La provincia encabeza el ranking nacional de producción minera, aunque los ingresos por regalías resultan insuficientes.
La Secretaría de Minería de la Nación publicó el informe titulado “El origen provincial de las exportaciones mineras”, un documento de siete páginas que ofrece un panorama detallado de la producción minera en el país. En el informe, la provincia de Santa Cruz se destaca como líder absoluto en la producción de oro, superando al resto de las provincias productoras.
Según los datos oficiales, la producción minera nacional registró un incremento del 7,2% en comparación con 2023. Santa Cruz encabezó el ranking con una participación del 43,8% en la producción total, seguida por San Juan con el 23,3%, Jujuy con el 15,2%, Catamarca con el 9,2% y Salta con el 6,7%.
En términos económicos, Santa Cruz exportó productos mineros por un total de 1.789 millones de dólares. Sin embargo, teniendo en cuenta el porcentaje del 3% que la provincia percibe por concepto de regalías mineras, los ingresos efectivos no superaron los 54 millones de dólares. Este número resulta especialmente bajo si se considera la magnitud de la actividad minera y el volumen de ingresos que generan las empresas multinacionales involucradas.
Impacto socioeconómico limitado
A pesar de ser la provincia con mayor producción de oro, el impacto positivo de la actividad minera en Santa Cruz es reducido. El 85% de la mano de obra empleada en el sector proviene de otras provincias, y los insumos necesarios para la explotación también son importados. Solo un puñado de empresas locales ofrecen servicios relacionados con la minería, muchas de las cuales tienen vínculos con exfuncionarios provinciales o el sindicato minero.
Crecimiento interanual y desequilibrios estructurales
El informe también señala que la producción minera registró un aumento interanual del 1,5% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, mientras que las exportaciones mineras crecieron un 7,2% en el mismo período.
Sin embargo, estos indicadores contrastan con la realidad financiera de la provincia. Aunque la minería representa el 87% de las exportaciones totales de Santa Cruz, el escaso porcentaje de regalías percibidas no refleja la magnitud del negocio minero. Este desbalance favorece a las empresas multinacionales, que obtienen ganancias significativas mientras dejan a la provincia con ingresos marginales y un preocupante pasivo ambiental.
Preocupación por el pasivo ambiental
El documento también advierte sobre las consecuencias ambientales de la actividad minera en la región patagónica. La explotación intensiva de los yacimientos deja un legado ambiental que podría afectar a las futuras generaciones. Esta situación ha generado críticas por parte de sectores ambientalistas y sociales, que exigen una mayor responsabilidad empresarial y una distribución más equitativa de los beneficios económicos.
Reclamos por mayor participación provincial
Ante este panorama, crece el reclamo de sectores políticos y sociales por una revisión del esquema de regalías y una mayor participación de la provincia en los ingresos generados por la minería. La necesidad de fomentar la contratación de mano de obra local y el desarrollo de una cadena de proveedores locales también se presentan como aspectos fundamentales para mejorar el impacto socioeconómico de la actividad minera en Santa Cruz.
La situación expuesta en el informe de la Secretaría de Minería evidencia la urgencia de establecer políticas públicas que equilibren el desarrollo industrial con la protección ambiental y una distribución más justa de los beneficios generados por los recursos naturales de la región.
