ENAP, la empresa estatal chilena, ha anunciado su intención de vender los activos de exploración y producción de su filial argentina, ENAP Sipetrol. Esta decisión se enmarca en un contexto en el que YPF, socia de ENAP a través de su filial argentina, está llevando a cabo una desinversión de 55 activos convencionales maduros, lo que ha resultado en una pérdida de u$s 1800 millones en su balance del año pasado. Algunos de estos activos son licencias compartidas con la empresa chilena.
Julio Friedmann, gerente general de ENAP, ha destacado la importancia de tomar decisiones difíciles en pos de la sostenibilidad a largo plazo de la empresa. En este sentido, ENAP busca colocar sus activos en manos de empresas especializadas del sector petrolero que puedan garantizar la continuidad de dichas operaciones en el largo plazo.
Además, Friedmann ha señalado que, al mismo tiempo que ENAP se desprende de sus activos en Argentina, ha decidido reforzar su colaboración con YPF a través de la adquisición de crudo de Vaca Muerta. Este crudo argentino se está integrando directamente en las operaciones de ENAP a través de su refinería de BioBio y su Terminal Marítimo de San Vicente, conectadas mediante el oleoducto trasandino en el que también participan Chevron.
El ducto que conecta Vaca Muerta con las operaciones de ENAP se reactivó en 2023 después de un período de inactividad prolongado. Actualmente, ENAP, que tiene presencia en Argentina desde 1991, recibe aproximadamente 250.000 metros cúbicos (m3) al mes de crudo argentino, equivalente a 52.000 barriles diarios. Esta decisión de ENAP de vender sus activos en Argentina y fortalecer su asociación con YPF en Vaca Muerta refleja su compromiso con la sostenibilidad y el desarrollo estratégico en el sector energético.
