La flamante dirigente, busca fortalecer el diálogo con el Superior Tribunal de Justicia y priorizar la recomposición salarial para los trabajadores judiciales.
Marina Monchietti, la nueva Secretaria General del SEJUP (Sindicato de Empleados Judiciales de la Provincia), asumió su cargo hace apenas una semana, tras la proclamación de la lista ganadora en las elecciones del pasado martes. Sin lista opositora, el mismo sector que condujo el gremio en los últimos años mantiene su liderazgo, aunque con una renovación significativa en la comisión directiva. Monchietti, quien anteriormente se desempeñó como Secretaria de Junta junto a Alicia Ponce, ahora toma las riendas de un sindicato que enfrenta desafíos históricos en su relación con el Poder Judicial y en la defensa de los derechos de los empleados.
En su primera semana al frente del SEJUP, Monchietti ya ha mantenido reuniones clave, entre ellas un encuentro con la doctora Bataini, la nueva presidenta del Superior Tribunal de Justicia. Este acercamiento inicial marca un contraste con gestiones anteriores, donde el diálogo entre el sindicato y el Poder Judicial solía ser más bien un «monólogo» del Superior, según describió la propia Monchietti. «Hoy hay una expectativa de que las cosas puedan cambiar. La doctora Bataini nos convocó en su segunda semana, algo que no ocurría antes», destacó la dirigente.
Uno de los temas centrales en la agenda del SEJUP sigue siendo la recomposición salarial. Monchietti recordó que, durante la gestión anterior, este reclamo fue una constante, pero encontró poco eco en el Superior Tribunal. «La pérdida de poder adquisitivo es un problema que afecta a todos los empleados judiciales. Con la devaluación de diciembre, la situación se agravó aún más», explicó. Sin embargo, la nueva Secretaria General se mostró cautelosamente optimista: «Hoy hay un reconocimiento por parte del Superior de que la inflación real no es la que se nos decía antes. Eso es un avance».
A pesar de este gesto de apertura, Monchietti aclaró que el sindicato no bajará la guardia. «Nunca nos tembló el pulso para salir a reclamar si es necesario. Pero entendemos que este no es el momento. Estamos expectantes, con esperanza, pero también con la firmeza de que, si no hay respuestas, tomaremos las medidas que correspondan», afirmó.
Otro de los desafíos que enfrenta Monchietti es ampliar la base sindical del SEJUP, un gremio que históricamente ha sido considerado «chico» en comparación con otros sindicatos judiciales. La dirigente señaló que, en el pasado, el diálogo del Poder Judicial con otros sindicatos mayoritarios solía ser más fluido, lo que dejaba al SEJUP en una posición de desventaja. «Hoy tenemos vientos más favorables. Creemos que con gestión y diálogo podemos marcar la diferencia», expresó.
Un ejemplo de este cambio, según Monchietti, es la visibilidad que el sindicato ha comenzado a tener. «Por primera vez, subieron en la página del Superior Tribunal una reunión con nuestro sindicato. Antes éramos invisibilizados. Eso es un avance simbólico, pero importante», destacó.
Monchietti no llega a este cargo como una novata en la lucha gremial. Su experiencia como Secretaria de Junta junto a Alicia Ponce le ha permitido conocer de cerca las dificultades que enfrentan los empleados judiciales. «Alicia siempre tuvo que lidiar con vientos en contra. Hoy tenemos la oportunidad de gestionar con mayor apertura», reflexionó.
Sin embargo, la nueva Secretaria General también reconoció los desafíos que implica liderar un sindicato en un contexto laboral complejo. «Nosotros no tenemos la posibilidad de dedicarnos exclusivamente a la tarea sindical. Tenemos que cumplir con nuestra carga laboral y, al mismo tiempo, llevar adelante el gremio. Eso hace que nuestra tarea sea doblemente difícil», explicó.
Con una semana en el cargo, Marina Monchietti ya ha trazado las líneas principales de su gestión: fortalecer el diálogo con el Superior Tribunal, priorizar la recomposición salarial y ampliar la base sindical. Aunque se muestra optimista, también es consciente de que el camino no será fácil. «Estamos expectantes, pero también preparados para hacer lo que sea necesario en defensa de los derechos de los trabajadores judiciales», concluyó.
El SEJUP, bajo su nueva conducción, enfrenta un momento clave en su historia. Con un Poder Judicial que parece dispuesto a escuchar, pero con reclamos históricos aún pendientes, el liderazgo de Monchietti será puesto a prueba en los próximos meses. Lo que está claro es que, en sus propias palabras, «el sindicato no se quedará quieto».
