Salmoneras sí, salmoneras no. Falso debate

Salmoneras sí, salmoneras no. Falso debate

Por el Ing. Agustín Borthiry (*)

Prohibición del cultivo y producción de salmónidos. Ley Nº 1355/2021. Intereses privados y públicos. Reapertura del debate ¿Se debe prohibir la salmonicultura? ¿Se debe volver a debatir este tema? ¿Se debe derogar la ley y crear una nueva normativa?

Sobre la ley de prohibición

El 30 de junio de 2021 la Legislatura Provincial de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, sancionó la Ley Nº 1355, que prohibió el cultivo y la producción de salmónidos en aguas lacustres y marítimas de la Provincia.

Concretamente la Ley decía en su Artículo Nº 1 lo siguiente:

“Artículo 1°.- Objeto. Prohíbese en aguas jurisdiccionales lacustres y marítimas de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, toda actividad de cultivo y producción de salmónidos a fin de asegurar la protección, preservación y resguardo de los recursos naturales, los recursos genéticos y los ecosistemas lacustres y marinos, a excepción de las actividades de cultivo para el repoblamiento que lleva adelante la autoridad de aplicación.”

Para entender mejor que significa la frase “aguas jurisdiccionales” nos podemos remitir a la Ley Nacional Nº 24.922 sobre el Régimen Federal de Pesca, que en su Artículo Nº 3 las define de la siguiente manera: “Son del dominio de las provincias con litoral marítimo y ejercerán esta jurisdicción para los fines de su exploración, explotación, conservación y administración, a través del marco federal que se establece en la presente ley, los recursos vivos que poblaren las aguas interiores y mar territorial argentino adyacente a sus costas, hasta las doce (12) millas marinas medidas desde las líneas de base que sean reconocidas por la legislación nacional pertinente.”

Es decir que las aguas jurisdiccionales a que se refiere la ley de prohibición de la salmonicultura se extienden hasta las 12 millas marinas en todo el litoral marítimo provincial.

Esta decisión fue aprobada por unanimidad en la Legislatura Provincial y festejada por todo el espectro político, por diversas ONG’s ecologistas, que la promovieron y por diversos medios de comunicación a nivel nacional e internacional, catalogando a esta medida como histórica.

En ese momento, a través de algunas publicaciones en mi portal de Facebook hice conocer mi opinión totalmente contraria a la prohibición, pues entendía que el camino no era la prohibición, ya que la misma era el reconocimiento explícito del fracaso, por anticipado, de parte del Estado para poder regular y controlar actividades que podían, eventualmente, poner en juego nuestro patrimonio natural y el cuidado del medio ambiente en una actividad productiva, como lo era la salmonicultura y, además, en otra nota me preguntaba si realmente se habían evaluado otras opiniones, además de las de las ONG’s ambientalistas, o se había tenido en cuenta una sola mirada. Esto, a propósito de una nota que había publicado Página 12 sobre el particular y la polémica desatada, ya que había muchas voces que habían cuestionado esa normativa, entre las que estaba el entonces Ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas. Todo esto, en el marco de la potencialidad económica que podría representar esta actividad productiva para nuestra provincia.

Ambas notas están publicadas en mi blog y se pueden consultar en los siguientes enlaces.

FESTEJANDO EL FRACASO

http://blogdeagustinbor.blogspot.com/2024/06/festejando-el-fracaso.html

DISTINTAS MIRADAS

http://blogdeagustinbor.blogspot.com/2024/06/distintas-miradas.html

Algunos acontecimientos

A partir de la promulgación de la ley por parte del Poder Ejecutivo Provincial se sucedieron varios hechos hasta la actualidad, en que se ha reavivado el debate con voces que solicitan la lisa y llana derogación de dicha normativa, y por supuesto, los actores que siguen manteniendo la misma posición que tenían en el momento de la sanción.

Algunos de los hechos ocurridos en estos años fueron los siguientes:

  • En julio de 2021, el Ministro Matías Kulfas afirmó que la prohibición de la cría de salmones en Tierra del Fuego fue “una decisión equivocada” y se manifestó a favor de una producción con “especial cuidado y resguardo ambiental”. Indicó además que a la actividad “hay que regularla, tener muchísimos controles ambientales; hay que zonificar, diferenciar las tecnologías para ver cuáles son las correctas y cuáles no; y aprender”. “Más que prohibir hay que controlar, ser cuidadosos y por eso creo que la prohibición lisa y llana es un error”, agregó.
  • Lanzamiento del Programa Nacional de Desarrollo Acuícola Sustentable (PRONADACS), en noviembre de 2021. En la órbita de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, con el objetivo de dar impulso a las actividades acuícolas posibilitando alternativas de inversión y generación de divisas, y la creación de empleos de calidad, de acuerdo al texto de la Resolución N° 253/2021 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, y para su aplicación en todo el territorio nacional. Por supuesto, los fueguinos quedamos fuera de este programa, por lo menos en lo que a salmonicultura se refiere.
  • Mientras tanto, el mayor productor mundial de salmónidos, Noruega, mejoraba sus métodos de producción, reduciendo en un 99% el uso de antibióticos en la acuicultura, teniendo en la actualidad una producción sustentable y respetuosa del medio ambiente y buscando que para el 2050 la acuicultura, en especial la producción de salmón, se convierta en el mayor generador de divisas para ese país, superando incluso al petróleo, de acuerdo a diversas publicaciones.
  • En nuestro país, se ha extendido el consumo de salmón, pero se lo compramos a Chile, a pesar de todas las críticas que recibe su producción por la falta de cuidado del medio ambiente y no tener una producción sustentable. Es decir que nosotros consumimos salmón que no estaría en condiciones adecuadas para su consumo. Incluso en nuestra Tierra del Fuego, la mayoría del salmón que consumimos es también de la República de Chile, al carecer nosotros de una producción de ese pescado. Chile es el segundo productorde salmones en el mundo, después de Noruega, lo que reporta una gran cantidad de divisas a su economía.
  • De acuerdo a una publicación reciente de la Fundación Finnova, se consultó a diversos actores y expertos en el tema que dieron su opinión al respecto. Entre ellos, el biólogo Adrián Schiavini que se expresó en contra de revisar la Ley Nº 1355/2021, y además dijo que la salmonicultura no está prohibida en Tierra del Fuego y que se aceptaría en instalaciones terrestres, es decir, con instalaciones especiales para la actividad, ya que la ley prohíbe la explotación en aguas lacustres y marítimas. Por otra parte, el científico Luciano Selzer afirma en dicha publicación que “revisar la ley contra las salmoneras podría ser una medida positiva para el desarrollo de la provincia de Tierra del Fuego”, y que “limitarla a explotaciones artesanales es como insistir en utilizar velas en lugar de electricidad para iluminar una ciudad”. Por otra parte, también afirma que “la revisión de la ley permitiría implementar un marco regulatorio que asegure un equilibrio entre desarrollo económico y cuidado ambiental”.
  • También en los últimos tiempos se ha presentado en la Legislatura Provincial un proyecto de ley, de parte de Legisladores de la bancada de Republicanos Unidos, con el objetivo de derogar la ley de prohibición, para promover la producción de salmónidos y ampliar la matriz productiva en nuestra Provincia.
  • También, en los últimos días, el empresario Rubén Cherñajovsky, en una entrevista, reconoció que impulsa la modificación de la ley que prohíbe la instalación de salmoneras en Tierra del Fuego, ya que entiende que se puede producir salmón en nuestra provincia con normativas y reglamentaciones que busquen un equilibrio para cuidar nuestro medio ambiente.

Argumentaciones parciales

Algunos de los argumentos que esgrimen las organizaciones ambientalistas para continuar con la prohibición de la salmonicultura son los siguientes:

  • La fuga de salmones desde las jaulas de cultivo, lo que introduce especies exóticas en el entorno natural.
  • El uso excesivo de antibióticos, antiparasitarios y otras sustancias químicas.
  • La propagación de enfermedades y sus agentes causales.
  • La acumulación de residuos sólidos y líquidos en el fondo marino, provenientes de alimentos no consumidos, desechos y mortalidad de los salmones.
  • Los desechos industriales abandonados por las empresas salmoneras, como jaulas, plásticos, boyas, cabos, entre otros.
  • La sobrepesca de especies silvestres destinadas a la producción de harina y aceite de pescado para alimentar salmones.
  • Las interacciones negativas directas e indirectas con mamíferos marinos y aves, algunas de estas especies en estado de conservación vulnerable.

Estos argumentos están basados en hechos que han ocurrido en países como Chile, por ejemplo, y la posibilidad de ocurrencia en el caso de encarar esta actividad en nuestra Provincia. Lo que dichas organizaciones no pueden afirmar en forma absoluta, es que esos problemas vuelvan a ocurrir, si se implementan regulaciones muy estrictas y el compromiso del Estado Fueguino en el control de dicha actividad. En otros países, como Noruega, por ejemplo, tienen sistemas de regulación y control muy estrictos y la decisión política de las autoridades de hacer cumplir las normativas ¿Por qué nosotros no lo podemos hacer?

Falso debate

A partir de lo expresado, entiendo que se ha reinstalado el debate sobre la ley de prohibición de la salmonicultura, con empresas y organizaciones que pretenden volver a discutir el tema y con otras agrupaciones político ambientalistas, como Greenpeace o Mane’kenk, que directamente se oponen al debate y consideran que este es un tema cerrado.

Y sobre esto hay algunas cosas que se pueden decir.

Como se puede observar, las posiciones son tan encontradas y el debate es tan binario, que pareciera imposible poder llegar a soluciones que contemplen la producción y la obtención de una importante cantidad de divisas por exportaciones y por satisfacer la demanda interna, y a la vez, una producción sustentable que contemple el cuidado y el respeto por el medio ambiente.

Por ello, la discusión, salmoneras si…, salmoneras no…, como se ha instalado, es un falso debate, ya que no permite ningún tipo de acercamiento. Así también, la prohibición lisa y llana, directamente cancela el debate sobre un tema tan importante para la economía provincial, como lo sería la producción de salmónidos.

Seguramente, la posición de las empresas interesadas en llevar a cabo la producción de salmones, será una postura en donde asegurarán un uso adecuado de normativas, reglamentaciones y controles ambientales que permitan la producción de salmones y busquen un equilibrio con el cuidado de nuestro medio ambiente.

Pero la posición de las organizaciones políticas ambientalistas, como Greenpeace o Mane’kenk, es tan cerrada que no admite ningún tipo de posturas que no sean las propias. Y además, utilizando en muchos casos argumentaciones falaces, como ha ocurrido en muchos casos.

Basta recordar la publicidad de Greenpeace para oponerse a la exploración y explotación de hidrocarburos en las costas marplatenses, una publicidad mentirosa en donde mostraba bañistas en las costas de Mar del Plata cubiertos de petróleo, dando a entender que la explotación sería sobre la playa marplatense, cuando en realidad la misma estaría localizada a 300 km de la costa. Por suerte, la justicia no hizo lugar a tremendo disparate como la presentación de Greenpeace ¿Cuáles serán los intereses de Greenpeace? ¿Por qué esta organización no protesta ante la depredación de la fauna marítima y la indiscriminada explotación petrolera que la potencia usurpadora de Gran Bretaña permite, ilegalmente, en nuestras Islas Malvinas, que también son parte de nuestra Provincia?

Por otra parte, Mane’knek no le va en zaga, ya que también podemos recordar cuando esta organización denunció al gobierno de Rosana Bertone y a varios de sus funcionarios por la supuesta depredación y destrucción del patrimonio arqueológico en la construcción del “Corredor del Beagle”, utilizando argumentos falaces y mentirosos, que el Poder Judicial se encargó de desechar por falta absoluta de pruebas y también lo hizo la Fiscalía de Estado. Por supuesto, que Mane’ kenk no pudo apelar la medida judicial por carecer de argumentos, pero logró el objetivo de que el Gobierno de Gustavo Melella paralizara la obra. Sobre este último tema, escribí un artículo que publiqué oportunamente en Facebook y también en mi blog personal. Para los que deseen consultar dicha nota, acá va el enlace correspondiente.

FALSAS DENUNCIAS QUE SE DESMORONAN

http://blogdeagustinbor.blogspot.com/2024/06/falsas-denuncias-que-se-desmoronan.html

Como se ve, este es el accionar de muchas de estas organizaciones, que cuando actúan de esta manera, demuestran lo poco confiables que pueden ser sus argumentaciones.

Pero volviendo a la sanción de la ley, y teniendo en cuenta que hubo muchas voces que no acordaban con dicha normativa, evidentemente, los legisladores no escucharon a todas las voces, y ese “amplio debate” como en su momento se dijo, no fue tal, y quedaron muchas expresiones fuera del mismo.

Como profesional de la ingeniería, me niego a pensar que no pueda haber una solución para la regulación y el control de esta actividad que permita la explotación de la salmonicultura con un adecuado cuidado de nuestro medio ambiente. Son muchos los países que producen salmónidos, como ya dije, además de Noruega y Chile, también el Reino Unido, Canadá, Australia, entre otros y, entiendo, sin ser un experto, que deben tener una producción sustentable y que a lo largo de los años se deben haber ido solucionando muchos problemas en resguardo del medio ambiente. Es decir, que a ninguno se le ha ocurrido llegar a la prohibición como lo hicimos nosotros.

La prohibición significa, explícitamente, el reconocimiento por parte del Estado, de la imposibilidad de controlar este tipo de actividades, lo cual es muy peligroso pues denota una grave falencia por parte del gobierno y de los entes encargados de dichas obligaciones.

Si no se puede controlar esta actividad ¿podrá cumplir el estado con sus otras obligaciones de regulación y control?

Por estos motivos se debe dejar de lado este falso debate y propiciar en serio uno que permita la participación real de todos los interesados en manifestarse y, además, admita conciliar todos los intereses y llegar a una solución que sea en beneficio de nuestra Provincia y su potencialidad económica, que en definitiva, redundaría en un beneficio para toda nuestra sociedad.

Conclusión

Después de todo lo argumentado, opino que el debate persiste, que el mismo se debe dar y que debemos dejar de lado el debate binario por inconducente. Para ello se debe partir de la derogación de la Ley Nº 1355, y la creación, mediante una nueva ley, de un plexo normativo que contenga estrictas regulaciones para actividades, como la salmonicultura, de manera de impedir la ocurrencia de hechos que perjudiquen a nuestro ambiente natural.

Entiendo, que en nuestra provincia y en nuestro país, debe haber muchos especialistas independientes con los cuales hacer las consultas que permitan la creación de estas normativas, y de esa manera tener una ley, que sea ejemplar, para no impedir la producción de estas especies, pero cumpliendo con todos los requisitos que sean necesarios, y por supuesto, con el compromiso estatal de hacer cumplir esas regulaciones.

Nadie puede estar en contra del cuidado del ambiente en el que vivimos, pero ello no implica la prohibición de las actividades que el hombre lleva a cabo. Ya que todas, de una manera u otra tienen incidencia sobre el medio ambiente. A lo largo de nuestra historia, hemos ido aprendiendo y solucionando los problemas que se han presentado, y hoy la humanidad cuenta con mucha mayor cantidad de herramientas y experiencia para dar soluciones en este sentido, sin impedir la producción de alimentos y productos industriales que necesitamos para progresar y poder vivir dignamente.

Debe prevalecer el compromiso, no sólo del Estado, sino también de la comunidad en cumplir y en hacer cumplir las normativas que nos lleven a tal fin, por nuestro propio bienestar.

¿Será esto posible?

(*) Agustín Borthiry es Ing. Quimico (UNS) especializado en Gas (UBA) Jubilado, fue docente de la UTN, Participó en investigaciones en innovación educativa y ejerció la funcion pública dentro del Ministerio de Educación. Se define como Militante Peronista.

Fuentes: Medios locales como InfoPatagonia, Radio Fueguina, Sur 54. Finnova. Página 12. IP Industrias Pesqueras. Global Salmon Initiative. The New York Times.

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