La provincia enfrenta nuevos desafíos ante ajustes económicos nacionales y presiones del FMI para analizar los regímenes tributarios especiales . Comerciantes y pymes alertan sobre aumentos y reclaman que se entienda la realidad fueguina: una lucha diaria por sostener empleo y actividad en una región con costos diferenciales y valor geopolítico clave.
Tierra del Fuego vuelve a ser epicentro de tensiones económicas y políticas. Tras el anuncio de nuevas medidas de ajuste y el escrutinio del Fondo Monetario Internacional (FMI), los sectores productivos y comerciales de la provincia encendieron las alarmas. Claudia Fernández, referente de la Caàma ra de Comercio de Ushuaia, describió ayer como una «jornada de conmoción comercial», marcada por listas de precios con aumentos del 15 al 20% y la incertidumbre sobre el impacto en la economía local.
Fernández, destacó la necesidad de defender la Ley 19.640, un régimen fiscal clave para la provincia: «El FMI no analiza que los costos en Tierra del Fuego son distintos. Somos una isla, una provincia bicontinental con desafíos únicos». Criticó que desde el ámbito nacional no se dimensione cómo esta norma –vigente desde 1972– permitió el crecimiento demográfico y educativo: «En 1981, Ushuaia tenía un solo colegio secundario. Hoy hay decenas, gracias a una decisión geopolítica».
El Día a Día de las Pymes: «Pagar sueldos duele»
La dirigente remarcó que, pese a los beneficios fiscales, las pymes fueguinas enfrentan una realidad crítica: «El trabajo informal aquí es mínimo, pero los costos nos ahogan. Cuando pago los sueldos, sé que no alcanzan». Subrayó que la lejanía continental y los fletes encarecen los productos, algo que –advirtió– suele malinterpretarse: «Nos tildan de careros, pero no formamos precios: solo trasladamos lo que nos llega».
Con la temporada invernal a la vista, Fernández expresó «esperanza y preocupación» por los servicios. Recordó los cortes de luz y agua del año pasado y confirmó que ya trabajan con el gobierno en un «operativo de invierno». Aunque pidió «no entrar en pánico» ante eventuales cortes programados, admitió que la provincia sigue en «emergencia eléctrica».
Mientras Tierra del Fuego prepara la participación de 112 pymes en una feria en Brasil –incluyendo la exportación de agua Selfaro–, preocupan los paros aduaneros que retrasan insumos. «Un camión de harina estuvo cinco días varado. Esto afecta a perecederos y a toda la logística», alertó Fernández.
Un Mensaje al Gobierno Nacional
La dirigente insistió en que las voces fueguinas deben hacerse oír: «No podemos callar. Somos diferentes: ni mejores ni peores, pero con necesidades específicas». Y cerró con un llamado a la prudencia: «Cuando hablamos, debemos recordar que cada palabra impacta en cómo nos ven allá afuera».
El debate se da en medio de negociaciones con el FMI y rumores de recortes a subsidios. Tierra del Fuego, con el 40% de su PBI ligado a la industria electrónica, sigue defendiendo su modelo como única alternativa ante el aislamiento geográfico y la fragilidad social.
