San Lorenzo sucumbe ante Rosario Central en medio de un clima tenso y polémicas institucionales

San Lorenzo sucumbe ante Rosario Central en medio de un clima tenso y polémicas institucionales

En una jornada marcada por el escándalo del presidente Moretti, homenajes al Papa Francisco y protestas de la hinchada, el Ciclón cayó por la mínima en el Nuevo Gasómetro. Copetti decidió el encuentro en los instantes finales, mientras explosivos lanzados desde la tribuna empañaron el cierre del partido.

Crisis institucional y derrota agravan la tormenta en San Lorenzo

En una semana atravesada por la polémica que involucra al mandatario Marcelo Moretti —acusado de recibir 25 mil dólares para incorporar a un juvenil—, San Lorenzo de Almagro no pudo superar a Rosario Central y cayó *1-0* en el Nuevo Gasómetro, en un duelo correspondiente a la fecha 15 del Torneo Apertura. El tanto de Enzo Copetti en los minutos finales selló el triunfo visitante, pero el epílogo estuvo teñido de violencia: desde la popular local, aficionados lanzaron dos bombas de estruendo hacia los jugadores canallas que celebraban en el sector del córner lindante a la avenida Perito Moreno.

Dos partidos en uno: tribunas calientes y lucha en el campo
El escenario fue testigo de dos encuentros paralelos. Por un lado, la hinchada cuerva protagonizó un clima ardiente: apoyó ininterrumpidamente al equipo, rindió tributo al fallecido Papa Francisco —hincha confeso del club—, descargó su furia contra la dirigencia (con cánticos dirigidos especialmente a Moretti) y culminó con el lanzamiento de artefactos pirotécnicos. Por el otro, el equipo de Miguel Ángel Russo libró una batalla futbolística frente al Rosario Central de Ariel Holan, que se alzó con una victoria merecida.

La crisis institucional que sacude al club, con Moretti solicitando una licencia tras autodenunciarse para «aclarar su situación», opacó el ya irregular presente deportivo del Ciclón. El malestar de la parcialidad fue evidente: «Dirigentes, no se lo decimos más, si no llaman a elecciones, se armará un quilombo»«Moretti, hijo de puta» y «El club es de los socios» resonaron en las gradas, junto a consignas más duras como «Que se vayan todos».

Homenajes al Papa Francisco: emoción y simbolismo
En medio del caos, hubo espacio para la emotividad. La previa incluyó un homenaje multitudinario al Papa Francisco —el cardenal Jorge Bergoglio—, reconocido simpatizante azulgrana. La pantalla gigante proyectó un video institucional con imágenes del Sumo Pontífice, ovacionado por la hinchada. Además, se colocó en el campo un cuadro pintado por la artista Lú Sedova junto al escudo del club, y los jugadores vistieron una camiseta especial con un parche conmemorativo: el rostro de Francisco, la frase «Juntos por la eternidad», el año de su nacimiento (*1936*) y el símbolo de infinito.

Las gradas se tiñeron de blanco y amarillo (colores vaticanos) con banderas y pancartas, entre ellas una gigante desplegada por La Butteler con el escudo del club y el rostro del Papa. Incluso el micro del plantel llegó ploteado con su imagen. Antes del pitazo inicial, los capitanes Jorge Broun (San Lorenzo) e Iker Munian (Rosario Central) mostraron una pancarta con el rostro de Bergoglio en el círculo central.

El partido: dominio sin premio y golpe final
En lo deportivo, el Ciclón comenzó con solidez defensiva y orden táctico, planteándose con dos líneas de cuatro y buscando el ataque por las bandas. Sin embargo, Rosario Central —replegado en su campo— esperó para contraatacar. El primer tiempo fue equilibradoSan Lorenzo controló el esférico, mientras el Canalla optó por lanzamientos largos hacia Copetti. Las ocasiones más claras fueron un remate desviado de Vombergar y un zurdazo de Lovera que Gill despejó al córner.

El segundo tiempo siguió la misma tónica: San Lorenzo dominó en territorio rival, pero Central generó peligro con contraataques. Duarte y Mallo estuvieron cerca de abrir el marcador de cabeza, mientras que, del lado local, Cerutti y el ingresado Giaccone chocaron con la resistencia de Gill, figura del partido.

A falta de minutos, Copetti aprovechó un centro desde la izquierda para anticiparse a la defensa y marcar el *1-0 definitivo*. El gol desató la euforia visitante, pero también la ira de algunos hinchas locales, que lanzaron bombas de estruendo al campo, agravando el ya tenso ambiente.

Balance amargo: derrota, protestas y más incertidumbre
La caída sobre el cierre profundizó la crisis en San Lorenzo, que ahora suma presión deportiva a su lío institucional. Con Moretti en el ojo de la tormenta y una hinchada exigiendo elecciones, el horizonte se presenta complejo para el Ciclón. Mientras, Rosario Central celebra una victoria clave, aunque empañada por los incidentes. El Nuevo Gasómetro fue, una vez más, escenario de fútbol, pasión y controversia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *