En medio de la discusión paritaria, la situación de los trabajadores de la salud en la Provincia refleja precarización laboral y la creciente presión sobre el sistema de salud pública. La falta de contratos, bajos aumentos salariales y un sistema desbordado por la demanda, son los principales desafíos que enfrenta el gremio de la sanidad.
En declaraciones a FM La Isla, Claudia Etchepare, representante sindical de ATSA, afirmó que los trabajadores de la salud del sector público y privado se ven afectados por aumentos salariales que no alcanzan para enfrentar la inflación. Según explicó, el último ofrecimiento del gobierno provincial fue del 4,5% en dos meses, un porcentaje que fue rechazado por considerarse insuficiente. «Estamos al frente desde la pandemia y merecemos ser reconocidos», sostuvo.
La situación es igual de delicada en el sector privado, donde el aumento fue también del 4,5%, lo que resulta insuficiente para muchos trabajadores, especialmente aquellos en zonas donde el costo de vida es más elevado. Según Etchepare, el bajo índice salarial provoca una mayor desvalorización en los ingresos, especialmente entre los trabajadores que dependen de la salud pública, un sistema cada vez más saturado. «La demanda ha crecido muchísimo. Hoy, la mayoría de la población acude al hospital público porque no tienen obra social o trabajo estable», explicó.
Este incremento en la cantidad de pacientes que recibe el sistema público es otro de los grandes desafíos. La ministra de Salud provincial ya había señalado un aumento en la demanda de atención hospitalaria, en parte, debido a que muchas personas dejaron de pagar prepagas ante el aumento de las cuotas. Los hospitales, que ya estaban sobrecargados, ahora deben lidiar con una mayor afluencia de pacientes sin contar con el personal ni los insumos necesarios para sostener el sistema. «Los insumos se han elevado mil por mil», comentó y agregó que esta situación incrementa la carga de trabajo del personal sanitario.
Otro problema que enfrenta el sector es la falta de equidad en las condiciones laborales. Muchos profesionales deben trabajar tanto en el sector público como en el privado debido a la falta de personal en áreas clave como enfermería y técnicos. La opción de la «dedicación exclusiva», que permitiría a los trabajadores concentrarse en el hospital público a cambio de un incremento salarial, ha sido parcialmente implementada, aunque sigue dependiendo de la decisión de autoridades internas. «Es algo que debería aplicarse a todos los trabajadores de la salud para mejorar la calidad del servicio», explicó la gremialista.
En cuanto al futuro de las negociaciones paritarias, Claudia mantiene la esperanza de que la próxima reunión con el gobierno Provincial traiga una propuesta superadora. Sin embargo, es cauta: «Hoy un aumento del 4% o 5% no te paga ni una boleta de luz o gas. Estos aumentos mínimos nos faltan el respeto». La necesidad de una reforma más profunda también está en la mesa. Según Claudia, la legislatura debe modificar la ley de insalubridad para que todos los trabajadores de la salud, no solo los profesionales, puedan acceder a los beneficios jubilatorios. «Nos han dividido dentro de lo que es salud, y debemos revertir esa situación», concluyó.
El gremio de la salud se encuentra en una encrucijada. Con salarios desactualizados, una demanda creciente y condiciones laborales que no reconocen la complejidad de su labor, los trabajadores del sector siguen luchando por mejores condiciones, tanto en lo salarial como en la protección social, mientras el sistema de salud pública sigue al borde del colapso.
