaba a punto de suceder. Fue diferente e inusual, ya todos saben que lo que
más se muestra y se vende en las redes no suelen ser cuestiones espirituales o religiosas; pero ese día sí lo fue, al menos
para mí.
Todo preparado, ordenado, organizado, listo. No podía fallar.
Un día soleado, Yo siempre siento que cuando pasa algo con María, va a llover. Mi madre dice sabiamente, esas son
lágrimas de ella que sufre porque nosotros somos pecadores y es también por el dolor que causamos a su hijo por nuestra
falta de caridad, arrepentimiento y conversión.
Ya dentro del templo, alisté mi altarcito, siendo que el altar mayor es aquel que está dispuesto para aquellos que hacen de
su vida una entrega total, que son nuestros sacerdotes, quienes nos sirven el mejor banquete cada vez que por sus
invocaciones y en memoria del Señor desde sus manos se produce el milagro renovado de la transformación del vino y el
pan, cuerpo y sangre de Cristo que nos alimenta, fortalece y vivifica.
Obviamente sobre éste, en la esquina derecha, debajo de un cirio, la imagen elegida de la llena de Gracia, la biblia que me
acompaña hace más de 20 años, la latinoamericana, unas rosas blancas (artificiales, es invierno casi,,, ella las tomará
como si fuesen del mejor jardín del planeta) para mi Señora y Madre, el texto de consagración y una especie de estola, color
real púrpura, de mi viejo, de su amado Jesús Nazareno, el diácono Díaz Carlos Manrique, discípulo de Dios, educado por
el excelentísimo Padre Felicísimo Vicente.
Llegué a tiempo, a la hora que decidí debía ser. Quise conectar mi notebook con el parlante, lo que es algo habitual e
inclusive cuando tengo algún inconveniente de enlace entre ambos no dura más de unos minutos breves. Pero algo lo
impedía y el tiempo transcurría y ya no podía demorar más. Así que puse mi parlante debajo de los pies de María y cambié
a mi celular. Solo tenía el 13% de batería, así que dije que sea lo que Dios quiera. Y Dios quiso que escuchara esta celebración
tan hermosa, tan bien rezada, tan bien cantada, que creo dio lugar a uno de sus incontables hijos a sumergirse todo en el
cuerpo celestial de María.
Invité a tantos como pude, usé todas las redes sociales, sin embargo, me acompañaron mi
mamá, mi hija y alguien que no esperaba, el diácono Luis Gómez. Eran los que debían estar.
Mi hija, la Mayor, Yanina Lucía, otra vez viene a cuento que, como tal parábola
mencionada, es ella la que siempre se apega más a las prácticas religiosas, es ella la que
sabe y siente más la palabra. Pero no es más que su hermano ni éste más que ella. Ambos
son mis hijos a quienes amo con locura y hagan lo que hagan, he aquí su papá que sale a su
encuentro y permanece con ellos por siempre.
Durante el rezo consagratorio los rayos más fuertes de luz se posaron en la imagen de la
llena de Gracia (a la derecha solo una ilustración de que los rayos estaban posados sobre
esa esquina superior derecha) y de allí rebotaban hacia mí, es ese tipo de luz que siendo
fuertísima no te enceguece, es la luz que sintieron los pastorcitos en Fátima.
El momento en el que más me emocioné no fue al alzar la voz para casi gritar las palabras de mi consagración sino aquel
en que compartimos la Paz. Sentía que me abrazaban Jesús y María mientras el Espíritu yacía pleno alrededor.
Al final, le pedí la bendición a este amigo diácono. Su abrazo final no fue solo de Él, fue el abrazo del Padre de Lucas 15,
- Un Padre en espera eterna que salió a mi encuentro sin que Yo lo merezca.
Tal vez, no se dieron cuenta. La parroquia no tenía otro servicio para llevar a cabo ese día, el templo podría haber sido
ocupado para realizar cualquier otra cosa. Este día estaba escrito y destinado a mi unión a nuestra Madre.
A los que les cuesta creer, esto es verdad y no voy a dejar en este documento mi nombre, porque no quiero que crean que
esto es vanagloria o exceso de orgullo propio. Soy consciente que muchos tienen ojos, pero no ven, tienen oídos, pero no
escuchan.
Les digo, no hace falta droga o alcohol, para sentir el éxtasis de la felicidad.
Tampoco crean que es necesario postrarse, sacrificarse, rezar todo el día, encerrarse, no divertirse, no bailar, no cantar, no “amar”.
Si crees que “sentir” está abolido y prohibido por Dios, estás equivocado.
Jesús participó de, entre otras, en una fiesta de boda en Caná de Galilea e hizo un milagro que permitió se continuara con
ella (Juan 2), el rey David bailó como nadie delante de Yahvé, nuestro Dios (2do Libro de Samuel, capítulo 6), se divirtieron
según Job 21, 12, han dado gracias y aclamado al Señor (Salmos 33, 2; 71, 22; 98, 5-6; Isaías 30, 29).
¡Te cuesta creer!!!! Ya lo sé… crees que eres solo energía que se renueva y rehace continuamente.
¿No has creído que tu forma física es semejante al Creador de todo?
¿No entiendes por qué sueñas cosas que nunca viste?
¿Por qué tienes un cerebro y un cuerpo acorde, con semejantes propiedades?
¿Por qué eres creador en potencia?
¿Por qué una vida humana requiere del vientre de una mujer para darse a lugar?
Si fuésemos solo parte de una naturaleza energética,
¿tantas maravillas de nuestro planeta y universo han coincidido para que seamos lo que somos?
¿Qué piensas que eres? ¿No te has preguntado cuál es LA VERDAD?
