Desde ATE destacaron el acuerdo alcanzado con el Municipo de Río Grande y esperan revertir la situación con Gobierno en marzo

Desde ATE destacaron el acuerdo alcanzado con el Municipo de Río Grande y esperan revertir la situación con Gobierno en marzo

Carlos Margalot, Secretario de Finanzas y paritario de la Asociación de Trabajadores del Estado, analizó la situación de las negociaciones salariales en la provincia y sostuvo que esperan lograr una mejoría. Además destacó los acuerdos alcanzados con el Municipio de Río Grande.

En un contexto económico que no da tregua, los trabajadores del sector público buscan lograr aumentos que permitan mantener el poder adquisitivo. Carlos Margalot, Secretario de Finanzas y paritario (ATE) Río Grande, detalló en declaraciones a FM LA Isla los principales puntos de este conflicto que, lejos de resolverse, parece agudizarse.

Margalot recordó que las primeras reuniones paritarias de este año ya mostraban un panorama desalentador. «En las primeras reuniones, las diferencias eran grandes. Nos cerraron las puertas y planteaban un aumento del 3% para febrero, algo que obviamente no fue aceptado por los sindicatos y terminó siendo impuesto por decreto», explicó. Este aumento, que fue rechazado por considerarse insuficiente, marcó el tono de lo que sería un año de tensiones y desencuentros entre el gobierno y los trabajadores.

El dirigente sindical destacó que, históricamente, los aumentos salariales no se han resuelto por decreto, sino a través del diálogo en mesas paritarias. Sin embargo, este año la situación ha sido diferente. «Nunca queremos que los aumentos salgan por decreto, pero esta vez fue complicado. El gobierno se mostró cerrado a negociar», afirmó Margalot.

En ese orden de cosas, uno de los puntos centrales de la discusión es la inflación que, si bien se mantienen el rango del 2% según el INDEC, sige mostrando efectos en los precios relativos. Margalot señaló que los trabajadores buscan aumentos que estén en línea con el costo de vida en la provincia, algo que no se está logrando con los porcentajes ofrecidos por el gobierno. «Nosotros apostamos a un número que sea acorde a la inflación y que permita vivir dignamente en Tierra del Fuego», afirmó.

Sin embargo, el gobierno provincial ha argumentado que no cuenta con los recursos necesarios para otorgar aumentos más significativos. Según Margalot, en las últimas reuniones el Ministro de Economía presentó números que reflejan una situación fiscal ajustada. «Ellos traen números sobre la mesa, pero no siempre sabemos si esos números reflejan la realidad de los ingresos y egresos de la provincia», cuestionó.

Otro aspecto que agrava el conflicto es la aparente contradicción entre las políticas económicas del gobierno nacional y las que intenta implementar el gobierno de Tierra del Fuego. Margalot explicó que, mientras a nivel nacional las paritarias rondan entre el 1,5% y el 1,7%, en la provincia tanto el gobernador como el intendente han expresado su desacuerdo con estas cifras. «Ellos quieren apartarse de la política económica nacional, pero al mismo tiempo ofrecen aumentos que están en línea con lo que se ve a nivel nacional. Es una contradicción», sostuvo.

A pesar de las tensiones, Margalot se mostró optimista respecto a las próximas mesas paritarias. «Apostamos a revertir la situación en marzo. Creemos que el Ministro de Economía entendió nuestra postura y esperamos que en las próximas reuniones se logre un acuerdo más justo», afirmó. Sin embargo, también dejó en claro que, de no alcanzarse un acuerdo satisfactorio, los trabajadores podrían tomar otras medidas. «Si no se revierte la situación en marzo, tendremos que evaluar otras acciones», advirtió.

Por ahora, no hay convocatorias a movilizaciones o retenciones de servicios, pero el estado de alerta entre los trabajadores del sector público es evidente. En Ushuaia, por ejemplo, ya se han realizado movilizaciones frente a la casa de gobierno en reclamo de mejoras salariales y condiciones laborales.

Mientras tanto, en la Municipalidad de Río Grande se logró un acuerdo que podría servir como referencia para las negociaciones en otras áreas. Según Margalot, el viernes pasado se pactó un aumento del 5% para marzo, junto con la liquidación de salarios atrasados y beneficios adicionales como la vacunación y la escolaridad. «Fue un acuerdo importante, pero sabemos que no es suficiente. Necesitamos aumentos que sean para todos y que estén en línea con la inflación», remarcó.

Margalot también se refirió a la importancia de considerar otros factores, como el salario familiar y las asignaciones, en las negociaciones salariales. «Hoy en día, cualquier contexto en plata, ya sean adicionales o asignaciones, termina perjudicando el salario real. Por eso, nuestra prioridad es lograr un aumento en el básico que beneficie a todos los trabajadores», explicó.

La lucha por un salario digno en Tierra del Fuego no es nueva, pero este año ha adquirido un carácter más urgente debido al contexto inflacionario y a las políticas de ajuste implementadas por el gobierno. Margalot lo resumió de manera clara: «Esta no es una lucha de dos días, es una lucha permanente. Y mientras el gobierno siga sin homologar acuerdos salariales que superen el 2%, el conflicto se va a exacerbar».

Con las próximas mesas paritarias a la vuelta de la esquina, los trabajadores esperan que el gobierno provincial revise su postura y se abra a un diálogo más constructivo. De lo contrario, el escenario podría volverse aún más tenso en los próximos meses.

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